PDF ) Rev Osteoporos Metab Miner. 2019; 11 (3): 15-53

 

1. Factores asociados a la variabilidad en la incidencia de fractura de cadera en España
Mazzucchelli R1, Quirós J1, Pérez Fernández E2, García Vadillo A3, Crespí N4
1 Unidad de Reumatología. Hospital Universitario Fundación Alcorcón. Madrid; 2 Unidad de Investigación Clínica. Hospital Universitario Fundación Alcorcón. Madrid; 3 Unidad de Reumatología. Hospital Universitario La Princesa. Madrid; 4 Centro de Salud La Rivota. Alcorcón. Madrid

Introducción: Es conocido que en España hay una gran variabilidad entre comunidades autónomas (CCAA) en la incidencia y tendencia de la fractura de cadera, con tasas en determinadas regiones que llegan a duplicar las de otras. Aunque se especula con diferentes hipótesis que lo expliquen, no existen estudios que demuestren el/los motivos de esta variabilidad.
Objetivo: Analizar factores/marcadores de riesgo que pudieran explicar la variabilidad en la incidencia y tendencia entre diferentes CCAA.
Métodos: Estudio ecológico, basado en la explotación del CMBD que recoge los ingresos hospitalarios desde 1/1/1999 hasta 31/12/2015. Se identificaron las fracturas a través de la presencia de CIE-9 820.0 hasta 820.9 como diagnóstico primario o secundario. Se calcularon las tasas ajustadas por edad de incidencia de fx cadera y la tendencia mediante modelos de regresión de Poisson y binomial negativa. Mediante modelos de regresión lineal y correlación bivariada se analizó la asociación entre incidencia y tendencia por CCAA con diferentes factores/marcadores de riesgo obtenidos a partir de diferentes fuentes (INE, EUPEDIA Genetics, otros). Los factores analizados fueron: 1) Genéticos. 2) Demográficos. 3) Nivel y condiciones de vida. 4) Salud. 5) Impacto de la guerra civil. 6) Medioambiente. 7) Climatológicas.
Resultados: En los 17 años incluidos en el análisis, ingresaron 744.848 pacientes con diagnóstico de fractura de cadera; 182.205 (24,4%) hombres y 562.643 (75,5%) mujeres p<0,001. (ratio M:V de 3,07). Los factores/marcadores de riesgo que explican dicha distribución, encontramos asociaciones significativas (p<0,05) con factores genéticos (haplotipos H y J2), demográficos (natalidad, fecundidad), consumo de tabaco, factores climáticos (precipitación) y el tiempo que una región estuvo en el bando republicano.
El modelo de regresión lineal multivariante que incluye los factores que muestran correlación significativa justifica el 96% de la variabilidad observada.
Conclusión: En España, el 96% de la variabilidad observada en la incidencia y tendencia de fractura de cadera entre CCAA se explica por la suma de factores genéticos, demográficos, climatológicos y por el efecto cohorte que supuso la guerra civil.

 

2. La osteoporosis del varón en la práctica clínica diaria
Galofré N2, Castaño C1, Castellanos M1, Ballesteros SL2, Sahuquillo JC2, Torres J2
1 Servicio de Reumatología y 2 Servicio de Medicina Interna. Hospital Municipal de Badalona

Introducción: La osteoporosis del varón es una enfermedad infradiagnosticada a pesar de que su etiopatogenia se relaciona con alguna causa o trastorno (que favorece su aparición). Si tenemos en cuenta que la incidencia de fracturas vertebrales en personas mayores de 50 años mantiene una prevalencia similar en ambos sexos estamos ante un problema de morbi-mortalidad que merece ser tratado de una forma proactiva.
Material y método: Se ha realizado una revisión de la historia clínica de los pacientes atendidos durante el año 2018 en una consulta externa de Reumatología y Medicina Interna de un Hospital General Básico que atiende a una población general de 120.000 habitantes. En esta revisión se han recogido las siguientes variables: edad, factores de riesgo de osteoporosis (tabaco, fracturas por fragilidad previas, alcohol, fractura de fémur en los padres, tratamiento con corticoides o con bloqueo hormonal con andrógenos, malabsorción, hipogonadismo o la inmovilidad), número de factores de riesgo, motivo de derivación a la consulta (sospecha, seguimiento tras el diagnóstico, fractura, densitometría compatible o corticoterapia crónica). Se determinaron los niveles de vitamina D y se recogieron los siguientes diagnósticos de osteoporosis: idiopática o secundaria a corticoterapia, enolismo, malabsorción, EPOC, hipogonadismo, insuficiencia renal crónica, hipercalciuria o por bloqueo hormonal. Se registraron los tratamientos pautados tras el diagnóstico: suplementos de calcio y vitamina D; bifosfonatos orales, bifosfonatos endovenosos, teriparatida o denosumab.
Resultados: La edad media de nuestros pacientes fue de 69,11 años (DE±10,1). El número medio de factores de riesgo fue de 1,66 (DE±1) y su distribución se muestra en la Figura.
Los motivos de consulta más frecuentes fueron la fractura por fragilidad y la densitometría compatible. Las causas de osteoporosis fueron por frecuencia: idiopática o secundaria a EPOC, corticoidea, por alcohol y por malabsorción. El tratamiento más pautado fueron los bifosfonatos.
Conclusiones: 1) La edad media de los pacientes es inferior a la esperada. 2) La presencia de factores de riesgo debe ayudarnos en la sospecha clínica. 3) El diagnóstico de OP secundaria más frecuente en nuestro caso fue la EPOC. 4) El principal fármaco específico más pautado son los bifosfonatos a pesar de que la fractura es el principal motivo de derivación.

 

3. Factores de riesgo relacionados con el desarrollo de fracturas en pacientes tratados con glucocorticoides. Importancia de la presencia de hipogonadismo
Florez H1, Hernández Rodríguez J2, Muxi A3, Carrasco JL4, Prieto González S2, Ruiz Gaspà S1, Cid MC2, Monegal A1, Guañabens N1, Peris P1
1 Unidad de Patología Metabólica Ósea. Servicio de Reumatología. Hospital Clínic. Universitat de Barcelona; 2 Unidad de Vasculitis. Servicio de Enfermedades Autoinmunes. Hospital Clínic. Universitat de Barcelona; 3 Servicio de Medicina Nuclear. Hospital Clínic de Barcelona; 4 Departamento de Fundamentos Clínicos. Universidad de Barcelona

Introducción: La osteoporosis (OP) por glucocorticoides (GC) se caracteriza por presentar fracturas con valores de densidad mineral ósea (DMO) relativamente altos y al inicio del tratamiento, lo que dificulta la identificación de los individuos con riesgo de fractura.
Objetivo: Identificar los factores de riesgo asociados al desarrollo de fracturas en pacientes tratados con GC.
Metodología: Se incluyeron 127 pacientes (62±18 años, 63% mujeres, 73% postmenopáusicas) tratados con GC (≥5 mg/d, >3meses) por una enfermedad autoinmune. Se analizaron: factores de riesgo de OP y fracturas, fracturas previas, dosis y duración de tratamiento con GC, actividad de la enfermedad, datos antropométricos, parámetros del metabolismo óseo con estudio del eje gonadal, DXA (valorando OP densitométrica [T-score ≤-2,5] y microarquitectura degradada [MD <1,230] por TBS), RX (para identificar fracturas vertebrales [FV]) e índice FRAX corregido para GC.
Resultados: La mayoría de pacientes seguían tratamiento con GC por vasculitis o polimialgia reumática (dosis media: 14,5 mg/día, durante 47,7±69 meses); 17% tenía FV, 28% fracturas por fragilidad (FV+no FV), 29% OP y 71% MD. Los pacientes con FV recibieron más bolos de GC (57,1% vs. 29,5%, p=0,03), eran mayores (68±13 vs. 60±19 años, p=0,02), postmenopáusicas (100% vs. 67%, p=0,015) o varones con testosterona baja (57% vs. 11%, p=0,017), tenían TBS más bajo (1,100 vs. 1,220, p<0,001) y mayor FRAX (17 vs. 9, p=0,003). Aquellos con fracturas por fragilidad mostraron resultados similares y además tenían mayor dosis acumulada de GC (6,1±13 vs. 8±18 g, p=0,046). En el análisis multivariante, el hipogonadismo (OR 14,3; 95% IC 2,2->100, p=0,01) y haber recibido bolos de GC (OR 3,4; 95% IC 1-11,8, p=0,01) fueron los principales factores asociados a FV; el hipogonadismo (OR 7,1; 95% IC 1,5-38,7, p=0,01) y tener un índice FRAX >20 (OR 7; 95% IC 1,3-51,7, p=0,02) se relacionaron con las fracturas por fragilidad. Los varones con testosterona baja tenían mayor IMC (29,4 vs. 26,3, p=0,005), actividad de la enfermedad (VSG 23 vs. 12, p=0,005) y TBS más bajo (1,050 vs. 1,210, p<0,001).
Conclusiones: La presencia de hipogonadismo, tanto en mujeres como en varones, y los bolos de GC son los principales factores de riesgo asociados al desarrollo de fracturas en los individuos tratados con GC, lo que indica la necesidad de valorar estos antecedentes en el abordaje terapéutico de estos pacientes.

 

4. Puesta en marcha del proyecto de atención y seguimiento de la fractura de cadera en el departamento Valencia-Hospital General
Balaguer Trull I, Campos Fernández C, Rueda Cid A, Molina Almela C, Pastor Cubillo MD, Lerma Garrido JJ, Cuenca Navarro M, Calvo Català J
Servicio de Reumatología y Metabolismo Óseo. Hospital General Universitario de Valencia (HGUV)

Introducción: La osteoporosis (OP) y las fracturas por fragilidad ósea son un problema sociosanitario de gran magnitud. La de cadera es la más grave, y en el año 2050 aumentará casi un 135%. En 2007 observamos en nuestro hospital que sólo un 3% de pacientes con fractura de cadera recibía a su alta calcio y vitamina D, pero ninguno fármacos antirresortivos u osteoformadores, variando poco los datos a día de hoy.
Objetivo: Valorar y tratar todos los pacientes que ingresan en el HGUV con fractura de cadera osteoporótica y, evaluar eficacia y seguridad del tratamiento valorando a los 12 y 24 meses la aparición de
nuevas fracturas.
Material y métodos: Desde Traumatología se cursa interconsulta de todo paciente ingresado por fractura de cadera osteoporótica. La enfermera de Reumatología valora los factores de riesgo, instruye sobre medidas higiénicas, proporciona consejos escritos (FHOEMO), solicita analítica con el perfil de metabolismo óseo y densitometría y aplica la herramienta FRAX. Posteriormente, durante el ingreso el paciente es visitado por el reumatólogo que inicia el tratamiento antes del alta y según sus características, el seguimiento se realiza por su médico de familia si es dependiente o con nuevas revisiones alternas (Enfermería/reumatólogos) cada 6, 12 y 24 meses con nuevo estudio densitométrico.
Resultados: Desde marzo hasta mayo del 2019, se han registrado 110 fracturas: 79 mujeres y 31 hombres. Media de edad de 83,62 años. 58 con fracturas previas.12 con antecedentes de fractura de cadera en sus padres. 7 fumadores, 2 consumen 3 o más UI alcohol/día y 2 diagnosticados de AR. 32 con tratamientos osteopenizantes (4 corticoides, 4 inhibidores de la aromatasa, 2 anticonvulsionantes y 22 antidiabéticos orales). 25 con tratamientos para la OP (11 antirresortivos, 2 osteoformadores y 12 suplementos de calcio y vitamina D). Media del FRAX para fractura mayor osteoporótica 18,3% y para fractura de cadera 10,04%. Analítica: media de calcio 8,76, vitamina D 14,73 (1,1-40,5) y PTH 72,89 (23-584). 9 fallecieron durante el ingreso.
Conclusiones: Con este proyecto se valoran y tratan el 100% de los pacientes antes del alta, con un seguimiento posterior del tratamiento (adherencia y efectos adversos) y de la aparición de nuevas fracturas durante 2 años e información por parte de Enfermería de las medidas higiénicas.
Con ello se pretende disminuir la prevalencia de las fracturas de cadera osteoporóticas y una atención integral y multidisciplinaria del paciente.

5. Prevención de caídas y recomendaciones en pacientes con osteoporosis
Cano Pérez L1, Gil de Gallego MD2, Aranega Rodríguez O1, Balaguer Trull I3, Nájera Herranz C4, Cánovas Olmos I4, Grau García E4, Carbonell Jordá A5, Torre Aboki J de la6, Francés Amorós CM7, Gómez Clan A8, Marín Martín E9, Martínez Alberola N9, Núñez Monje V10, Torner Hernández I10 en nombre del grupo GESVR (Grupo de Enfermería de la Sociedad Valenciana de Reumatología)
1 Servicio de Reumatología. Hospital de la Vilajoyosa. Alicante; 2 Servicio de Reumatología. Hospital de Alcoy. Alicante; 3 Servicio de Reumatología y Metabolismo Óseo. HGU de Valencia; 4 Servicio de Reumatología. HUP La Fe. Valencia; 5 Servicio de Reumatología. HU San Juan. Alicante; 6 Servicio de Reumatología. HG Alicante; 7 Servicio de Reumatología Pediátrica. HUP de Valencia; 8 Servicio de Reumatología. Hospital de Vinalopó. Alicante; 9 Servicio de Reumatología. HGU de Elda. Alicante; 10 Servicio de Reumatología. HU Dr. Peset. Valencia

Introducción: La publicación en 2014 del Documento de Consenso sobre prevención de fragilidad y caídas en la persona mayor como estrategia de Promoción de la Salud y Prevención en el SNS, supone un punto de inflexión, definiéndose el problema y estableciendo pautas para la detección, evaluación y actuación en personas en riesgo. Todo ello se basa en el personal de Enfermería de Atención Primaria principalmente. Sin embargo, Enfermería de Reumatología puede ser de gran ayuda para la detección de estos pacientes, y facilitar el conocimiento de recomendaciones y consejos que permitan la prevención de fragilidad y caídas.
Objetivo: Elaborar un tríptico que refleje las recomendaciones y consejos necesarios para la prevención de caídas en pacientes con osteoporosis (OP) para su distribución entre pacientes mayores con OP.
Metodología: Tras la revisión sistemática de bibliografía actual sobre la prevención de fragilidad y caídas en la persona mayor, el GESVR ha elaborado un tríptico con recomendaciones y consejos para poder informar a los pacientes con OP que acudan a las consultas de Reumatología en hospitales de la Comunidad Valenciana.
Resultados: La elaboración del tríptico permite disponer al paciente con OP de información relevante que debe conocer para prevenir las caídas y las posteriores fracturas por fragilidad.
El tríptico se estructura en información sobre: – Definición de la OP y las caídas. – Recomendaciones dietéticas y ejercicio físico. – Causas de caídas y consejos para su prevención. – Contacto del GESVR (www. svreumatologia.com).
El tríptico ha sido enviado a todos los Servicios de Reumatología de la Comunidad Valenciana para su difusión, con el fin de que los pacientes reciban la información más completa y adecuada sobre su patología.
Conclusiones: Un porcentaje relevante de pacientes que se atienden en las consultas de Reumatología, tanto de médico como de enfermería, son pacientes potenciales con alto riesgo de caída. La utilización del tríptico diseñado en la consulta de Enfermería en Reumatología podría suponer una herramienta muy relevante en la educación del paciente con OP y en la prevención de caídas.

 

6. Local bone density defects in patients with femoral neck fracture
Río L del1, Di Gregorio S1, Martínez S2, Brance L1, Humbert L3, Sánchez P4
1 CETIR Centre Medic. Barcelona (Spain); 2 Servei Reumatología. Hospital Mutua de Terrassa (Spain); 3 Galgo Medical. Barcelona (Spain); 4 Centre Tecnología Diagnostica. Terrassa (Spain)

Purpose: To assess bone density defects in patients with femoral neck fracture using a DXA-based 3D modelling technique.
Methods: 106 patients with recent femoral neck fracture and 106 sex- and age-matched (±5 yrs) subjects without hip fracture were included in this study (77 females and 29 males in each group). Mean age of patients was 79.9 (7.7) yrs. and mean age of controls was 80.0 (7.8) (p=0.996). DXA scans (contralateral hip for patients) were performed using a Prodigy (GE Healthcare) scanner. DXA scans were performed on average 13 days after the fracture (range: 2 – 60 days). Areal BMD (aBMD) was calculated. The 3D-SHAPER software (v2.9, Galgo Medical) was used to model the femoral shape and volumetric bone mineral density (vBMD) distribution from hip DXA scans. Trabecular vBMD and cortical surface BMD (sBMD) were calculated. DXA and DXA-derived 3D measurements calculated for each group were compared using Student’s t-test. Area under the receiver operating curve (AUC) was computed.
Results: aBMD was found to be 5.0% lower at total femur (p=0.044) and 7.5% lower at neck (p<0.001) in the fracture group, compared to controls. aBMD at neck was shown to better discriminate between fracture and control groups, with an AUC of 0.642, compared to total hip aBMD (AUC of 0.580). Trabecular neck vBMD was 14.8% lower and cortical neck sBMD 6.3% lower in the fracture group, compared to controls (p<0.001). AUC was 0.668 for trabecular neck vBMD, and 0.618 for cortical neck sBMD (p<0.001). vBMD values obtained at each voxel of the patient-specific 3D models were compared between groups. Figure (left) shows that vBMD values in the superior aspect of the femoral neck were associated with the highest AUCs (range: 0.667 – 0.759). When using the average vBMD in the superior aspect of the femoral neck (i.e. in the region highlighted in Figure, left) to discriminate between groups, an AUC of 0.748 was found (Figure, right).
Conclusion: Patients with neck fracture showed local defects in vBMD in the superior aspect of the femoral neck, which is consistent with findings of biomechanical studies testing sideways fall configuration. vBMD calculated in this region of interest using a DXA-based 3D modelling technique improved discrimination between patients with neck fracture and controls. Advanced assessment of local defects in vBMD could potentially improve fracture prevention.

7. Incidencia de fracturas en una cohorte de cirugía bariátrica
Ahijado Guzmán MP1, Veiga Cabello RM2, Cantalejo Moreira M1, Ruiz Ruiz J1, Zapatero Gaviria A1
1 Hospital Universitario de Fuenlabrada. Madrid; 2 Hospital Universitario Central de la Defensa. Madrid

Introducción: La cirugía bariátrica es el conjunto de técnicas quirúrgicas, cuyo objetivo es la reducción de peso. No está exenta de complicaciones a corto y largo plazo.
Una de ellas puede ser el aumento de la incidencia de fracturas tanto axiales como periféricas, secundaria a defectos nutricionales, entre otros, que pudieran modificar el metabolismo óseo con un aumento de su remodelado.
Objetivo: Realizar un análisis piloto retrospectivo observacional, de una cohorte de 50 obesos mórbidos tras cirugía bariátrica, de un total de 304 pacientes. Es un descriptivo de fracturas axiales y periféricas, entre otras variables.
Material y método: Se recogen los datos del Hospital Universitario de Fuenlabrada, de una cohorte de obesos mórbidos expuestos a este tratamiento desde el año 2009 hasta la actualidad. Se obtienen como variables, edad en años, sexo, índice de masa corporal antes de la cirugía y último disponible, tiempo de evolución desde la cirugía en años, incidencia de síndrome de apnea del sueño (SAOS), de asistencia a consultas por motivos relacionados con el aparato locomotor, y el tipo de fractura, axial o periférica.
Se obtienen medias de las variables numéricas.
Resultados: Se observa una cohorte de 44,36 años, 10% de varones frente al 90% de mujeres, con un IMC de inicio de 49 kg/m2 frente a 35,8 kg/m2 al finalizar el tratamiento, esto es, un 27% de pérdida estimada de IMC, en un tiempo de evolución de 6,15 años, y con un 55% de pérdida de seguimiento.
Hay un 40% de pacientes con diagnóstico confirmado de SAOS, y un 85% de ellos han ido a consultas de aparato locomotor.
Se objetivan 2 fracturas periféricas, postraumáticas, que no se consideran osteoporóticas.
Conclusiones: Es un estudio piloto, en el que destaca que la cirugía bariátrica en el área de Fuenlabrada se realiza sobre todo a mujeres obesas mórbidas, jóvenes, con una pérdida de IMC esperada de un 27%, pero con 55% de pérdida de seguimiento, que empañan los resultados.
Como se esperaba hay una alta tasa de SAOS y consumo de recursos en consultas relacionadas con el aparato locomotor, y finalmente, no hay un aumento de la incidencia esperada de fracturas osteoporóticas durante los 6,15 años de media del tiempo de evolución.

 

8. ¿Puede tener Klotho un papel protector sobre calcificación vascular?
Martín Vírgala J, Carrillo López N, Martín Carro B, Panizo García S, Dusso A, Cannata Andía JB, Naves Díaz M
U.G.C. de Metabolismo Óseo. RedinRen del ISCIII. Hospital Universirtario Central de Asturias. Instituto de Investigación Sanitaria del Principado de Asturias. Oviedo

Introducción: La vía de Wnt, esencial para la mineralización ósea, la hace muy interesante para estudiar su participación en los mecanismos que influyen en la calcificación vascular en la enfermedad renal crónica (ERC). Por otro lado, la proteína Klotho, muy disminuida en la ERC y posible inhibidor de la vía de Wnt, podría ejercer un mecanismo protector de la calcificación vascular.
Objetivo: Evaluar el efecto de PTH y Klotho, administrados de forma separada o combinada, sobre la mineralización y activación de la vía de Wnt en células de músculo liso vascular (CMLV) en presencia de condiciones calcificantes.
Métodos: CMLV de cultivo primario de rata se cultivaron en medio DMEM+10% suero de ternera fetal (FCS). Tras 24 horas se añadió DMEM+1% FCS. Cuatro grupos recibieron medio control (1,8 mM de Ca y 1 mM de P) y 4 medio calcificante (1,8 mM Ca y 3mM de P) solos o en combinación con concentraciones frecuentemente utilizadas en osteoblastos de 10-8M PTH, 50 ng/mL Klotho o PTH+Klotho. El medio se cambió cada 48 horas y tras 5 días se midió el contenido en Ca y se extrajo RNA para determinar la expresión génica dαe- actina y osterix como marcadores de fenotipo contráctil y diferenciación osteoblástica y los inhibidores de la vía de Wnt (Sost, Dkk1 y Sfrp4) para estudiar la activación de la vía.
Resultados: Mientras la adición de medio calcificante aumentó el contenido de Ca respecto al grupo control (p<0,005), Klotho y Klotho+PTH lo atenuaron mostrando valores inferiores que el medio calcificante (p<0,005). El medio calcificante solo y con PTH disminuyeron un 43% (p=0,002) y 28% (p=0,002) respectivamente la expresión génica de α-actina, descenso totalmente atenuado con Klotho y Klotho+PTH. Mientras la expresión génica de Sost disminuyó 55 y 56% con medio calcificante solo y con PTH (p<0,05), Klotho+PTH la disminuyó un 22% (p=0,310) y Klotho la atenuó totalmente (p=0,937). En los tratamientos con medio calcificante la expresión de osterix se incrementó, si bien con Klotho y Klotho+PTH fue 41% y 35% inferior. Mientras Klotho y Klotho+PTH mantuvieron la expresión génica de Dkk1 y Sfrp4, el grupo tratado solo con medio calcificante mostró aumentos significativos de estos inhibidores (p=0,029 y 0,018), grupo donde más aumentó el contenido en Ca y disminuyó α-actina.
Conclusiones: Klotho atenuó el depósito de calcio y osterix en CMLV y evitó los descensos αd-aec tina y Sost, hallazgos que sugieren un posible mecanismo protector sobre la vasculatura.

 

9. Calidad de vida en adultos con hipofosfatemia ligada al cromosoma X (XLH) en España
Díaz Curiel M*1, Luis Yanes MI2, Vicente Calderón C3, Peris Bernal P4, Marín del Barrio S5, Ramón M5, Hernández Jaras J6, Broseta J6, Espinosa L7, Mendizábal S6, Pérez Sukia L6, Martínez V3, Palazón C3, Piñeiro J3, Calleja MA8, Ariceta G9, Montesdeoca P10
1 Fundación Jiménez Díaz; 2 H. U. Nuestra Sra. La Candelaria; 3 H. U. Virgen de Arrixaca; 4 H. Clinic; 5 H. San Joan de Deu; 6 H. U. La Fe; 7 H. U. La Paz; 8 H. U. Virgen de la Macarena; 9 H. U. Vall´d Hebrón; 10 C.H.U. Materno Infantil Las Palmas
* Autor presentador

Introducción: La hipofosfatemia ligada al cromosoma X (XLH) es una enfermedad genética rara caracterizada por una alteración en la absorción renal del fosfato que provoca trastornos óseos como el raquitismo y la osteomalacia. Aunque la forma pediátrica es más grave, la forma adulta está asociada a una morbilidad significativa y en ambos casos, a pesar del tratamiento, los pacientes sufren complicaciones progresivas y debilitantes.
Objetivo: Este estudio tenía como objetivo determinar la calidad de vida de pacientes adultos que sufren XLH en España.
Material y método: Contando con un comité científico formado por 17 médicos expertos en XLH se llevó a cabo un estudio multicéntrico, observacional y de corte transversal en 29 adultos con diagnóstico de XLH. 21 eran mujeres y 8 varones. Las edades estaban comprendidas entre 18 y 74 años y solo 5 tenian mas de 65 años. Teniendo en cuenta que no existe un instrumento específico para la medida de calidad de vida de XLH, se utilizó el cuestionario EuroQoL-5 dimensiones (EQ-5D-5L) validado a nivel internacional por la organización EuroQol. Se evaluó también el estado de salud con una escala visual analógica (EVA). Los datos de calidad de vida recogidos se utilizaron para estimar medias de calidad de vida en la población de estudio y compararlas con la media nacional de calidad de vida reflejada en la Encuesta Nacional de Salud de España (ENSE) 2011-2012.
Resultados: El 93% de los pacientes mostraban problemas para caminar (un 3,45% que eran incapaces de hacerlo) El 86% de los pacientes sufrían dolor, (un 3,45% que indicaban un dolor extremo). Los pacientes refirieron dificultades para llevar a cabo sus actividades cotidianas (80%), síntomas de ansiedad y/o depresión (65%) y problemas para lavarse o vestirse (>50%). En la población general española el valor medio del índice EQ-5D-5L fue de 0,914, casi el doble del 0,562 obtenido en los pacientes adultos con XLH. La puntuación media de la EVA en la población general española fue de 77,53, también superior a la de los adultos con XLH, cuya puntuación media fue de 55,96 puntos.
Conclusiones: Estos resultados demuestran un deterioro importante en la calidad de vida de pacientes adultos con XLH en comparación con la población general, lo que sugiere la necesidad de nuevos tratamientos para la XLH, ya que en muchos casos el tratamiento con fósforo y calcitriol no evita las complicaciones de la enfermedad ni la disminución en la calidad de vida de estos pacientes.

 

10. Cambios en el TBS (trabecular bone score) Y DMO (densidad mineral ósea) en pacientes tratadas con denosumab
Arboiro Pinel R1, Bravo Martín N1, Moro Álvarez MJ2, Andrade Poveda M1, Mahillo Fernández I3, Díaz Curiel M1
1 Servicio de Medicina Interna. Unidad de Enfermedades Metabólicas Óseas. Hospital Fundación Jiménez Díaz. Madrid; 2 Servicio Medicina Interna. Hospital Universitario Infanta Leonor. Madrid; 3 Servicio de Epidemiología y Bioestadística. Hospital Fundación Jiménez Díaz. Madrid

Introducción: Los fármacos usados en la osteoporosis producen cambios en la DMO, medidos con densitometria radiológica de doble haz (DXA), y en la calidad del hueso. La incorporación de nuevas tecnologías en el campo de la medicina ha permitido el uso de la aplicación TBS (trabecular bone score), que evalúa la microestructura del hueso trabecular.
Objetivo: Evaluar el efecto del denosumab (Dmab) al año y a los 2 años de tratamiento tanto en la DXA como en el TBS, analizando si existe correlación entre los cambios en ambas pruebas.
Material y métodos: En este estudio hemos realizado las medidas de la DMO en columna lumbar mediante DXA Hologic QDR 45000C y el resultado en el TBS mediante Software TBS iNsight al año y a los dos años de haber iniciado el tratamiento con Dmab en 82 pacientes, realizando posteriormente un subanálisis en un grupo de 45 pacientes naive (no tratadas previamente con otros fármacos). Describimos los valores mediante la media y la desviación típica y los cambios porcentuales mediante la media geométrica y su intervalo de confianza al 95%, evaluando la significación estadística mediante la prueba de la t de Student. Posteriormente se evalúa la correlación entre los cambios en DMO y los cambios en TBS mediante el coeficiente de correlación de Spearman.
Resultados: Encontramos, en el grupo total de 82 pacientes un aumento significativo del 4,1% (p<0,001) y del 7% (p<0,001) de la DMO en L2-L4 al año y 2 años, respectivamente, con un aumento del 1,9% (p=0,026) y el 2,8% (p=0,003) en el caso de TBS; el grupo naive presentó un aumento significativo del 3,9% (p<0,001) y del 5,8% (p=0,004) en DXA al año y a los 2 años y un aumento también significativo del TBS del 2,6% (p=0,046) y 4% (p=0,001) al año y 2 años. La correlacion de los incrementos de DXA y TBS no tienen un valor significativo.
Conclusiones: A pesar de que no existe correlación entre los incrementos del DXA y del TBS, los resultados de este estudio sugieren que el TBS podría servir para evaluar el efecto del tratamiento para la osteoporosis. Sin embargo, se necesitaría un estudio más amplio para observar la correlación con la fractura clínica osteoporótica y poder interpretar correctamente el uso de TBS como una posible herramienta para la evaluación de la calidad ósea tras el tratamiento con Dmab.

11. Presencia de fracturas vertebrales en pacientes con fractura de cuello de fémur. ¿Llegamos tarde?
Capdevila Reniu A, Ventosa Capell H, Navarro López M
Servicio de Medicina Interna. Hospital Clínic Barcelona

Introducción: La fractura vertebral osteoporotica (FVO) es la fractura mas prevalente. Solo en 1/3 de los pacientes es sintomática. Una fractura vertebral aumenta x5 el riesgo de tener una fractura de proximal de fémur (FF). La prevalencia en mayores de 80 años es del 20%.
Objetivo: Conocer la prevalencia de FVO en los pacientes que ingresan por FF en una Unidad de Ortogeriatria.
Material y métodos: Estudio retrospectivo de pacientes ingresados por FF entre mayo 2018 y mayo 2019. Se analiza la presencia de FVO ya diagnosticadas previamente (por historia clínica o pruebas de imagen) y durante el ingreso se realiza radiografía lateral de columna para ver si hay coincidencia. Se recojen datos epidemiológicos (edad, sexo, índices de Barthel, Pfeiffer y Lawton, lugar de procedencia e IMC) y se realiza análisis univariante (Spss v.23).
Resultados: Se han analizado 129 pacientes ingresados por FF. La edad media fue 85 años, 80% fueron mujeres y con IMC de 25. El 93% provenían de domicilio. El Barthel medio fue de 90 puntos, Lawton 5 p. y Pfeiffer 1 p.
56 pacientes (43%) presentaban ≥1 FVO, 23 de ellos (32%) también presentaban otras fracturas novertebrales previas. Las FVO se localizaban sobre todo en la unión toraco-lumbar. En 26 (46%) de los pacientes con fracturas vertebrales ya presentaban FVO conocidas y de en la mitad de ellos se diagnosticaron nuevas FVO a las ya conocidas. A 30 pacientes (54%) les diagnosticamos por primera vez FVO y de ellos 24 pacientes (43%) presentaban 2 o más fracturas vertebrales. No se encontraron diferencias significativas al realizar el estudio univariante entre presencia o no de FVO y edad, sexo, Escalas geriátricas y la presencia de otras fracturas no-vertebrales previas.
Discusión y conclusiones: La mitad de los pacientes con FF presentan FVO previas y de ellos la mitad no eran conocidas o bien presentan nuevas FVO a las ya conocidas. La radiografía de columna es una buena técnica para la detección y es una costo-efectiva que debería realizarse según las guias (IOF, ISCD) en todos los pacientes con pérdida de altura mayor de 2 cm en el último año o de 4-6 cm en la talla recordada en su juventud, tratamiento con glucocorticoides crónico, edad >70 en mujeres o >80 en hombres o con FVO previas. Dado que el 66% de las FVO son asintomaticas, consideramos que durante el ingreso por FF es una buena oportunidad para detectar FVO y su identificacion permitirá optimizar mejor el tratamiento de los pacientes.

 

12. DMO femoral, fractura previa y edad predicen el riesgo de fractura de cadera: estudio de cohortes de 21.278 mujeres
Tebé C1, Pallarés N1, Reyes C2,3, Carbonell Abella C2,3, Díez Pérez A3,4, Nogués X3,4, Martínez Laguna D2,3, Prieto Alhambra D2,3,4,5
1 IDIBELL. Hospital Universitario de Bellvitge. Universidad de Barcelona; 2 GREMPAL Research Group. Idiap Jordi Gol. Universitat Autónoma de Barcelona; 3 CIBERFes. Instituto de Salud Carlos III; 4 URFOA y Departamento Medicina Interna. Parc de Salut Mar; 5 Centre for Statistics in Medicine. NDORMS. University of Oxford (United Kingdom)

Introducción: El valor de la densidad mineral ósea femoral (DMOF) junto a otros factores de riesgo son predictores de fracturas.
Objetivo: Analizar la capacidad predictiva de la DMOF medida por DEXA combinada con la edad y el historial de fracturas por fragilidad para predecir el riesgo de fractura de cadera en mujeres postmenopáusicas.
Material y método: Estudio de cohorte retrospectiva que incluyó todas las mujeres de 50-94 años con al menos una determinación de DMOF (la de menor puntuación entre cuello femoral o fémur total) registrada en la base de datos SIDIAP (www.SIDIAP.org). Las participantes fueron seguidas desde la determinación de DMOF hasta que se produjo una fractura de cadera o hasta los 5 años de seguimiento. Mediante modelo de regresión de Cox se probó la discriminación y calibración de un modelo que combina DMOF, edad e historial de fractura para predecir el riesgo de fractura de cadera a los 5 años.
Resultados: Se incluyeron un total de 21.278 mujeres de edad media 65,9±9,2 años; 3.022 (20%) tenía una fractura previa. La mediana (rango intercuartil) del T-score de DMOF fue de -1,60 (-2,30 a -0,90). 231 (1,09%) presentaron una fractura de cadera incidente durante una mediana de seguimiento de 3,13 (2,06 a 4,25) años; con una incidencia de 3,18/1.000 persona-año (IC95% [2,78-3,62]). La DMOF presentó una asociación lineal inversa con el riesgo de fractura de cadera (HR ajustado=0,68 [0,59-0,77]). La ecuación derivada tenía un área bajo la curva ROC de 0,82 [0,80-0,85] junto a una excelente calibración (Figura).
Conclusiones: Una herramienta simple que combine DMOF junto a la edad y el historial de fracturas, es altamente predictiva de riesgo de fractura de cadera a los 5 años en la práctica clínica real en la atención primaria de salud. Se necesitan más datos sobre el rendimiento de una herramienta similar para los hombres.

1. Factores asociados a la variabilidad en la incidencia de fractura de cadera en España Mazzucchelli R1, Quirós J1, Pérez Fernández E2, García Vadillo A3, Crespí N4 1 Unidad de Reumatología. Hospital Universitario Fundación Alcorcón. Madrid; 2 Unidad de Investigación Clínica. Hospital Universitario Fundación Alcorcón. Madrid; 3 Unidad de Reumatología. Hospital Universitario La Princesa. Madrid; 4 Centro de Salud La Rivota. Alcorcón. Madrid Introducción: Es conocido que en España hay una gran variabilidad entre comunidades autónomas (CCAA) en la incidencia y tendencia de la fractura de cadera, con tasas en determinadas regiones que llegan a duplicar las de otras. Aunque se especula con diferentes hipótesis que lo expliquen, no existen estudios que demuestren el/los motivos de esta variabilidad. Objetivo: Analizar factores/marcadores de riesgo que pudieran explicar la variabilidad en la incidencia y tendencia entre diferentes CCAA. Métodos: Estudio ecológico, basado en la explotación del CMBD que recoge los ingresos hospitalarios desde 1/1/1999 hasta 31/12/2015. Se identificaron las fracturas a través de la presencia de CIE-9 820.0 hasta 820.9 como diagnóstico primario o secundario. Se calcularon las tasas ajustadas por edad de incidencia de fx cadera y la tendencia mediante modelos de regresión de Poisson y binomial negativa. Mediante modelos de regresión lineal y correlación bivariada se analizó la asociación entre incidencia y tendencia por CCAA con diferentes factores/marcadores de riesgo obtenidos a partir de diferentes fuentes (INE, EUPEDIA Genetics, otros). Los factores analizados fueron: 1) Genéticos. 2) Demográficos. 3) Nivel y condiciones de vida. 4) Salud. 5) Impacto de la guerra civil. 6) Medioambiente. 7) Climatológicas. Resultados: En los 17 años incluidos en el análisis, ingresaron 744.848 pacientes con diagnóstico de fractura de cadera; 182.205 (24,4%) hombres y 562.643 (75,5%) mujeres p<0,001. (ratio M:V de 3,07). Los factores/marcadores de riesgo que explican dicha distribución, encontramos asociaciones significativas (p<0,05) con factores genéticos (haplotipos H y J2), demográficos (natalidad, fecundidad), consumo de tabaco, factores climáticos (precipitación) y el tiempo que una región estuvo en el bando republicano. El modelo de regresión lineal multivariante que incluye los factores que muestran correlación significativa justifica el 96% de la variabilidad observada. Conclusión: En España, el 96% de la variabilidad observada en la incidencia y tendencia de fractura de cadera entre CCAA se explica por la suma de factores genéticos, demográficos, climatológicos y por el efecto cohorte que supuso la guerra civil.

13. Identificación de dos nuevas mutaciones en el gen ALPL asociadas a hipofosfatasia en el adulto. Ensayos de validación fenotípica
García Fontana C1,2, Villa Suárez JM3,4, Andújar Vera F1,2, González Salvatierra S1,4, Martínez Navajas G5,6, Real PJ5,6, Gómez Vida JM7, Haro Muñoz T de3, García Fontana B1,8, Muñoz Torres M4,8,9
1 Hospital Universitario San Cecilio de Granada. Instituto de Investigación Biosanitaria (Ibs.GRANADA); 2 Fundación para la Investigación Biosanitaria de Andalucía Oriental (FIBAO). Granada; 3 Dpto. Análisis Clínicos. Hospital Universitario San Cecilio de Granada; 4 Dpto. de Medicina. Universidad de Granada; 5 Área de Regulación Génica de Células Madre y Desarrollo-GENYO. Centro de Genómica e Investigación Oncológica. Pfizer-Universidad de Granada- Junta de Andalucía. Granada; 6 Dpto. Bioquímica y Biología Molecular I, Universidad de Granada; 7 Dpto. Pediatría. Hospital Universitario San Cecilio. Granada, 8 CIBERFES. Instituto de Salud Carlos III. Madrid; 9 Dpto. Endocrinología y Nutrición. Hospital Universitario San Cecilio. Instituto de Investigación Biosanitaria (Ibs.GRANADA)
Introducción: La hipofosfatasia (HPP) es una enfermedad genética rara, grave y potencialmente mortal causada por una o varias mutaciones en el gen codificante para la fosfatasa alcalina no específica del tejido (ALPL).
Objetivo: Analizar las variantes genotípicas de pacientes afectados con HPP y realizar los ensayos de validación fenotípica de las nuevas mutaciones descritas.
Métodos: Se evaluaron las concentraciones séricas de fosfatasa alcalina total (ALP) de analíticas correspondientes al año 2016, excluyendo a los sujetos con HPP secundaria. Se determinó la concentración de piridoxal-5′-fosfato (PLP) y se secuenció el gen ALPL en muestras sanguíneas de los pacientes potencialmente afectados. Además, se realizaron pruebas de validación fenotípica de las nuevas variantes génicas identificadas. Para ello se llevaron a cabo ensayos de mutagénesis dirigida y expresión en modelos celulares así como estudios bioinformáticos de modelaje tridimensional de las proteínas wild type (WT) y mutantes mediante las herramientas SWISS MODEL y UCSF Chimera.
Resultados: De los pacientes estudiados 7 adultos presentaron mutaciones del gen ALPL (2 correspondientes a nuevas variantes: c.558 G>A; p.Trp186* y c.1327 G>A; p. Ala443Thr). Los ensayos de mutagénesis dirigida y análisis de la actividad fosfatasa alcalina (FA) en células embrionarias HEK293T revelaron una drástica reducción de la actividad FA en las dos nuevas mutaciones identificadas. Los ensayos de modelaje 3D revelaron una pérdida de importantes determinantes estructurales en ambos mutantes. Así, en el mutante c.558 G>A; p.Trp186* se observó la delección del sitio activo así como de algunos sitios de unión a metales y de la cisteína 139 involucrada en la formación de enlaces disulfuro. El análisis del mutante c.1327 G>A; p.Ala443Thr reveló una afectación estructural a nivel del dominio crown y del sitio de unión a colágeno, importante para la dimerización de la proteína. Además, se observó incremento de la hidrofobicidad general de la molécula.
Conclusiones: En nuestro estudio se identificaron dos nuevas mutaciones del gen ALPL. Los ensayos de validación fenotípica de ambas a nivel celular y bioinformático explican los bajos niveles de ALP observados en los pacientes estudiados. La sintomatología clínica observada en los pacientes afectados por las dos nuevas mutaciones identificadas en este estudio corresponde con un diagnóstico de HPP del adulto.

 

14. Contribución de DXA-3D en la evaluación de la afectación ósea en pacientes con hiperparatiroidismo primario
García Fontana B1,2, Gracia Marco L3, González Salvatierra S4,5, García Fontana C5, Moratalla Aranda E4,6, García Martín A1,2, Becerra García D6, Humbert L7, Muñoz Torres M1,2,4
1 Unidad de Metabolismo Óseo. UGC Endocrinología y Nutrición. Hospital Universitario San Cecilio. Instituto de Investigación Biosanitaria de Granada (Ibs.GRANADA); 2 CIBERFES, Instituto de Salud Carlos III. Madrid; 3 Departamento de Actividad Física y Deporte, Facultad de Ciencias del Deporte, Universidad de Granada; 4 Departamento de Medicina. Facultad de Medicina, Universidad de Granada; 5 Hospital Universitario San Cecilio. Instituto de Investigación Biosanitaria de Granada (ibs. GRANADA). Fundación Pública Andaluza para la investigación Biosanitaria Andalucía Oriental (FIBAO). Granada; 6 UGC Medicina Nuclear. Departamento de Radiología. Hospital Universitario San Cecilio. Granada; 7 Galgo Medical S.L. Barcelona

Introducción: El software 3D-Shaper cuantifica la densidad mineral ósea volumétrica trabecular y cortical y la distribución anatómica del grosor cortical a partir de exploraciones DXA de cadera rutinarias.
Objetivo: El objetivo fue examinar las diferencias en los parámetros de DMO derivados de DXA convencional y los parámetros de DMO 3D derivados de 3D-Shaper en fémur proximal entre pacientes con hiperparatiroidismo primario (HPTP) y controles sanos emparejados por edad y sexo.
Metodología: Estudio de casos y controles que incluyó 40 pacientes con HPTP y 40 sujetos sanos (59,5±9,1 años) con exploraciones densitométricas entre 2016 y 2017. La DMO (g/cm2) de cuello femoral (CF), de trocánter (T) y de cadera total (CT) se evaluó utilizando DXA convencional (Hologic QDR 4500). Mediante el software 3D-Shaper (Galgo Medical, v2.6) se obtuvieron los parámetros óseos de superficie cortical (DMOSC) (mg/cm2), la DMO volumétrica cortical (DMOVC), trabecular (DMOVT) e integral DMOVI) (mg/cm3) así como el grosor cortical (DMOGC) (mm).
Resultados: Después de ajustar por edad, sexo e índice de masa corporal, la DMO derivada de DXA convencional se redujo significativamente en todas las localizaciones (7,5% en CF, 10,2% en T y 12,2% en CT; p<0,001) en el grupo de HPTP en comparación con el grupo control. Los parámetros derivados de 3D-Shaper mostraron una disminución significativa en DMOSC, DMOVC, DMOVI y DMOGC (8,5%, 3,7%, 8,4% y 4,3% respectivamente; p<0,05) en pacientes con HPTP en comparación con el grupo control. Sin embargo, no hubo diferencias significativas en DMOVT entre los grupos de estudio. El mapa en 3D de fémur proximal mostró una reducción significativa de DMOSC en trocánter y diáfisis en pacientes con HPTP, mientras que las diferencias en el cuello femoral no fueron estadísticamente significativas (Figura).
Finalmente, los pacientes con HPTP con diagnóstico de osteoporosis u osteopenia mostraron una DMOVC significativamente más baja en comparación con aquellos pacientes con valores de DMO en el rango de la normalidad (10,7% y 8,4%, respectivamente, p<0,05).
Conclusiones: Nuestros resultados muestran un mayor deterioro en el componente cortical del fémur proximal que en el componente trabecular en pacientes con HPTP en comparación con sujetos sanos.
Estos hallazgos concuerdan con las acciones biológicas del exceso de hormona paratiroidea.

1. Factores asociados a la variabilidad en la incidencia de fractura de cadera en España Mazzucchelli R1, Quirós J1, Pérez Fernández E2, García Vadillo A3, Crespí N4 1 Unidad de Reumatología. Hospital Universitario Fundación Alcorcón. Madrid; 2 Unidad de Investigación Clínica. Hospital Universitario Fundación Alcorcón. Madrid; 3 Unidad de Reumatología. Hospital Universitario La Princesa. Madrid; 4 Centro de Salud La Rivota. Alcorcón. Madrid Introducción: Es conocido que en España hay una gran variabilidad entre comunidades autónomas (CCAA) en la incidencia y tendencia de la fractura de cadera, con tasas en determinadas regiones que llegan a duplicar las de otras. Aunque se especula con diferentes hipótesis que lo expliquen, no existen estudios que demuestren el/los motivos de esta variabilidad. Objetivo: Analizar factores/marcadores de riesgo que pudieran explicar la variabilidad en la incidencia y tendencia entre diferentes CCAA. Métodos: Estudio ecológico, basado en la explotación del CMBD que recoge los ingresos hospitalarios desde 1/1/1999 hasta 31/12/2015. Se identificaron las fracturas a través de la presencia de CIE-9 820.0 hasta 820.9 como diagnóstico primario o secundario. Se calcularon las tasas ajustadas por edad de incidencia de fx cadera y la tendencia mediante modelos de regresión de Poisson y binomial negativa. Mediante modelos de regresión lineal y correlación bivariada se analizó la asociación entre incidencia y tendencia por CCAA con diferentes factores/marcadores de riesgo obtenidos a partir de diferentes fuentes (INE, EUPEDIA Genetics, otros). Los factores analizados fueron: 1) Genéticos. 2) Demográficos. 3) Nivel y condiciones de vida. 4) Salud. 5) Impacto de la guerra civil. 6) Medioambiente. 7) Climatológicas. Resultados: En los 17 años incluidos en el análisis, ingresaron 744.848 pacientes con diagnóstico de fractura de cadera; 182.205 (24,4%) hombres y 562.643 (75,5%) mujeres p<0,001. (ratio M:V de 3,07). Los factores/marcadores de riesgo que explican dicha distribución, encontramos asociaciones significativas (p<0,05) con factores genéticos (haplotipos H y J2), demográficos (natalidad, fecundidad), consumo de tabaco, factores climáticos (precipitación) y el tiempo que una región estuvo en el bando republicano. El modelo de regresión lineal multivariante que incluye los factores que muestran correlación significativa justifica el 96% de la variabilidad observada. Conclusión: En España, el 96% de la variabilidad observada en la incidencia y tendencia de fractura de cadera entre CCAA se explica por la suma de factores genéticos, demográficos, climatológicos y por el efecto cohorte que supuso la guerra civil. 1. Factores asociados a la variabilidad en la incidencia de fractura de cadera en España Mazzucchelli R1, Quirós J1, Pérez Fernández E2, García Vadillo A3, Crespí N4 1 Unidad de Reumatología. Hospital Universitario Fundación Alcorcón. Madrid; 2 Unidad de Investigación Clínica. Hospital Universitario Fundación Alcorcón. Madrid; 3 Unidad de Reumatología. Hospital Universitario La Princesa. Madrid; 4 Centro de Salud La Rivota. Alcorcón. Madrid Introducción: Es conocido que en España hay una gran variabilidad entre comunidades autónomas (CCAA) en la incidencia y tendencia de la fractura de cadera, con tasas en determinadas regiones que llegan a duplicar las de otras. Aunque se especula con diferentes hipótesis que lo expliquen, no existen estudios que demuestren el/los motivos de esta variabilidad. Objetivo: Analizar factores/marcadores de riesgo que pudieran explicar la variabilidad en la incidencia y tendencia entre diferentes CCAA. Métodos: Estudio ecológico, basado en la explotación del CMBD que recoge los ingresos hospitalarios desde 1/1/1999 hasta 31/12/2015. Se identificaron las fracturas a través de la presencia de CIE-9 820.0 hasta 820.9 como diagnóstico primario o secundario. Se calcularon las tasas ajustadas por edad de incidencia de fx cadera y la tendencia mediante modelos de regresión de Poisson y binomial negativa. Mediante modelos de regresión lineal y correlación bivariada se analizó la asociación entre incidencia y tendencia por CCAA con diferentes factores/marcadores de riesgo obtenidos a partir de diferentes fuentes (INE, EUPEDIA Genetics, otros). Los factores analizados fueron: 1) Genéticos. 2) Demográficos. 3) Nivel y condiciones de vida. 4) Salud. 5) Impacto de la guerra civil. 6) Medioambiente. 7) Climatológicas. Resultados: En los 17 años incluidos en el análisis, ingresaron 744.848 pacientes con diagnóstico de fractura de cadera; 182.205 (24,4%) hombres y 562.643 (75,5%) mujeres p<0,001. (ratio M:V de 3,07). Los factores/marcadores de riesgo que explican dicha distribución, encontramos asociaciones significativas (p<0,05) con factores genéticos (haplotipos H y J2), demográficos (natalidad, fecundidad), consumo de tabaco, factores climáticos (precipitación) y el tiempo que una región estuvo en el bando republicano. El modelo de regresión lineal multivariante que incluye los factores que muestran correlación significativa justifica el 96% de la variabilidad observada. Conclusión: En España, el 96% de la variabilidad observada en la incidencia y tendencia de fractura de cadera entre CCAA se explica por la suma de factores genéticos, demográficos, climatológicos y por el efecto cohorte que supuso la guerra civil.

15. Clonaje de esclerostina recombinante en Leishmania tarentolae para el estudio de su función a nivel vascular
González Salvatierra S1,2,3, García Fontana C1,3, Andújar Vera F1,3, Cabello Donayre M5, Pérez-Victoria Moreno de Barreda JM5, Muñoz Torres M1,2,4, García Fontana B1,4
1 Unidad de Endocrinología y Nutrición. Hospital Universitario San Cecilio. Instituto de Investigación Biosanitaria de Granada (Ibs.GRANADA); 2 Departamento de Medicina. Universidad de Granada; 3 Fundación para la Investigación Biosanitaria de Andalucía Oriental (FIBAO); 4 CIBERFES. Instituto de Salud Carlos III. Madrid, 5 Instituto de Parasitología y Biomedicina López-Neyra. Granada

Introducción: La esclerostina es una glicoproteína expresada principalmente por osteocitos, cuya acción principal es inhibir la formación del hueso. Recientes estudios han mostrado un incremento de niveles de esclerostina en suero de pacientes con diabetes mellitus tipo 2 y eventos cardiovasculares, sugiriendo un papel adicional de esta proteína a nivel vascular. La producción de esclerostina expresada por células del músculo liso vascular en condiciones de calcificación podría justificar esta elevación. Sin embargo, el papel que desempeña esta proteína a nivel vascular aún se desconoce.
Objetivo: Clonaje y purificación de esclerostina recombinante en un sistema eucariota (Leishmania tarentolae) para identificar los complejos proteicos que interaccionan con la misma a nivel vascular, con objeto de evaluar el mecanismo de acción de la esclerostina en el proceso de calcificación vascular.
Métodos: Se llevó a cabo el clonaje del gen SOST en el vector pLexsy-Bsd 2.1. Posteriormente, se realizó la transfección del parásito L. tarentolae con dicha construcción para la expresión y posterior purificación de esclerostina recombinante con colas de histidina mediante cromatografía de afinidad utilizando columnas de níquel. Seguidamente, la proteína fue visualizada por electroforesis en geles de poliacrilamida y por Western blot (Anticuerpo primario: Anti-Sclerostin, dilución 1:1000; Anticuerpo secundario: Goat Anti-Rabbit IgG, dilución 1:5000; Abcam).
Resultados: El gen SOST insertado en el vector pLexsy-Bsd 2.1, así como las regiones flanqueantes, fueron verificadas por secuenciación. Tras la transfección en L. tarentolae la proteína recombinante se expresó con colas de histidina, y seguidamente se purificó obteniendo una banda mayoritaria a la altura de 28 KDa, correspondiente con el tamaño monomérico de la esclerostina. Esta banda se visualizó en gel
de poliacrilamida y Western blot.
Conclusiones: Este sistema de expresión permite que la proteína recombinante incorpore un patrón de glicosilación similar al de células humanas. Esto permite que se produzca un plegamiento similar al de la proteína nativa humana, generando una estructura tridimensional análoga a la de la esclerostina humana. De esta forma, se facilita la interacción con diversos complejos proteicos tal y como lo haría en su entorno natural.

 

16. Análisis tipos de fractura fémur proximal mediante mediciones óseas DXA-3D
Di Gregorio S1, Río L del1, Brance L1, Martínez S2, Sánchez P3
1 CETIR Grupo Ascires. Barcelona; 2 Servicio Reumatología Hospital Mutua de Terrassa; 3 Centro Tecnología Diagnóstica. Terrassa

Introducción: La medición de la densidad ósea de hueso integrado (cortical + trabecular) puede enmascarar situaciones de densidad ósea críticamente disminuida, que pueden aflorar aplicando mediciones 3D.
Objetivo: Evaluación dedensidad mineral ósea en pacientes que han padecido fractura de cadera aplicando DXA convencional (aDMO) y reconstrucción 3D (vDMO) de fémur.
Sujetos y métodos: Estudio caso-control. Se han incluido 229 sujetos de ambos sexos que han padecido fracturas de fémur proximal (Fx) tras caídas (120 con fracturas de trocánter [TrFx] y 109 fracturas cervicales [CfFx]) y 265 pacientes con indicación de densitometría ósea de similar edad y sexo, sin historia de fracturas (NFx).
Se efectúo exploración DXA de columna lumbar y fémur, utilizando un sistema GE modelo Prodigy. En los pacientes con fractura de cadera se realizó exploración de la cadera opuesta, en un intervalo menor a 2 semanas desde el evento. En la reconstrucción 3D se utilizó software específico (3D-Shaper V 2.9, Galgo Medical).
Los sujetos participantes han sido estratificados de acuerdo a su categoría diagnóstica aplicando T-score más bajo.
Resultados: Los casos con fracturas de cadera disponen de una aDMO más baja que los sujetos control, a excepción de los sujetos que sufrieron fractura con aDMO normal. En las mediciones DXA-3D se advierten diferencias significativas en vDMO trabecular entre casos y controles, incluso en los sujetos con aDMO normal. En los casos con fracturas de trocánter la aDMO es menor que en los casos de fracturas de cuello.
El grosor de hueso cortical a nivel del cuello de fémur fue significativamente menor en los sujetos que habían sufrido fracturas cervicales (T-Score aDMO <-1 y >-2,5) y a nivel de trocánter (T-Score aDMO <-2,5).
La aDMO es útil para discriminar pacientes fracturados y no-fracturados cuando existe una a DMO disminuida (osteopenia y osteoporosis). La aDMO distingue mejor a los casos con fractura de trocánter. La vBMD discrimina en todas las situaciones. La vDMO de hueso trabecular está más disminuida que el componente cortical en todas las fracturas de tercio superior de fémur. El grosor cortical esta localmente disminuido dependiendo del tipo de fractura.
Conclusión: El análisis 3D de las exploraciones DXA de fémur permite mediciones selectivas de los diferentes componentes estructurales, importantes para avanzarse a la producción de las fracturas de fémur proximal.

17. Estudio descriptivo de las fracturas vertebrales en los pacientes atendidos en una Unidad de Fracturas
Soto Subiabre M1,2, Mayoral V3, Valencia L1, Subirana I1, Gómez Vaquero C1
1 Servicio de Reumatología. Hospital Universitari de Bellvitge; 2 Escuela de Medicina. Pontificia Universidad Católica de Chile; 3 Clínica del Dolor. Hospital Universitari de Bellvitge

Introducción: Se conocen los factores de riesgo que predicen la aparición de fracturas vertebrales (FV), pero no su prevalencia en los pacientes con FV ni su relación con su forma de presentación clínica.
Objetivo: Describir las características de los pacientes con FV atendidos en la Unidad de Fracturas (UF) de un hospital universitario entre el 2015 y 2018 y analizar la asociación entre los factores de riesgo de fractura y la presentación clínica y radiológica de las FV.
Metodología: En los pacientes identificados y visitados en la UF entre 2015-2018, se analizaron sus factores de riesgo de fractura, obtenidos de forma prospectiva y protocolizada. Se calculó el riesgo absoluto de fractura en los siguientes 10 años por FRAX. De forma retrospectiva, se recogieron las características del dolor disponibles en la historia clínica (agudo/progresivo, localizado/irradiado y antecedente de dolor lumbar crónico). Se revisaron las radiografías basales de los pacientes y se registraron las características las FV: localización, número, segmento del cuerpo vertebral afectado, grado (según método de Genant en leve-grado 1, moderado-grado 2 y grave-grado 3), ángulo de cifosis (medido entre la plataforma vertebral superior de la vértebra sobre la FV y la plataforma vertebral inferior de la vértebra bajo la FV). Se calculó el índice de deformidad espinal (IDE), asignando los números 1, 2 y 3 a cada FV y sumando la puntuación total de cada paciente.
Resultados: Se analizaron 422 pacientes con FV, edad media: 75±9,5 años, 75% mujeres. El nivel más afectado fue L1, el 53% tenía una FV única, el grado 2 fue el más frecuente (38%). El 73% tenía dolor agudo. La forma progresiva de inicio del dolor se relacionó significativamente con un IDE más alto, el dolor irradiado con un ángulo de cifosis mayor y el dolor lumbar crónico con antecedente de FV previa. La presencia de FV múltiples, IDE y ángulo de cifosis mayor se asociaron significativamente con mayor edad, antecedente de fractura por fragilidad, historia de fractura de cadera parental, bajo índice de masa corporal, baja densidad mineral ósea y más riesgo de fractura mayor. El riesgo de fractura mayor se relacionó con el IDE de forma directa.
Conclusiones: Algunos factores de riesgo de fractura y el riesgo de fractura mayor se relacionan con una mayor gravedad de las FV. La forma de presentación radiológica de los pacientes con FV se asocia al tipo de dolor que presentan en el momento del diagnóstico de la FV.

 

18. Aplicabilidad del FRAX en práctica clínica. Resultados a 10 años
Gómez Vaquero C1, Mora M1, González Giménez X1, Marco C1, Medina P2, Bianchi MM3, Santo P4
1 Servicio de Reumatología. Hospital Universitari de Bellvitge; 2 Servicio de Radiodiagnóstico. Hospital Universitari Vall d’Hebró; 3 Servicio de Reumatología. Consorci Sanitari de Terrassa; 4 Servicio de Reumatología. Parc sanitari Sant Joan de Déu de Sant Boi

Objetivos: Evaluar la aplicabilidad de un nuevo algoritmo de decisión basado en el riesgo de fractura calculado con FRAX.
Métodos: En 2008, 853 mujeres de entre 40 y 90 años remitidas desde Atención Primaria a la Unidad de Densitometría Ósea rellenaron un cuestionario de factores de riesgo de fractura y se les practicó una densitometría ósea (DO). Con FRAX, se calculó su riesgo de fractura mayor (RFM) y de cadera (RFC) sin la inclusión de la densidad mineral ósea (DMO) en el algoritmo de cálculo. En 2013, publicamos una propuesta de umbrales de alto (RFM ≥10%) y bajo (RFM ≤3,6%) riesgo de fractura. En 2018, se revisó el curso clínico de la historia informatizada de Atención Primaria para identificar todas las fracturas acontecidas en 10 años.
Resultados: La muestra final es de 837 pacientes; en 10, el seguimiento es incompleto y 58 fallecieron. En 2008, la edad media de las pacientes era de 62 (9) años. El 80% tenía algún factor de riesgo de fractura. El 20% tenía una DMO normal, el 55% osteopenia y el 25%, osteoporosis. El RFM medio era de 6,21% (5,39) y el RFC, 2,08% (3,20).
Se identificaron 243 fracturas (168 por fragilidad y 75 traumáticas) en 153 pacientes. 124 tuvieron una FM por fragilidad. FM esperadas: 52. El 64% de las pacientes con FM no tenían osteoporosis. 12 pacientes tuvieron una FC. FC esperadas: 17. El ABC ROC para la predicción de FM fue de 0,643 (IC 95%: 0,592-0,694).
La aplicación de los umbrales propuestos clasifica la población en bajo (40% de la muestra; incidencia de fractura: 9,36%, IC 95%: 6,22-12,5), medio (42%; 16,25%, IC 95%: 12,42-20,07) y alto (18%; 23,49%, 16,68-30,30) riesgo de fractura definida según CAROC. En las pacientes con riesgo medio, la reclasificación a riesgo alto se realizó si tenían osteoporosis o si el RFM recalculado con la DMO era ≥7%. El resultado fue la clasificación de 574 pacientes (69%) como de bajo riesgo (incidencia de fractura: 10,98%, IC 95%: 8,42-13,53) y 263 (31%) como de alto riesgo (23,19%, IC 95%: 18,09-28,29). El valor predictivo negativo de fractura en las pacientes clasificadas como de bajo riesgo es del 89%.
Conclusiones: La versión española del FRAX predice adecuadamente el RFC y puede utilizarse en práctica clínica. Por el contrario, infraestima el RFM y no sirve para calcularlo. Sin embargo, en nuestra serie, la aplicación del algoritmo de decisión propuesto identifica adecuadamente la población con bajo, medio y alto riesgo de fractura y podría utilizarse en práctica clínica.

 

19. Incidencia de fractura de cadera en un hospital universitario. Intervención para la prevención de refracturas de cadera
Gómez Vaquero C1, Valencia L1, Zacarías A1, Martín I1, Tramunt C2, Redondo Noya AB3
1 Servicio de Reumatología, 2 Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología y 3 Secretaría Técnica. Hospital Universitari de Bellvitge. L’Hopitalet. Barcelona

Desde marzo de 2009, los pacientes que ingresan en el Servicio de Traumatología por una fractura de cadera (FC) son evaluados durante el ingreso por el equipo de la Unidad de Fractura de Cadera (UFC).
Objetivos: Evaluar la incidencia de FC en un periodo de 18 años y la eficacia de la intervención realizada por la UFC sobre la presentación de refractura de cadera (reFC).
Métodos: A partir del Conjunto Mínimo Básico de Datos (CMBD) de un hospital universitario entre el 1 de enero de 2000 y el 31 de diciembre de 2017, se analizaron los ingresos por FC y reFC (FC contralateral a una FC previa) de los pacientes del área de referencia del hospital. Se definieron dos periodos de estudio: periodo control y periodo de intervención, antes y después del 1 de marzo de 2009. El resto de variables fueron: sexo, edad en el momento de la FC y tiempo de seguimiento hasta la reFC o fin de estudio. Los datos de la población de referencia están accesibles en la página web del Institut d’Estadística de Catalunya. En el periodo de estudio, la población de edad ≥65 años aumentó un 33%, de 48.606 a 64.396 habitantes (31% mujeres, 35% hombres).
Resultados: En los 18 años del estudio, ingresaron 2.625 pacientes ≥65 años por una FC (1.952 mujeres y 673 hombres, ratio 2,9:1). La incidencia anual media de FC fue de 257 fracturas por 100.000 habitantes y año (x 100K/a) (333 x 100K/a en las mujeres y 154 x 100K/a en los hombres). El número absoluto de fracturas de cadera aumentó en el periodo de estudio en mujeres y hombres. La incidencia de FC se mantuvo estable en las mujeres y aumentó en los hombres.
Los pacientes de los dos periodos de estudio fueron diferentes respecto a edad y sexo: en el periodo de intervención había más hombres (29% vs. 26%) y eran mayores (83±7 años vs. 82±7 años).
En el periodo de estudio, ingresaron 133 reFC de cadera (5,06% de las fracturas). 87 de las reFC se produjeron en los 1.143 pacientes que presentaron la FC durante el periodo control (7,61%) y 46 en los 1.313 (3,50%) del periodo de intervención (p: ns). 244 pacientes (9,30%) fallecieron durante el ingreso y fueron excluidos del estudio de reFC. Los pacientes con reFC tenían mayor edad que los pacientes sin reFC (86±7 años vs. 83±7 años, p<0,001).
Conclusiones: En un hospital universitario, la incidencia de FC se ha mantenido estable en los últimos 18 años en mujeres y ha aumentado en hombres. Tras 9 años de actividad de una UFC, no se ha demostrado una reducción de reFC.

 

20. Analizar las características de los pacientes que inician tratamiento combinado (osteoformador y antiresortivo) en condiciones de práctica clínica
Gifre L, Martínez Morillo M, Holgado Pérez S, Mateo Soria L, Riveros Frutos A, Aparicio Espinar M, Prior Español A, Sangüesa Gómez C, Brandy García A, Casafont Solé I, Nack A, Peralta I, Serrano R, Olivé A
Servicio de Reumatología. Hospital Universitari Germans Trias i Pujol. Badalona

Introducción: El tratamiento combinado en osteoporosis (osteoformador [teriparatida] junto con antiresortivo [mayoritariamente zoledronato endovenoso o denosumab]) es una opción restringida a la decisión del médico tras valorar el riesgo-beneficio de cada paciente, y que según las recomendaciones de la SER podría justificarse en casos seleccionados de osteoporosis severa.
Objetivos: Analizar las características clínicas, analíticas y densitométricas de los pacientes que han iniciado tratamiento combinado (osteoformador más antiresortivo) en un hospital de tercer nivel.
Material y método: Se han identificado 7 pacientes con tratamiento combinado: osteoformador (teriparatida, n=7) junto con antiresortivo (4 zoledronato y 3 denosumab). Se han recogido variables clínicas (edad, factores de riesgo y causa de osteoporosis, comorbilidades, localización y número de fracturas previas y tratamientos recibidos), datos antropométricos, analíticos y densitométricos en el momento de iniciar tratamiento combinado.
Resultados: Las principales características clínicas y densitométricas se muestran en la Tabla adjunta. Todos los pacientes eran mujeres postmenopáusicas (media de edad de 75±5 años). La principal causa deosteoporosis era postmenopausia (n=4, 1 con hipercalciuria), corticoides (n=2) y cirugía bariátrica (n=1). 6/7 presentaban fracturas previas, siendo en su mayoría fracturas vertebrales (5/7, con una mediana de fracturas por paciente de 2 [rango 1-6]; y 2 con fractura de fémur). 2/7 habían sido tratadas con vertebroplastia. La media de 25OHD previa al inicio de tratamiento combinado era de 26±14 ng/mL (4/7 tenían insuficiencia de 25OHD <20).
La principal causa de iniciar tratamiento combinado con teriparatida fue la incidencia de una nueva fractura durante el tratamiento antiresortivo, siendo en su mayoría fracturas vertebrales (n=5, rango 1-4), 1 fractura de fémur y 2 fracturas de ramas. El tratamiento osteoformador se añadió a los 21 meses del antiresortivo. 3/7 pacientes suspendieron el tratamiento osteoformador (1 por intolerancia, 1 por diagnostico de mieloma múltiple, 1 por fallecimiento).
Conclusiones: El tratamiento combinado en osteoporosis es poco frecuente, prescribiéndose mayoritariamente en pacientes con osteoporosis establecida que presentan fracturas incidentales durante el tratamiento antiresortivo. Las fracturas vertebrales múltiples incidentales fueron el principal motivo por el que se asoció el tratamiento osteoformador.

 

21. Herramientas de ayuda para la toma de decisiones en osteoporosis: recursos y necesidades
Brañas F1, Carbonell MC2, Nogués X3, Palacios S4, Sánchez C5, Paz HD de6, Canals L7
1 Hospital Universitario Infanta Leonor. Universidad Complutense. Madrid; 2 Institut Català de la Salut (ICS). Grupo GREMPAL. Universidad de Barcelona; 3 Instituto de Investigación Hospital del Mar (IMIM). Centro de Investigación Biomédica en Red de Fragilidad y Envejecimiento Saludable (CIBERFES). Universitat Autonòma de Barcelona; 4 Centro Médico Instituto Palacios Salud de la Mujer. Madrid; 5 AECOSAR. Madrid; 6 Outcomes’10. Castellón; 7 Amgen S.A. Barcelona

Introducción: La implicación del paciente con osteoporosis (OP) en la toma de decisiones permite alinear la elección del tratamiento con sus valores y preferencias del paciente. Las herramientas de ayuda para la toma de decisiones (HATDs) tienen un papel facilitador de este proceso. El primer hito necesario en el diseño de una HATD es identificar las HATDs disponibles y aquellas características del tratamiento que pueden influir en la toma de decisiones.
Objetivo: Identificar las HATDs existentes para pacientes con OP y las características del tratamiento relevantes para médicos y pacientes.
Material y método: Se llevaron a cabo 2 revisiones de la literatura paralelas: 1) Narrativa: para identificar HATD desarrolladas para OP. 2) Sistemática: para determinar las características del tratamiento relevantes en la toma de decisiones (médicos y pacientes). En la primera se consultó la base MEDLINE y se realizó una búsqueda de la literatura gris; en la segunda, las bases MEDLINE, ISIWOK, Cochrane, MEDES e IBECS. Se incluyeron trabajos en inglés o español, sin restricción temporal (revisión narrativa) o publicadas durante los últimos 10 años (revisión sistemática); fecha de cierre de búsqueda: 20 de diciembre de 2018.
Resultados: Se identificaron 11 HATDs, ninguna de ellas desarrollada en población española. En 7 de ellas se incluye una única opción de tratamiento farmacológico (bifosfonatos), 3 recogen la mayoría de las opciones y 1 no presenta opciones terapéuticas. De todas, 5 son completas (aportan información, exploran las preferencias del paciente y facilitan la discusión médico-paciente), 5 han validado su aceptabilidad (α-test), 4 su utilidad (β-test), y solo 1 cumple los tres criterios (HATD completa, α-test y β-test). En la revisión sistemática fueron seleccionadas 26 publicaciones: 23 se centraban en las preferencias del paciente, 2 del profesional y 1 de ambos colectivos. Las características del tratamiento más analizadas fueron: modo y frecuencia de administración (92,3%), efectos adversos (69,2%) y eficacia (57,7%). Otros aspectos como el tiempo en el mercado, marca/genérico, o adherencia fueron menos evaluadas (<5%).
Conclusiones: Actualmente no existe ninguna HATD para pacientes con OP adaptada o desarrollada para la población española. El desarrollo de una HATD para población española con OP, que incluya los aspectos más relevantes del tratamiento identificados en la revisión, puede facilitar la toma de decisiones compartidas en la práctica clínica.

 

22. Insuficiencia de vitamina D en pacientes con fractura vertebral: experiencia de una nueva FLS
Montesa Cabrera MJ, Córdoba Martín C, Armas LM, González Álvarez B
Servicio de Reumatología. Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria. Santa Cruz de Tenerife

Introducción: La vitamina D es una hormona esteroidea fundamental a nivel óseo en el metabolismo fosfocálcico. Es necesario determinar los niveles de esta vitamina cuando se prescribe un tratamiento con
cualquier fármaco para la osteoporosis.
Objetivo: Establecer cuántos pacientes derivados a una nueva Fracture Liaison Service (FLS) tienen niveles insuficientes de 25(OH)D3 (valores inferiores a 30 ng/dL) y si llegan a esta unidad con suplementación farmacológica.
Material y métodos: Estudio observacional prospectivo en el que se recogieron pacientes consecutivos remitidos por fractura vertebral reciente entre los meses de enero y octubre de 2018.
Resultados: Se valoraron un total de 80 pacientes, 66 mujeres (82,5%) y 14 hombres (17,5%), con una mediana de edad de 69 años. La mediana de 25(OH)D3 fue de 22,3 ng/dL, siendo un 81,25% de los valores inferiores a 30 ng/dL (ver desglose en Figura). Únicamente un 37,5% de la muestra tomaban algún suplemento de vitamina D, entre los cuales un 26,6% la suplementación era solo con vitamina D y en el porcentaje restante (73,4%) también incluía calcio.
Conclusiones: Nuestro estudio indica que la insuficiencia de vitamina D es un problema extremadamente frecuente entre los pacientes derivados a la FLS por fractura vertebral en nuestro medio. A pesar de ello, menos de la mitad de los pacientes reciben tratamiento con suplementos.