( PDF ) Rev Osteoporos Metab Miner. 2015; 7 (3): 22-9

Malouf J1,3, Magallares B1, Herrera S1, Marín A1, Di Gregorio S2,3, Río L del2,3
1 Unidad de Metabolismo Mineral, Hospital de la Santa Creu i Sant Pau. Barcelona
2 Grupo Médico CETIR. Barcelona: 3 Grupo SEIOMM TBS
 

1. Efecto de PTH 1-84 en la cantidad y la calidad del hueso
Malouf J1,3, Magallares B1, Herrera S1, Marín A1, Di Gregorio S2,3, Río L del2,3
1 Unidad de Metabolismo Mineral, Hospital de la Santa Creu i Sant Pau. Barcelona; 2 Grupo Médico CETIR. Barcelona: 3 Grupo SEIOMM TBS

Introducción: Está descrito que el tratamiento con PTH1-84 produce una mejora tanto en la cantidad como en la calidad del hueso.
Objetivo: El objetivo de este estudio fue evaluar el efecto de PTH 1-84, en condiciones de práctica clínica habitual, sobre la microcarquitectura ósea trabecular vertebral medida mediante la técnica de TBS en pacientes diagnosticadas de osteoporosis postmenopáusica.
Material y métodos: Se incluyeron 20 pacientes en tratamiento con PTH 1-84 durante 24 meses. Se recogieron características demográficas y clínicas basales (género, edad, talla, peso). Se realizó DXA de columna lumbar al inicio del tratamiento y a los 12 y 24 meses. La determinaciones de DXA se realizaron mediante un densitómetro Discovery (Hologic, EEUU). Se utilizó la prueba de t-Student para analizar los cambios en el seguimiento. La variación en % y DE de la exploración basal se determinaron y normalizaron a los 12 y 24 meses. Se realizaron análisis de efectividad y concordancia. La significación estadística se estableció en p<0,05.
Resultados: La edad media de las pacientes fue de 70,1±6,8 años, con un IMC de 24,8±3,5 kg/m². Tras la normalización, tanto la DMO como el TBS presentaron un aumento en el mes 12 y 24 de tratamiento, como se muestra en la figura 1. Los cambios fueron significativos (p<0,05) a los 12 meses frente a basal tanto para DMO +0,42SD (+6,1%) como para TBS +0,37 SD (+2,6%). A los 24 meses, la DMO mantuvo un aumento significativo alcanzando +0,52SD (+8,9%) (p<0,001), mientras que TBS permaneció estable +0,39SD (+2,7%, p=0,08)). Los cambios en DMO y TBS a los 12 y 24 meses no se correlacionaron entre sí. (r#0; p>0,8). Teniendo en cuenta los sujetos que mostraron un aumento, TBS exhibió un aumento de 4,9% (70% de los sujetos) y 6,4% (60% de los sujetos) a los 12 y 24 meses, mientras que el aumento de DMO fue de 8,4% (80% de los sujetos) y 10,9% (90% de los sujetos). La concordancia entre la DMO y TBS en cuanto a % de cambio fue de 80% y 70% a los 12 y 24 meses respectivamente.
Conclusiones: Este estudio confirma que el tratamiento con PTH 1-84 produce un aumento tanto en DMO como en TBS, siendo más pronunciado en el caso de la DMO. Estos resultados se correlacionan con los datos publicados previamente. Tras 12 meses el TBS se mantuvo estable, indicando un posible efecto diferenciador del tratamiento entre hueso cortical y trabecular apoyando la teoría de una modificación finita de la estructura trabecular hipotetizada recientemente por Del Río et al. (Bone 2015).

2. Características de 14 casos diagnosticados de osteonecrosis maxilar en nuestro hospital, valorando si la instauración de tratamiento antirresortivo ha sido correcta
Calvo Catalá J, Pastor Cubillo MD, Rueda Cid A, Campos Fernández C, Balaguer Trull I, González-Cruz Cervellera MI
Servicio de Reumatología y Metabolismo Óseo, Hospital General Universitario de Valencia

Introducción: Los bifosfonatos (Bf) son los fármacos más utilizados en el tratamiento de la OP, generalmente por vía oral, aunque disponemos de tratamientos intravenosos con unas indicaciones precisas. Los Bf se utilizan también en procesos malignos, siempre por vía intravenosa y con dosis muy superiores a las que se requieren en la osteoporosis. En la OP, los Bf administrados correctamente producen pocos efectos adversos. Este grupo de fármacos ha mostrado un buen perfil de seguridad, si bien en los últimos años se han descrito efectos adversos y complicaciones asociadas a su uso. La incidencia real de osteonecrosis maxilar (ONM) difiere según el tipo de tratamiento siendo entre 0,8%-12% en tratamientos oncológicos intravenosos, mientras que con tratamientos orales para la osteoporosis es de 0,01%-0,04%.
Objetivo: Descripción de nuestra casuística de 14 casos de ONM y valorar si el diagnóstico de osteoporosis y la indicación terapéutica de Bf, ha sido correcta.
Material: Realizamos una revisión de 14 pacientes diagnosticados en el Servicio de Estomatología y que controlamos conjuntamente. Resaltamos que el Servicio de Estomatología es referencia en esta patología, lo que incrementa el número de pacientes.
Método: Revisamos los criterios que justificaron el diagnóstico de osteoporosis y aplicamos el índice FRAX (IF), sin incluir densitometría ósea (DMO) (ya que no tenemos datos iniciales en cinco casos y en seis no se habían realizado DMO central). Consideramos la indicación correcta de tratamiento cuando IF es de 15% en fracturas mayores y de 3% de riesgo en cadera. Todos ellos habían recibido tratamiento con Bf orales.
Resultados: Se valoraron 13 mujeres y 1 hombre con edad media de 74,6 años (51-90). Once pacientes fueron tratados con Bf durante más de 3 años y otros 3 pacientes durante 2 años. Dos pacientes estaban diagnosticados de artritis reumatoide y los dos habían sido tratados con corticoides. Un paciente presentaba espondilitis anquilosante y recibió tratamiento biológico durante ocho años. En ocho de los pacientes (57,1%) el diagnóstico de OP se basa exclusivamente en resultados de densitometría ósea periférica. Aplicando el índice FRAX, solo 6 de los pacientes tenían una correcta indicación de tratamiento con Bf.
Conclusiones: La ONM es poco frecuente en pacientes con OP tratados con Bf por vía oral, si bien, el aumento de su incidencia y la severidad con que se presenta, nos obliga a ser cautos ante esta posible complicación. Además del uso de Bf, existen otros factores que contribuyen a la aparición de ONM. En nuestra serie, las enfermedades inflamatorias (AR/SpA), el uso de corticoides y el tratamiento biológico, parecen influir en esta iatrogenia. Es recomendable que antes de iniciar el tratamiento, el paciente se revise por el estomatólogo y si se ha de realizar alguna terapéutica, la realice antes de tratarse. Posteriormente se recomiendan las habituales revisiones bucodentales. El punto fundamental en la prevención es el diagnóstico y tratamiento correctos de OP, lo que disminuiría la incidencia de la ONM. En la serie que presentamos, con un diagnóstico correcto y una buena indicación terapéutica, se habrían evitado ocho de los catorce casos de ONM, es decir, un 57,1%.

3. Papel de la vitamina D en la actividad de la enfermedad en artropatía psoriásica. Resultados preliminares
Vergara C, Robustillo M, Alegre JJ, Valls E, Vicens E, Oller JE, Ybáñez A, Albert G, Martínez-Ferrer A
Hospital Universitario Doctor Peset. Valencia

Introducción: La artritis psoriásica (APs) es una enfermedad inflamatoria crónica mediada por el sistema inmune. La vitamina D (25OHD) desempeña un importante papel en la regulación de este sistema.
Objetivo: Analizar la densidad mineral ósea (DMO), marcadores de remodelado óseo y niveles séricos de 25OHD en pacientes con APs. Analizar la relación entre niveles de 25OHD y la actividad de la enfermedad.
Material y métodos: Estudio prospectivo incluyendo pacientes con APs periférica. Se determinaron: calcio, fósforo, 25OHD y PTH séricos, marcadores del recambio óseo (P1NP, βCTX) y DMO en columna lumbar y fémur. Se utilizaron el DAS-28, BASDAI, PCR y VSG para analizar la actividad de la enfermedad y el HAQ para determinar el grado de capacidad funcional.
Resultados: Se incluyeron 50 pacientes con una edad media de 56,4±13,3 años, 12 mujeres premenopáusicas, 22 mujeres postmenopáusicas y 16 hombres. Las formas clínicas de APs: 32% oligoarticular y 54% poliarticular. La duración media de la enfermedad fue de 111±108 meses, los niveles medios de 25OHD 28,91±13,3 ng/dl, el DAS 28 y BASDAI medio 1,61±0,70 y 3,24±1,99 respectivamente. El 14% de los pacientes tenía osteoporosis densitométrica y un 49% osteopenia, siendo más frecuente en mujeres postmenopáusicas (75%) que en premenopáusicas (25%) o en hombres (29,4%). El 32% de pacientes presentaba niveles insuficientes de 25OHD (<30 ng/ml) y 22 % niveles deficientes (<20 ng/ml). El P1NP 38,9 (14-72) ng/ml y βCTX 341,2 (142-866) pg/ml estaban dentro de los valores normales. Se registraron 6 fracturas. Observamos una correlación inversa entre los niveles de 25OHD y la actividad de la enfermedad (VSG, PCR) y la funcionalidad (HAQ). En los pacientes con niveles normales de 25OHD los valores medios de VSG, PCR y HAQ fueron de 10,9±11,41 mm/h, 5,38±0,86 mg/L y 0,33±0,48 respectivamente; mientras que en los pacientes con niveles bajos de 25OHD observamos valores más elevados, con medias de VSG, PCR y HAQ de 12,1±9,82 mm/h, 6,48±5,38 mg/L y 0,37±0,56 respectivamente. Debido al tamaño muestral, nuestros resultados no son estadísticamente significativos.
Conclusiones: Encontramos una alta prevalencia de insuficiencia de 25OHD. El 63% tiene una baja masa ósea. Los pacientes con APs presentan una asociación entre los niveles de 25OHD y la actividad de la enfermedad y la afectación de la capacidad funcional. Existe una relación entre la alta actividad de la enfermedad APs y el metabolismo de la vitamina D.

4. La epidemiología de las fracturas osteoporóticas en la cohorte FRODOS sugiere un cambio en el modelo FRAX® de predicción de fracturas
Lucchetti GE, Puigoriol E, Rodríguez JR, Redondo L, Kanterewicz E
Hospital Universitari de Vic (Barcelona)

Introducción: El FRAX® permite el cálculo del riesgo a 10 años de padecer fracturas osteoporóticas. En España se ha objetivado una buena predicción para las fracturas de fémur (FF), pero no para las fracturas osteoporóticas principales (FOP), lo cual podría invalidar la utilización generalizada de este índice. Los resultados parciales del Estudio de Fracturas Osteoporóticas en Osona (FRODOS) mostraron también un bajo nivel de predicción para las FOP. (Rev Clin Esp 2015).
Objetivo: Completar el análisis de toda la cohorte FRODOS para comprobar la bondad del FRAX® español y aplicar otros modelos europeos para el cálculo del riesgo de FF y FOP tanto en mujeres tratadas como no tratadas con fármacos antiosteoporóticos.
Material y métodos: El FRODOS es un estudio de cohorte diseñado para conocer la incidencia y los factores de riesgo de fracturas osteoporóticas en 2.510 mujeres (59-70 años) seguidas durante 4,21 años con un índice de participación del 84,5%. Las fracturas observadas se valoraron mediante entrevista y se confirmaron con revisión de la historia clínica. Para las fracturas esperadas se utilizó la versión online “desktop” del FRAX® para múltiples entradas de datos y se ajustó el análisis para los años de seguimiento.
Resultados: Se identificaron un total de 243 fracturas en 203 participantes (incidencia 8,1%). De estas 203 mujeres, 136 no recibían tratamiento y sufrieron 170 fracturas: 74 (43,5%) vertebrales, 38 (22,4%) fracturas de Colles, 8 (4,7%) femorales y 50 (29,4%) humerales. Aplicando el FRAX® español la relación de FF observada/esperada fue de 1 (8/8), mientras que para las FOP fue de 3,4 (40/8). Al aplicar los modelos de Francia, Reino Unido y Suecia, las relaciones para las FOP fueron de 2,7; 1,6; 1,3 respectivamente.
Conclusiones: Los resultados confirman la infraestimación significativa del FRAX® español para calcular el riesgo de FOP. Al utilizar en nuestra cohorte el modelo FRAX® sueco, un país con un alto índice de fracturas, la estimación de las FOP mejora considerablemente. La aplicación de este modelo que combina el FRAX español para las FF y el sueco para las FOP puede mejorar el rendimiento del FRAX® en España. Proponemos que este nuevo modelo sea validado en otros estudios españoles.

5. Los factores de riesgo de osteoporosis postmenopáusica no caracterizan los factores predictivos de segunda fractura de cadera
Fernández Tormos E, Limousin Aranzabal B, Larrainzar Garijo R
Hospital Universitario Infanta Leonor. Madrid

Introducción: La segunda fractura de cadera, que ocurre en un 5-10% de los casos, conlleva una alta morbimortalidad. Pese a su importancia no están descritos los factores predictivos que identifican este riesgo, siendo práctica habitual equipararlos a los factores de riesgo de osteoporosis postmenopáusica.
Objetivo: Establecer la incidencia de segunda fractura de cadera contralateral en nuestra serie histórica y analizar posibles factores predictivos.
Material y método: Sobre un total de 1.392 fracturas de cadera atendidas en nuestro hospital hemos identificado 34 pacientes con segunda fractura de cadera, con una media de edad de 83,91 años, IMC de 25 y un predominio de mujeres (75,75%). El FRAX medio en primera fractura fue de 7,49. Se recoge el tipo de patrón de ambas fracturas de cadera y el tiempo transcurrido entre ambos eventos patológicos. Como factores de riesgo analizados destacamos niveles de vitamina D, FRAX, consumo de cafeína, alcoholismo, tabaquismo, delgadez, consumo de fármacos (esteroides, benzodiacepinas, inmunosupresores…), historia de fractura de cadera materna e historia de aplastamiento vertebral previo. Además se analiza el tratamiento pautado para la osteoporosis al alta de la primera fractura de cadera, al diagnóstico de la segunda fractura y al alta de esta última.
Resultados: Un 64,70% de los casos de segunda fractura repiten el patrón de la primera con una media de presentación de 31 meses entre ambas. En el momento de la segunda fractura el 60,61% de los pacientes no tomaban ningún tipo de tratamiento para la osteoporosis a pesar de haberse prescrito en el momento de alta en la primera fractura. Los niveles medios de vitamina D son de 19,51 ng/mL. En cuanto a los factores de riesgo de osteoporosis destacamos un 6,06% fumadores, alcoholismo un 3,03%, consumo de café del 3,03%, historia de fractura previa del 33,33%, y antecedente de fractura de cadera materna en un 9,09%.
Conclusiones: El alto porcentaje de repetición del patrón fractuario, hecho conocido en otros estudios, sugiere una alteración estructural o biomecánica de ambos fémures. En nuestra serie encontramos que la segunda fractura de cadera se trata de un evento precoz (31 meses de media), y además un número elevado de pacientes no tomaban medicación en el momento de la segunda fractura, lo que indica la necesidad de concienciación del realizar el tratamiento correcto y prevención de segunda fractura de cadera. El antecedente materno de fractura de cadera parece ser predictivo para desarrollar una segunda fractura de cadera mientras que existe un bajo porcentaje de factores de riesgo clásicos relacionados con la osteoporosis postmenopáusica, lo que indica que la fractura de cadera del anciano pudiera ser una entidad independiente, con factores de riesgo propios que precisa nuevos estudios de investigación para ahondar en esta dirección.

6. Análisis del comportamiento de las interfaces y cross-links bivalentes en los mecanismos de fallo que implican pérdida de rigidez ósea
Vercher-Martínez A1, Giner E1, García-Aznar JM2
1 Grupo de Investigación en Ingeniería Mecánica, Departamento de Mecánica y de Materiales. Universitat Politècnica de València; 2 Group of Structural Mechanics and Materials Modelling, Instituto Universitario de Investigación en Ingeniería de Aragón. Universidad de Zaragoza

Introducción: El fibrilo de colágeno mineralizado constituye una unidad estructural en el hueso lamellar. Sus principales constituyentes son: colágeno tipo I, mineral y agua. Los mecanismos de unión entre los constituyentes del fibrilo presentan un elevado interés desde el punto de vista mecánico. Además, en la matriz extracelular del tejido óseo, el colágeno tipo I es estabilizado por enlaces covalentes intermoleculares denominados cross-links. Los cross-links regulan en gran medida la resistencia mecánica de los fibrilos.
Objetivo: El objetivo principal de este trabajo es identificar la influencia de los cross-links bivalentes y de la interacción entre los principales constituyentes del fibrilo de colágeno mineralizados en los diferentes mecanismos de fallo que pueden causar pérdida de rigidez en el hueso.
Material y método: Se ha modelado la sub-micro estructura del fibrilo de colágeno mineralizado (modelo 5D) mediante el Método de Elementos Finitos. Las moléculas de colágeno están escalonadas en dirección axial 67 nm. Se asume que el mineral tiene forma de plaquita, se considera un solape transversal entre minerales con el fin de ajustar la fracción en volumen de mineral para sus dimensiones habituales. La unidad analizada se muestra en la figura 1. Se ha considerado una rigidez diferente a lo largo de la molécula en función de su proximidad al mineral. Las interfaces entre constituyentes se han modelado mediante leyes cohesivas. Los cross-links se han localizado en los terminales N y C de cada molécula uniendo así las moléculas alternadas la distancia 4D.
Resultados: Se observa una pérdida de rigidez a medida que comienzan a fallar las diferentes interfaces. En primer lugar, se produce el fallo por deslizamiento entre las moléculas cuando εx=0,015. Seguidamente, se observa el fallo entre el mineral y el colágeno por tracción con una deformación máxima de εx=0,055, siendo la fuerza máxima aplicada sobre el modelo de 2100 pN (ver Figura 2). Esta respuesta es en ausencia de los cross-links que actuarán cuando se inicie el deslizamiento entre las moléculas.
Conclusiones: Se ha modelado el comportamiento mecánico de una región representativa de fibrilo de colágeno mineralizado considerando diferentes interfaces a través de leyes cohesivas y se ha cuantificado la pérdida de rigidez como consecuencia del fallo por deslizamiento entre moléculas y despegue del mineral. Se ha constatado que los cross-links no tienen un papel relevante por debajo de 50 Å de desplazamiento.

7. Aumento de la tasa de eventos cardiovasculares y deterioro del perfil lipídico en pacientes diabéticos con deficiencia de vitamina D
García Fernández E, Allo Miguel G, Romero Rodríguez JC, Martínez Díaz-Guerra G, Hawkins Carranza F
Hospital Universitario 12 de Octubre. Madrid

Introducción: La existencia de niveles bajos de vitamina D [25(OH)D] es un hallazgo frecuente en los pacientes con diabetes tipo 2 (DM2) tipo 1 (DM1). Estudios recientes plantean una asociación entre los niveles bajos de vitamina D [25(OH)D] y el perfil lipídico y los eventos cardiovasculares en pacientes diabéticos, pero los datos son inconsistentes.
Objetivo: Este estudio se diseñó para evaluar, en un grupo de pacientes con DM1 y DM2, la asociación entre los niveles bajos de 25 (OH)D y el perfil metabólico y los eventos cardiovasculares.
Material y métodos: 88 pacientes. Datos de laboratorio: hemoglobina glicosilada (HbA1c), triglicéridos (TG), colesterol total (CT), colesterol HDL, colesterol LDL y 25(OH)D. Se recopilaron los eventos cardiovasculares. Se comparó el perfil lipídico y el número de eventos cardiovasculares entre los grupos con deficiencia (<20 ng/ml) y con insuficiencia (≥20).
Resultados: 68 pacientes con DM2 y 20 con DM1. Presentaban las siguientes características basales: edad (52,58±20,70), IMC (28,99±6,74 kg/m2), HbA1c (11,21±2,33%), CT (187,66±52,32 mg/dl), HDL (45,71±17,64mg/dl), LDL (101,73±39,28 mg/dl), TG (192,67±134,28 mg/dl). Los niveles de 25(OH)D eran < de 30 ng/ml en todos los pacientes (14,81±4,87 ng/ml). Existían diferencias significativas entre los pacientes con deficiencia e insuficiencia de 25(OH)D en CT (192,55±52,33 y 155,50±38,33 mg/dl, respectivamente; p=0,05), TG (213,99±145,78 y 120,29±39,94 mg/dl, respectivamente; p<0,01) y LDL-C (103,56±38,87 y 82,79±27,91 mg/dl, respectivamente; p=0,05). Los niveles de HDL fueron menores en el grupo con deficiencia, pero la diferencia no fue significativa (44,22±17,49 y 48,43±18,92 mg/dl; p=0,39) La diferencia entre el porcentaje de episodios cardiovasculares sufrido por cada grupo también fue significativa (46,15% y 7,46%, respectivamente; p<0,01).
Conclusiones: Los pacientes diabéticos con niveles de 25(OH)D en rango de deficiencia presentan peor perfil lipídico y más eventos cardiovasculares que aquellos con insuficiencia. Así mismo, muestran niveles significativamente más altos de CT, TG y LDL. Pese a que todavía no se ha demostrado si la suplementación de vitamina D es beneficiosa para el paciente diabético, en base a nuestros resultados recomendamos el cribado y tratamiento de la deficiencia 25 (OH)D.

8. Prevención de fracturas atípicas
Gómez Garrido D1, Cervera Irima J2, Barquero González N1, Triviño Sánchez V1, Cotarelo Pérez J1
1 Complejo Hospitalario de Toledo; 2 Hospital General de Villalba (Madrid)

Introducción: Las fracturas atípicas fueron descritas por primera vez por S-K Goh en el año 2007, posteriormente la The American Society for Bone and Mineral Research estableció unas características que definen estas fracturas: fractura producida ante un traumatismo mínimo o sin traumatismo; localizada en el fémur entre el trocánter menor y la región supracondílea, con un trazo transverso u oblicuo corto, sin conminución y que pueden ser completas o incompletas.
Objetivo: El objetivo del estudio fue valorar a pacientes afectados con fractura atípica y que previamente habían acudido al Servicio de Atención Primaria o Servicio de Urgencia hospitalarias por síntomas prodrómicos.
Material: Estudio retrospectivo donde se evaluaron las radiografías simples de pacientes diagnosticados de fracturas subtrocantereas de fémur y/o atípicas, mediante búsqueda a través de las historias clínicas digitalizadas en el período comprendido entre enero del 2007 y enero del 2014.
Método: Se consideraron criterios de inclusión a aquellos pacientes que en la radiografía de ingreso se encuentra una fractura atípica según los criterios expuestos previamente, sin excluir a las fracturas periprotésicas que cumplan el patrón radiológico específico de este grupo de fracturas.
Resultados: Se obtuvieron, una vez analizadas las historias clínicas durante el período indicado, un total de 333 diagnósticos de fracturas subtrocantéricas o fracturas atípicas de fémur. Finalmente, tras comprobar su patrón radiológico, sólo 9 fracturas fueron consideradas como atípicas. Atendiendo a los datos epidemiológicos se obtuvo una media de edad de 85 años. En cuanto al sexo, la relación fue de 8 mujeres y 1 varón. Respecto al número de pacientes en los que se encontró en la historia clínica datos de dolor inguinal o en muslo los días o semanas previas a la fractura, 3 pacientes (33,3%) cumplían con este criterio y 2 de ellos (22,2%) tenían un estudio radiográfico contralateral positivo. Se encontraron, además, 3 pacientes (33,3%) que sufrieron una fractura atípica contralateral. Todos los pacientes incluidos en este estudio fueron intervenidos quirúrgicamente, realizándose una reducción cerrada en mesa ortopédica y una síntesis endomedular con clavo largo T2 (Stryker, Mahwah, New Jersey, USA). Ningún paciente presentó ninguna complicación postquirúrgica.
Conclusiones: El número de pacientes de nuestro estudio coincide con la mayoría de los publicados en la literatura. La incidencia es mayor en mujeres en toda las series publicadas, al igual que en nuestro estudio (relación 1:8). La edad de aparición en nuestro registro es mayor que en la mayoría de las publicaciones. Las mayores series publicadas señalan la presencia de clínica prefractura en el 80-100% de los pacientes. En nuestro estudio el número de pacientes con síntomas prodrómicos fue menor (33,3%). Dado que el número de pacientes que presentan síntomas prodrómicos consideramos que la difusión y la formación puede disminuir el número de fractura completas y por tanto de cirugías en este tipo de pacientes.

9. Tratamiento con cinacalcet en el hiperparatiroidismo primario. Experiencia a largo plazo
Luque-Fernández I, Val Zaballos F del, Luque A, Sastre J, Vicente A, Marco A
Servicio de Endocrinología y Nutrición, Hospital Virgen de la Salud. Toledo

Introducción: Cinacalcet es un calciomimético oral empleado para el tratamiento de la hipercalcemia en el hiperparatiroidismo primario (HPTP) en aquellos pacientes en los que estando indicada la paratiroidectomía según sus niveles de calcio sérico, ésta no se considera clínicamente adecuada, está contraindicada o es rechazada por el paciente.
Objetivo: Evaluar la evolución a largo plazo de los pacientes tratados con cinacalcet para el control de la hipercalcemia en el HPTP.
Material y métodos: Estudio descriptivo en el que se incluyen 9 pacientes con diagnóstico de HPTP con una edad media al diagnóstico de 76 años (8 mujeres y 1 hombre) que habían completado al menos 48 meses de tratamiento con cinacalcet de forma continuada; en dos casos por existir contraindicación para cirugía y en los 7 restantes por rechazo expreso del paciente. Se recogieron datos demográficos y antropométricos básicos y se determinaron los niveles de calcio, fósforo, función renal, PTH y 25OH vitamina D tanto basales como tras 12, 24 y 48 meses de tratamiento.
Resultados: El tiempo medio del tratamiento era de 52,9 meses. Tras los primeros 12 meses de tratamiento, los niveles de calcio séricos disminuyeron (10,12 vs. 11,59 mg/dl p=0,008) y los de fósforo aumentaron (2,84 vs. 2,45 mg/dl p=0,021) ambos de forma significativa respecto a los niveles basales, mientras que no se apreciaron diferencias estadísticamente significativas en los niveles de PTH (155,45 vs. 136,9 pg/ml p=0,6). Tras 24 y 48 meses de tratamiento, no se encontraron diferencias significativas respecto a los niveles de los 12 meses en ninguno de los parámetros. Tras 4 años de tratamiento, los niveles de calcio permanecían significativamente disminuidos (10,13 vs. 11,59 mg/dl p=0,008) y los de fósforo aumentados (2,93 vs. 2,45 mg/dl p=0,02) respecto a la situación basal, encontrándose el 66,7% de los pacientes en rango de normocalcemia (Ca<10,2 ng/ml) con una dosis media de 63,3 mg/24h (30-150 mg/24h). Durante el seguimiento el tratamiento ha sido en general bien tolerado y no se ha objetivado ningún efecto secundario grave.
Conclusiones: La disminución de la calcemia con el tratamiento con ciinacalcet en el hiperparatiroidismo primario permanece estable tras 48 meses de seguimiento. Cinacalcet es una alternativa segura y eficaz para el tratamiento médico del hiperparatiroidismo primario cuando no es posible emplear la opción quirúrgica.

10. Análisis de los polimorfismos del gen de la endotelina 1 en la enfermedad ósea de Paget
Calero Paniagua I1,2, Usategui Martín R2,3, Carranco Medina T1,2, Sánchez González MD1,2, Quesada Moreno A1,2, Pérez Garrido L1,2, Manzano Canabal G1,2, Montilla Morales C1,2, Hidalgo Calleja C1,2, Martínez González O1,2, González Sarmiento R2,3, Pino Montes J del2,3
1 Servicio de Reumatología, Hospital Universitario de Salamanca; 2 Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca (IBSAL); 3 Departamento de Medicina Molecular de la Universidad de Medicina de Salamanca

Introducción: La enfermedad ósea de Paget (EOP) es un trastorno focal del hueso que afecta de forma segmentaria al esqueleto. La alteración principal reside en el osteoclasto que aumenta en número, tamaño y actividad. Existe un cambio del remodelado óseo consistente en un incremento de la resorción seguido de una formación excesiva. Como resultado se produce un hueso de estructura abigarrada y anárquica, con propiedades mecánicas alteradas y con una exagerada vascularización. En su etiología intervienen factores ambientales y genéticos.
Objetivo: Dado que el proceso de angiogénesis es vital para el “acoplamiento” entre resorción y formación en la EOP, y que uno de los principales reguladores de ésta es la endotelina 1 (ET-1), nuestro objetivo fue el de determinar si puede existir una asociación entre los distintos polimorfismos de ET-1 y la EOP frente a la población sana.
Material: Se estudiaron 264 pacientes, todos ellos con diagnóstico probado de enfermedad ósea de Paget y atendidos entre enero de 1990 y febrero de 2014 en las Consultas de Reumatología del Hospital Universitario de Salamanca. Como controles para el estudio de polimorfismos del DNA se seleccionaron 125 personas, sin diagnóstico de enfermedad ósea metabólica. Las muestras fueron obtenidas previo consentimiento, siguiendo las regulaciones legales para Estudios Clínicos en España y las del Comité de Ética del Hospital Universitario de Salamanca.
Método: El análisis de la discriminación alélica se llevó a cabo mediante PCR a tiempo real empleando sondas TaqMan. Realizamos el test de Hardly Weinberg. El análisis estadístico se realizó con el programa SPSS v18.0.
Resultados: No se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre los pacientes con EOP y los controles. Las frecuencias genotípicas con respecto a padecer una EOP familiar vs. esporádica se muestran en la siguiente tabla.
Conclusiones: El genotipo homocigoto TT de ET-1 se asocia 5,35 veces con padecer una EOP familiar. Estos datos respaldan la teoría genética de esta enfermedad y la importancia del proceso de angiogénesis en su desarrollo.

11. Ruta de la salud. Una forma de difundir el conocimiento de la osteoporosis
Calvo Catalá J, Campos Fernández C, Rueda Cid A, Pastor Cubillo MD, Balaguer Trull I, González-Cruz Cervellera MI
Servicio de Reumatología y Metabolismo Óseo, Hospital General Universitario. Valencia

Introducción: Desde el Hospital General Universitario de Valencia, apostamos por la salud preventiva y por una comunicación abierta con la población para mejorar los hábitos de salud. Toda acción divulgativa sirve para transmitir conocimientos y así corregir estilos erróneos de vida, consiguiendo una sociedad más responsable con su salud. Consideramos que un paciente bien informado es un paciente más colaborador y más respondedor al tratamiento.
Objetivo: A través de la Gerencia de nuestro hospital, se hizo una propuesta a la Excma. Diputación de Valencia para establecer un programa divulgativo que nos acercara a poblaciones con menos posibilidades de información, ofreciéndoles un servicio programado y preventivo, que denominamos “Ruta de la Salud” y que dirigimos a fomentar el conocimiento de la osteoporosis, incidiendo sobre todo en las medidas preventivas y estilos de salud apropiados.
Material: ¿Dónde se realiza la Ruta de la Salud? En el Departamento de Salud Valencia – Hospital General y en 30 municipios de la provincia de Valencia, el Servicio de Reumatología y Metabolismo Óseo, estableció la rotación de sus miembros para organizar los desplazamientos colaboraban seis enfermeros, un chófer y el gabinete de comunicación del hospital.
Método: Contenido de las sesiones: conferencia de 30 minutos en la que explicábamos qué es la osteoporosis, cómo podemos diagnosticarla, cómo podemos prevenirla y cómo tratarla. Coloquio posterior, constituyendo como siempre la parte más importantes. Talleres: 1) aplicación de índice de FRAX, emitiendo informe para que el paciente se lo llevara a su médico de familia. 2) cómo realizarse tests de autoevaluación para el diagnóstico de osteoporosis.
Resultados: Se han visitado 30 municipios. Han pasado más de 2.500 personas con un perfil de más de 60 años y un 70% mujeres. Se han hecho 3.300 Km. Se han realizado 1.000 técnicas (FRAX y autoevaluación). Desde la Diputación de Valencia y el Hospital General, se ha reforzado la difusión de los ayuntamientos a través de: fotonoticias y notas de prensa y blog de la Ruta de la Salud. Lo más valorado: la acogida y participación de los ayuntamientos, la excelente acogida por parte de los vecinos, se ha valorado la cercanía y amabilidad de los profesionales a la hora de realizar técnicas, la calidad percibida en las conferencias y la posibilidad de preguntar/resolver dudas y sobre todo, que se detecte posible patología y se remita informe al médico de familia.
Conclusiones: El acercamiento a la población, elimina las barreras que tienen los ciudadanos para acceder al consejo profesional. Se ha conseguido una amplia difusión del conocimiento de la osteoporosis. Lo más importante ha sido llegar a poblaciones muy distanciadas de Centros de Especialidades y a las que les llega con dificultad la información. Esperemos haber contribuído a un diagnóstico más precoz de la enfermedad y por tanto a disminuir las fracturas.

12. Estudio volumétrico del hueso trabecular y cortical en pacientes acromegálicos mediante 3D-DXA
Malouf J1, Valassi E2, Marín AM1, Crespo I2, Martelli Y3, Humbert L3, Webb SM2
1 Unidad de Metaboslimo Mineral, Depto. de Medicina Interna, Hospital Sant Pau, IIB-Sant Pau, Universitat Autónoma de Barcelona (UAB); 2 Depto. de Endocrinología, Hospital Sant Pau, Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Raras (CIBER-ER, Unidad 747), IIB-Sant Pau, Universitat Autònoma de Barcelona (UAB); 3 Galgo Medical. Barcelona

Introducción: El exceso de hormona del crecimiento (GH) en la acromegalia, es deletéreo para el hueso. La absorciometría dual de rayos X (DXA) es la metodología estándar para la valoración de la masa ósea. Sin embargo en pacientes con acromegalia es importante valorar individualmente los componentes trabecular y cortical.
Objetivo: Valorar las diferencias existentes de los componentes cortical y trabecular de la región proximal del fémur en pacientes acromegálicos vs. controles mediante el 3D-DXA.
Material y métodos: Un total de 67 pacientes (36 acromegálicos y 31 controles emparejados por edad, sexo e IMC) fueron sometidos a varias pruebas complementarias incluyendo una DXA femoral. A partir de las imágenes (2D) de la DXA se realizaron reconstrucciones 3D-DXA, el cual se basa en el desarrollo de un modelo 3D de la forma y densidad del fémur a partir de la imagen de DXA, para la cuantificación de parámetros volumétricos. La T de Student se utilizó para analizar las diferencias entre ambos grupos.
Resultados: Tal y como muestra la tabla 1, el contenido mineral óseo (CMO g) y el volumen cortical total, del cuello y trocantérico de los pacientes acromegálicos es significativamente mayor que en los controles. Por el contrario, la densidad volumétrica total y de la diáfisis femoral es estadísticamente menor en los pacientes acromegálicos.
Conclusiones: Al igual que con el QCT, el estudio compartimental del fémur proximal con 3D-DXA muestra un aumento en
el volumen cortical y una disminución del hueso trabecular en los pacientes acromegálicos comparados con los controles.

13. Efecto sobre la inmunidad celular durante el tratamiento con denosumab a corto y medio plazo en mujeres con osteoporosis postmenopáusica
Moro-Álvarez MJ1, Díaz-Curiel M2, Andrade M2, Mahillo-Fernández I3, García Delgado R4
1 Servicio de Medicina Interna, Hospital Universitario Infanta Leonor. Madrid; 2 Servicio de Medicina Interna, Unidad de Metabolismo Óseo, Fundación Jiménez Díaz. Madrid; 3 Departamento de Investigación-Epidemiología, IIS Fundación Jiménez Díaz. Madrid; 4 Servicio de Inmulnología, IIS Fundación Jiménez Díaz. Madrid

Introducción: El anticuerpo monoclonal del RANKL, denosumab (DNMB), es un nuevo tratamiento antirresortivo para prevenir la aparición de fracturas por fragilidad en la osteoporosis. Además de ser expresado en los osteoblastos, el RANKL se produce de forma importante en las células T activadas y en monocitos/macrófagos. En estudios clínicos previos, la aparición de infecciones, cáncer y mortalidad fue similar en el grupo de pacientes tratados con DNMB frente a placebo.
Objetivo: Estudiamos las posibles consecuencias sobre el sistema inmune respecto a dicho bloqueo del RANKL producido en pacientes con osteoporosis tratadas hasta 24 meses con DNMB.
Material y método: Incluimos 54 mujeres postmenopáusicas, con una edad media de 71 años (r=50-89) que iniciaron tratamiento con DNMB (60 mg) en inyección s.c. cada 6 meses. En el análisis sérico basal, a los 6, 12 y 24 meses se determinaron hemograma, VSG, bioquimica y subpoblaciones linfocíticas. Las poblaciones linfocitarias CD4 y CD8 en sangre periférica se realizaron por citometría de flujo de tres colores en un citómetro Facs Calibur (BD) utilizando anticuerpos monoclonales marcados directamente con 3 fluorocromos con el programa Multitex.
Resultados: El tratamiento con DNMB no produjo variaciones significativas en los niveles de calcio, fósforo y creatinina sérica. No encontramos variaciones significativas en el recuento leucocitario, hemoglobina, plaquetas ni VSG durante el tratamiento. Los linfocitos totales al inicio eran de 1.975±866 μl, 1.991±780 μl a 6 meses y 2.242±968 μl a 24 meses. T4 (CD3/CD4) de 44,70±12,37% (valores absolutos: 957,2±628,3 cel/l) basal, 46,49±10,10% a 6 meses (valores absolutos: 978,8±430 cel/l) y 49,85±13,48% (valores absolutos: 1.249±1.005,5 cel/l) a 24 meses. T8 (CD3/CD8) de 24,58±12,35% (valores absolutos: 553,9±391,1 cel/l) basal, 23,73±9,47% (valores absolutos: 533,1±298,2 cel/l) y 25,00±11,03% (valores absolutos: 673,5±625,6 cel/l) a 24 meses. Cociente CD4/CD8 2,63±1,83 basal, 2,57±1,36 y 2,49±1,29 a 24 meses. Todos estos cambios no fueron significativos.
Conclusiones: En nuestro estudio, realizado en mujeres postmenopáusicas tratadas hasta 24 meses con denosumab no encontramos que se produjeran variaciones en el sistema celular inmune, según la cuantificación de las subpoblaciones linfocíticas. Por tanto denosumab es un fármaco seguro que no altera el sistema inmune de las pacientes tratadas.

14. Comorbilidades y riesgo de fractura: implicaciones en la atención al paciente crónico con osteoporosis
Moro-Álvarez MJ1, Gerechter Fernández S2, Pérez Castrillón JL3, Briongos L3, Ruiz de Temiño A3
1 Servicio de Medicina Interna, Hospital Universitario Infanta Leonor. Madrid; 2 Servicio de Reumatología, Clínica Ruber. Madrid; 3 Servicio de Medicina Interna, Hospital Universitario Río Hortega. Valladolid

Introducción: Definimos la enfermedad crónica por ser de larga duración y por lo general de progresión lenta con importante impacto en la calidad de vida. La osteoporosis, enfermedad caracterizada por incremento de la fragilidad ósea que provoca la aparición de fracturas debiéramos incluirla por tanto dentro de esta definición. Como la prevalencia de la osteoporosis aumenta con la edad, la presencia de comorbilidades aumenta el riesgo de morbi-mortalidad y conlleva importantes implicaciones terapéuticas.
Objetivo: Evaluar la comorbilidad asociada a la osteoporosis en pacientes en seguimiento en consultas orientadas monográficamente al metabolismo óseo.
Pacientes y método: Estudio retrospectivo y observacional sobre pacientes con osteoporosis. Evaluamos la comorbilidad mediante el índice de Charlson corregido, añadiendo un punto al índice por cada década existente a partir de los 50 años. El índice asigna a cada uno de los procesos determinados un peso (puntuación de 1 a 6) en función del riesgo relativo de muerte, que se transforma en una puntuación global mediante la suma de pesos. Se considera ausencia de comorbilidad: 0-1 puntos, comorbilidad baja: 2 puntos y alta >3 puntos. También hemos calculado el riesgo absoluto a 10 años de fractura de cadera y de fractura osteoporótica mayor (fractura vertebral clínica, brazo, cadera u hombro) mediante el algoritmo FRAX®. La densidad mineral ósea (DMO) se valoró con densitómetro de rayos X de doble energía (c.v. in vivo 1,2%), en la columna lumbar (L2-L4) (CL), cuello de femur (CF) y femur total (FT).
Resultados: Se incluyeron 79 pacientes, 2 hombres y 77 mujeres. La edad media era de 70 años (rango 53-88 años). 40,5% de los pacientes ya habían sufrido fracturas previas. La DMO era de CL 0,829±0,171 gr/cm2 T-Score -2,7±0,9, CF 0,715± 0,099 gr/cm2 T-Score -2,1±0,8 y FT 0,763±0,119 T-Score -2±0,9. En esta población el FRAX para fractura mayor fue 10,9% y para fractura de cadera 4,6%. Los pacientes presentaban una alta comorbilidad, con un índice de Charlson corregido de 3,5±1,4 puntos. La insuficiencia cardíaca congestiva, la diabetes mellitus y la insuficiencia renal crónica moderada fueron las patologías más comúnmente asociadas a la osteoporosis. Encontramos una buena correlación entre el índice de comorbilidad y el aumento en el riesgo absoluto de fractura de estos pacientes, tanto para la fractura mayor (r=0,577) como para la fractura de cadera (r=0,531).
Conclusiones: Con este estudio hemos demostrado que los pacientes que sufren osteoporosis presentan una alta comorbilidad asociada y que esta se correlaciona con un importante aumento en su riesgo de fractura. Por tanto, esto hace imprescindible la necesidad de un tratamiento farmacológico integral con una valoración de la adecuación, la adherencia y conciliación terapéutica en los diferentes entornos asistenciales para el correcto manejo de esta enfermedad.

15. Prevención secundaria de fractura de cadera en mayores de 75 años
Macías Montero M1, Cid García L2, Hünicken FL1, Sow A1, Muñoz Pacual A1, Guerrero Díaz M1
1 Sección de Geriatría y Servicio de Traumatología, Hospital General de Segovia

Introducción: Los ancianos que ingresan por fractura de cadera tienen con frecuencia antecedentes de fractura por fragilidad u otros factores de riesgo para desarrollar fracturas pero sólo 18-22% reciben tratamiento antiosteoporótico previo y 22% al alta. El tratamiento de la osteoporosis tras fractura ha demostrado reducir la incidencia de segundas fracturas de cadera.
Objetivo: Evaluación del resultado de la implantación de un protocolo de prevención secundaria de osteoporosis tras fractura de cadera en función de la supervivencia esperada al alta en el Hospital General de Segovia a través de la implantación del informe de alta único de Traumatología. Geriatría.
Material: Estudio prospectivo de los mayores de 75 años ingresados en Traumatología del Hospital General de Segovia en 2014 por fractura de cadera.
Método: Análisis mediante SPSS 15.
Resultados: De una población de 198 pacientes ingresados por fractura de cadera, con 22 (11%) casos de antecedente de fractura osteoporótica clínica y 14 (5%) casos de tratamiento previo con vit D, se realizó determinación de vit D al ingreso a 90 pacientes (45%). De ellos sólo 7 (8%) presentaban niveles >20 y sólo 3 (3%) por encima de 30. De los 7 pacientes sólo 1 recibía tratamiento con vit D y tenía el valor máximo de vit D que fue 39. El único paciente con antecedente de fractura con niveles de vit D >20 no recibía tratamiento con vit D. Fallecieron 11 (5,5%) pacientes durante el ingreso de los cuales todos tenían niveles de vit D <20. Al alta recibieron tratamiento con vit D 122 pacientes (65%) y la combinación de antirresortivo y vit D 100 pacientes (53%). En el seguimiento al mes 80% continuaban con tratamiento para osteoporosis.
Conclusiones: Los pacientes ancianos que sufren fractura de cadera no suelen haber recibido tratamiento previo para su osteoporosis y sus niveles de vit D suelen ser muy bajos. La implantación de un protocolo de prevención secundaria de osteoporosis aumenta el número de pacientes tratados. En próximos estudios se determinará si el tratamiento reduce la tasa de refracturas.

16. Alteraciones del metabolismo óseo tras cirugía bariátrica
Casorrán Berges M1, Calvo Galindo R1, Valero Tena E1, Río Martínez P del1, Aznar Villacampa E1, Delgado Beltrán C1
1 Servicio de Reumatología, Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza

Introducción: La cirugía bariátrica es un tratamiento eficaz para la obesidad, pero acarrea a menudo déficit en la absorción de nutrientes, como el calcio y la vitamina D, que puede originar alteraciones en el metabolismo óseo.
Objetivo: Presentar 3 casos clínicos de pacientes con antecedentes de cirugía bariátrica que requirieron ingreso hospitalario para estudio en el último año por alteraciones en el metabolismo óseo.
Material y método: Se revisaron 3 historias clínicas de pacientes con antecedentes de cirugía bariátrica que requirieron ingreso en Reumatología para estudio en el último año.
Resultados: Caso 1: mujer de 48 años intervenida de cirugía bariátrica en 2010 (técnica de Scopinaro) y en climaterio actual. Ingresa por anemia severa, atribuida a malabsorción postcirugía y a climaterio. En análisis destaca anemia ferropénica severa (hemoglobina 6,1 g/dl), albúmina 3,14 g/dl, PTH 77,4 pg/dl, vitamina D 18,56 ng/dl. Se transfunden 2 concentrados de hematíes y se administran 2 dosis de hierro intravenoso. Se da de alta con suplementos de calcio y vitamina D. Caso 2: mujer de 27 años intervenida de cirugía bariátrica en 2009 (técnica de Scopinaro). Ingresa por dolor lumbar, sacroilíaco e inguinal bilateral intenso. En análisis destaca anemia ferropénica (hemoglobina 7,3 g/dl), albúmina 2,2 g/dl, calcio corregido 8,7 mg/dl, PTH 260 pg/ml y 25-OH-vitamina D 26 ng/ml. En radiografía simple se observa fractura de ambas ramas isquiopubianas (Imagen 1), confirmado mediante TAC (Imagen 2). Durante el ingreso se ajusta tratamiento analgésico, se administra hierro intravenoso y se inicia suplementos vitamínicos incluyendo calcio y vitamina D. Caso 3: mujer de 50 años intervenida de cirugía bariátrica (by-pass bilio-pancreático) en 2010. Ingresa por dolor intenso en pared torácica izquierda. En análisis destaca anemia ferropénica (hemoglobina 10,7 g/dl), albúmina 3,33 g/dl, calcio 8,57 mg/dl, fosfatasa alcalina 235 U/L, PTH 444,3 pg/ml, 25-OH-vitamina D 26,41 ng/ml. En radiografía de parrilla costal no se objetivan fracturas. La gammagrafía ósea muestra hallazgos compatibles con osteomalacia (Imagen 3). La gammagrafía paratiroidea descarta adenoma. Durante el ingreso se ajusta tratamiento analgésico y se inician suplementos nutricionales, incluyendo calcio, vitamina D y hierro.
Conclusiones: El déficit de vitamina D es una complicación de la cirugía bariátrica, que puede dar lugar a alteraciones del metabolismo óseo como la osteomalacia, por lo que es necesaria una buena suplementación.

17. Efectos de la ingesta diaria de un preparado lácteo enriquecido con dosis altas de vitamina D sobre la masa muscular en mujeres postmenopáusicas sanas: estudio Eficalcio
Reyes-García R1,2, García-Martín A1,3, Fonolla J4, Palacios S5, Salas N5, Mendoza N6, Quesada-Charneco M1, Lara F7, Muñoz-Torres M1
1 Unidad de Metabolismo Óseo(RETICEF), Servicio de Endocrinología, Hospital Universitario San Cecilio, Instituto de Investigación de Granada; 2 Unidad de Endocrinología, Hospital General Universitario Rafael Méndez. Lorca (Murcia); 3 Endocrinología, Hospital Comarcal del Noroeste. Caravaca de la Cruz (Murcia); 4 Departamento de Nutrición, Biosearch S.A. Granada; 5 Instituto Palacios. Madrid; 6 Departamento de Obstetricia y Ginecología, Universidad de Granada; 7 Departamento de Investigación y Desarrollo. Lactalis Puleva. Granada

Introducción: Aunque se ha descrito un efecto beneficioso de la suplementación con vitamina D sobre la fuerza muscular y la prevención de caídas, los efectos sobre la masa muscular están menos establecidos.
Objetivo: Evaluar el efecto de la suplementación con vitamina D sobre la masa muscular medida por impedanciometría en mujeres postmenopáusicas sanas.
Material: Se trata de un estudio aleatorizado y doble ciego de 2 años de duración, en el que 500 mujeres sanas postmenopáusicas (edad media 58,1±4,8 años) fueron asignadas a la ingesta de 500 ml/día de uno de estos productos: grupo control (C), leche semidesnatada (120 mg de calcio/100 ml y vitamina D 30 UI/100 mL); grupo A, leche semidesnatada enriquecida con calcio y vitamina D (180 mg/100 mL y 120 UI/100 mL) y grupo B, leche semidesnatada enriquecida con calcio y vitamina D (180 mg/100 mL y 120 UI/100 mL) y FOS (5 g/L).
Método: La composición corporal se evaluó por bioimpedanciometría.
Resultados: La edad media fue de 58±5 años. No se observaron cambios en el índice de masa muscular apendicular (AMM en kg/m2) en el grupo control (basal 7,48±0,71, 12 meses 7,63±0,83, 24 meses 7,48±0,80, p=0,394) o en las mujeres de los grupos A y B (basal 7,59±0,89, 12 meses 7,63±1,0, 24 meses 7,66±1,12, p=0,661). No se observó correlación entre la masa muscular total o la masa muscular apendicular y las concentraciones de vitamina D, tanto en el grupo control como en los grupos de intervención.
Conclusiones: En mujeres postmenopáusicas sanas, la intervención nutricional con un preparado lácteo enriquecido con dosis altas de vitamina D no induce cambios significativos en la masa muscular.

18. Análisis del trabecular bone score (TBS) en el hiperparatiroidismo primario
Manzanares Córdova R1, García Fontana B1, García Martín A1, Reyes García R1, Nieto Serrano R2, Morales Santana S2, Avilés Pérez M1, Escobar Jiménez F1, Muñoz Torres M1 y grupo TBS SEIOMM
1 UGC de Endocrinología y Nutrición y 2 UGC de Medicina Nuclear, Hospital Universitario San Cecilio de Granada. Ibs. Granada

Introducción: Los pacientes con hiperparatiroidismo primario (HPP) presentan un aumento de la fragilidad ósea que constituye una indicación de tratamiento quirúrgico. El trabecular bone score (TBS) es una nueva técnica que permite determinar la microarquitectura ósea trabecular a partir de de las imágenes de la densitometría ósea mediante DXA. Además, los valores de TBS son un factor de riesgo independiente de fracturas por fragilidad.
Objetivo: Evaluar la utilidad del TBS en pacientes con HPP.
Material: Estudiamos 74 pacientes con diagnóstico clínico y bioquímico de HPP (edad media 63,4±10,1 años, 81% mujeres, 83% postmenopáusicas). En todos los casos evaluamos la densidad mineral ósea mediante DXA y determinamos los valores de TBS mediante el software TBS iNsight®.
Resultados: Los pacientes con HPP mostraron valores de TBS compatibles con estructura trabecular degradada (1,22±0,13, VN ≥1,35), 23% normal, 35% parcialmente degradada y 31% degradada. Los varones presentaron valores significativamente más bajos que las mujeres (1,15±0,14 vs. 1,23±0,12; p=0,028). Los pacientes con diagnostico densitométrico de osteoporosis (T-Score ≤2,5 DE) presentaron unos valores de TBS más bajo (1,16±0,13 vs. 1,24±0,13; p=0,019). Los valores de TBS y DXA no mostraron correlación significativa.Tampoco encontramos correlación entre valores de TBS, hormonas calciotropas y marcadores de remodelado. No hubo diferencias significativas en los valores de TBS al comparar pacientes sintomáticos, frente a los asintomáticos (1,21±0,14 vs. 1,12±0,11; p=0,081).
Conclusiones: La determinación de TBS se encuentra alterada en los pacientes con HPP. Esta técnica permitiría identificar pacientes con fragilidad ósea que pueden beneficiarse de tratamiento.

19. Fracturas atípicas de fémur secundarias al tratamiento acumulado con bisfosfonatos y denosumab en la osteoporosis esteroidea y senil
Merino Meléndez L, Ortiz García AM, García-Vadillo A, Llorente I, García E, González-Álvaro I, Vicente-Rabaneda E, García-Vicuña R, Castañeda Sanz S
Servicio de Reumatología, Hospital de La Princesa. Madrid

Introducción: Denosumab (Dmab) es un anticuerpo monoclonal neutralizante del RANKL que inhibe la actividad osteoclástica. Dada su reciente comercialización, sus acontecimientos adversos y toxicidad a largo plazo no están bien definidos.
Objetivo: Presentamos tres casos de fracturas atípicas de fémur (FAF) al poco tiempo de iniciar tratamiento con Dmab.
Material y métodos: Caso 1: mujer de 73 años, con antecedentes de polimiositis anti-Jo1+, en tratamiento con glucocorticoides (GC) (prednisona, 5 mg/día) durante más de 10 años, metrotexato, ciclosporina A y omeprazol. La paciente había sufrido 2 fracturas vertebrales y otra de rama isquiopubiana dcha. Fue tratada con risedronato 6 años y con ranelato de estroncio 5, tras lo cual se inició Dmab. La paciente sufrió una FAF dcha. tras la segunda dosis de Dmab. Caso 2: mujer de 82 años, polimialgia reumática en tratamiento con prednisona oral (5-10 mg/día) y GC inhalados por asma durante más de 10 años asociados a inhibidores de la bomba de protones (IBP). Fue tratada con diferentes bisfosfonatos (BF) orales (etidronato, alendronato, ibandronato y risedronato) >15 años, tras lo cual se inició Dmab y tras la segunda dosis, sufrió una FAF. Caso 3: mujer de 88 años con insuficiencia renal crónica (IRC) y varias fracturas vertebrales y de cadera izda. Se trató con BF (etidronato 3 años y alendronato 6). Estuvo sin tratamiento antiosteoporótico 3 años y posteriormente se inició Dmab. Dos años después sufrió una FAF dcha. y ocho meses después una FAF izda.
Resultados: Los casos presentados hacen referencia a pacientes con enfermedad inflamatoria crónica y tratamiento prolongado con GC, IBP y BF que presentaron FAFs tras iniciar Dmab. En todos los casos la fractura cursó con un retraso en la consolidación, aunque se desconoce la implicación de Dmab en el mismo.
Conclusiones: Estos datos sugieren que se debe evitar el empleo consecutivo de fármacos antirresortivos, aunque presenten distinto mecanismo de acción, en pacientes con tratamiento a largo plazo para la osteoporosis, especialmente si existen otros factores de riesgo como la edad, uso prolongado de GC, IRC y/o patologías que cursen con inflamación sistémica mantenida.