( PDF ) Rev Osteoporos Metab Miner. 2014; 6 (1): 4

Gómez de Tejada Romero MJ1, Sosa Henríquez M2
1 Redactora-Jefe
2 Director de Revista de Osteoporosis y Metabolismo Mineral

 

Revista de Osteoporosis y Metabolismo Mineral fue publicada por primera vez en el mes de marzo de 2009. En estos días ha cumplido, por lo tanto, sus primeros cinco años. Nació como consecuencia de la necesidad por parte de la Sociedad Española de Investigación Ósea y Metabolismo Mineral (SEIOMM) de tener un órgano oficial propio de difusión de sus actividades científicas, supliendo a Revista Española de Enfermedades Metabólicas Óseas (REEMO), dadas las insalvables dificultades que la Junta Directiva de la SEIOMM tuvo entonces para llegar a un acuerdo con la editorial propietaria de la REEMO, tanto desde el punto de vista económico como, más importante, sobre la gestión de la revista.
Partiendo desde cero, el camino hasta ahora no ha sido fácil. En el campo de las publicaciones científicas, una de las cuestiones más importantes, probablemente la más, es la difusión de los artículos, la visibilidad de los mismos. Los investigadores envían sus mejores trabajos a las revistas con mayor alcance y, consecuentemente, con mayor factor de impacto. A su vez, las revistas que publican artículos de calidad son más citadas, con lo que tenemos cerrado un círculo virtuoso. A la inversa, mientras no tengan factor de impacto, las revistas pasan verdaderas penurias; pues lógicamente los artículos que reciben son menos interesantes y, por tanto, serán menos citados, por lo que vuelve a cerrarse un círculo, ahora vicioso.

Desde los primeros días de la revista hemos estado luchando por conseguir que Revista de Osteoporosis y Metabolismo Mineral sea una revista de calidad. Tiene un Comité de Expertos que reúne a los mejores científicos españoles en el campo del metabolismo mineral; un Comité Editorial de reconocidos investigadores de prestigio internacional; y el proceso de revisión por pares, las normas editoriales, y todo el procedimiento de edición y publicación de los artículos es muy similar al de otras revistas nacionales de prestigio en el ámbito médico, como, por sólo poner un ejemplo, Medicina Clínica. Tenemos algunos aspectos que nos fortalecen, como es la gratuidad, tanto para publicar como para leer todos los artículos desde internet, y es la única revista sobre el campo de la osteoporosis y el metabolismo mineral que es bilingüe.

Por otra parte, hemos conseguido incluir a Revista de Osteoporosis y Metabolismo Mineral en 16 bases de datos bibliográficas, y hemos solicitado la evaluación por otras catorce más. Muchas de las bases en las que estamos presentes son de mucho prestigio, como ocurre con SciELO, DOAJ o Google Scholar o Académico. Pero hemos sido rechazados en el primer intento de acceder al MEDLINE. Una de las dos principales razones fue el relativamente bajo número de originales publicados al año, y la otra, la práctica ausencia de citas en otras revistas de más prestigio, indexadas en el MEDLINE o en Journal of Citations Reports (JCR).

Después de cinco años, estamos en un momento crítico en el futuro de nuestra revista. Su difusión entre las bases de datos antes mencionadas nos permite aceptar que no somos invisibles. Así, si desde Google incluimos como búsqueda las palabras “Osteoporosis España”, el 4º enlace que aparece es el de Revista de Osteoporosis y Metabolismo Mineral. Pero si desde Google Académico hacemos la búsqueda “Osteoporosis y Vitamina D”, Revista de Osteoporosis y Metabolismo Mineral es la segunda revista en aparecer.

Aún nos queda mucho por hacer, pero ahora más que nunca es preciso que todos los asociados de la SEIOMM unamos fuerzas para conseguir que nuestra revista sea incluida en el MEDLINE en un primer tiempo, y en el JCR después. Necesitamos publicar artículos de calidad y, sobre todo, que artículos publicados en nuestra revista sean citados en otras publicaciones, asumamos que de más calidad, enviadas a revistas con factor de impacto. Esos dos cometidos, envío de artículos y citar bibliográficamente en artículos remitidos a otras revistas, están en manos de todos nosotros. Y son factibles, sólo es cuestión de querer hacerlo, ya que, afortunadamente SEIOMM es una sociedad cuyos miembros destacan por su amplia labor y producción investigadora.

Seguiremos apostando por nuestra revista, porque sabemos que Revista de Osteoporosis y Metabolismo Mineral puede tener su sitio en la difusión científica internacional, y con ella todos los investigadores de la SEIOMM.

Otras moléculas capaces de antagonizar las señales Wnt por unirse a los co-receptores LRP5/6 y kremen son las de la familia dickkopf. Hay al menos cuatro miembros de esta familia, de los cuales el tipo 1 (Dkk-1) es especialmente importante en el hueso [9,12,13]. Al igual que la esclerostina, el Dkk-1 puede determinarse también en el suero, habiéndose descrito una mayor concentración de este antagonista en mujeres postmenopáusicas o con baja masa ósea. También se ha sugerido que la disminución del efecto de la teriparatida sobre la formación ósea podría guardar relación con un aumento en las concentraciones de este antagonista [14].

En este número de la Revista de Osteoporosis y Metabolismo Mineral, Grifé y cols. [15] analizan los valores séricos de esclerostina y Dkk-1 en pacientes que inician tratamiento con glucocorticoides, comprobando que, contrariamente a lo que sucede en los estudios experimentales, el tratamiento esteroideo se asocia a una disminución del Dkk1, mientras que no se observan cambios en las concentraciones de esclerostina. Tal y como comentan los autores, son varias las razones que pueden justificar estos hallazgos. El sexo, la edad, la función renal, el estado estrogénico, la existencia de enfermedades asociadas o la cantidad de masa ósea son factores determinantes en los niveles de esclerostina y probablemente también de Dkk-1 [14,16,17]. Por otra parte, cabe también la posibilidad de que los valores séricos de ambos antagonistas no reflejen adecuadamente su expresión tisular. Además, en contra de lo que a priori cabría esperar, no hubo relación entre las concentraciones séricas de los antagonistas de la vía Wnt y la de los marcadores de la remodelación. Sin embargo, conviene señalar que los datos publicados hasta el momento han sido discordantes, habiéndose descrito en unos casos una relación inversa entre los niveles de esclerostina y algunos marcadores de formación [17], mientras que en otros estudios no se ha podido confirmar esta relación [16,18,19]. En cualquier caso, los resultados de este excelente trabajo invitan a seguir realizando estudios que analicen el efecto de los glucocorticoides sobre los antagonistas de la vía Wnt, así como su relación con la masa ósea y los marcadores de la remodelación, lo que sin duda ayudará a esclarecer el papel que desempeñan los antagonistas de la vía Wnt en el desarrollo de la osteoporosis esteroidea.