PDF ) Rev Osteoporos Metab Miner. 2019; 11 (3): 15-53

 

23. Síndromes hipofosfatémicos hereditarios: formas clínicas, comorbilidades y datos de laboratorio en una serie de casos
Ávila Rubio V, Quesada Charneco M, Muñoz Torres M
UGC Endocrinología y Nutrición. Hospital Universitario San Cecilio de Granada

Introducción: Los síndromes hipofosfatémicos hereditarios (SHH) son un grupo de enfermedades raras caracterizadas por la pérdida renal de fosfato, que ocasionan raquitismo/osteomalacia. La forma más común es la hipofosfatemia ligada a X (XLH), causada por mutaciones en el gen PHEX. Las otras formas, menos prevalentes, incluyen el raquitismo hipofosfatémico autosómico dominante (RHAD), causado por mutaciones en el gen FGF23; el raquitismo hipofosfatémico autosómico recesivo tipos 1 (gen DMP1) y 2 (gen ENPP1); y el raquitismo hipofosfatémico hereditario con hipercalciuria (gen SLC34A3).
Material y métodos: Estudio descriptivo observacional retrospectivo de una serie de 5 pacientes con SHH evaluados en la Unidad de Metabolismo Óseo del Hospital Universitario San Cecilio de Granada. Se recogen variables demográficas, clínicas y analíticas desde el diagnóstico hasta mayo de 2019.
Resultados: 5 casos pertenecientes a 3 familias: 2 XLH y 1 RHAD. Los datos demográficos se describen en la Tabla. Datos clínicos: talla baja 80% (talla adulta 1,55±0,03 m, p9, -1,87 DE), deformidad de miembros inferiores 80%, cirugía correctiva 60%, fracturas 60%, problemas dentales 80%, hipoacusia 60%. Tratamiento farmacológico y dosis medias actuales: fósforo 100% (1g/24h), calcitriol 100% (0,5 mcg/24h), cinacalcet 40% (30 mg/48h). Duración del tratamiento: 15±8 años. Complicaciones: nefrocalcinosis 80%, nefrolitiasis 20%, hiperparatiroidismo secundario 40%, ERC 20%. Datos analíticos (inicio/fin del seguimiento): P 1,6±0,5/2,6±0,3 mg/dl, Ca 9,4±0,9/9,4±0,6 mg/dl, RTP 45±15/ 64±14%, FA 316±500/83±24 U/L, calciuria 95±0/96±42 mg/24h, PTHi 50±23/100±66 pg/ml, 25OHD 21±7/20±3 ng/ml, creatinina 0,7±0,2/ 0,9±0,6 mg/dl, CDK-EPI 112±19/92±33 ml/min/1,73 m2.
Conclusiones: La XLH y el RHAD tienen una presentación clínica similar y afectan de manera muy diversa a familias enteras con diferente expresividad. Esta serie de casos muestra su historia natural y las complicaciones derivadas del tratamiento convencional.

 

 

24. Exosomes enriched in connexin43 efficiently induce cellular senescence via p53/p21 in target cells contributing to osteoarthritis progression
Varela Eirín M1, Varela Vázquez A1, Guitián Caamaño A1, Sánchez Temprano A1, Bravo López SB2, Blanco A3, Largo R4, Fonseca E1, Caeiro JR5, Mayán MD1
1 CellCOM Research Group. Instituto de Investigación Biomédica de A Coruña (INIBIC). Servizo Galego de Saúde (SERGAS). Universidade da Coruña (UDC); 2 Proteomics laboratory. Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela (IDIS). Complexo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela (CHUS). Universidade de Santiago de Compostela (USC); 3 Flow Cytometry Core Technologies. UCD Conway Institute. University College Dublin (Ireland); 4 Bone and Joint Research Unit. Rheumatology Department. IIS-Fundación Jiménez Díaz UAM. Madrid; 5 Department of Orthopaedic Surgery and Traumatology. Complexo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela (CHUS). Universidade de Santiago de Compostela (USC)
Introduction: Osteoarthritic chondrocytes (OACs) undergo phenotypic changes and senescence, limiting cartilage regeneration. Like other wound healing disorders, CH and synovial cells (SV) from patients with OA show a chronic increase in the gap junction protein connexin43 (Cx43) involved in tissue degradation and disease progression. Extracellular vesicles (EVs), including exosomes, have been shown to harbour Cx channels that additionally allow the formation of GJs between the EVs and target cells. However, the role of the exosomal Cx43 in OA has not been studied yet.
Objective: To study the function of exosomal Cx43 in cellular plasticity and senescence in joint tissues in order to investigate the role of these EVs in disease spread and progression.
Methods: EVs were obtained by ultracentrifugation and characterized using different techniques. Their protein content was analyzed by LC-MS/MS. qPCR, Western blot, flow cytometry and scrape loading were used for functional assays. Tissues and cells were isolated from hip and knee joints from donors and patients with OA.
Results: EVs from OACs showed significantly increased levels of Cx43 in comparison to the EVs isolated from chondrocytes from human healthy cartilage. Analysis of the proteome revealed that Cx43 changes the protein cargo of the EVs favouring the enrichment of proteins related with wound-healing pathways, senescence, immune response and catabolic mediators. The exposure to Cx43-enriched EVs efficiently induced senescence in target chondrocytes, SV and bone cells contributing to the formation of an inflammatory joint environment by secretion of the senescence-associated secretory associated phenotype (SASP) mediated by NF-kß. Further, the Cx43 activated dedifferentiation in target cells by modulation of the extracellular signal-regulated kinase (ERK) and EMT transcription factors Smad2-3 and Twist-1. Loss of the fully mature phenotype led to increased production of pro-inflammatory factors including IL1ß, IL-6 and MMPs involved in cartilage degradation.
Conclusions: Our results indicate that EVs released by OACs are enriched in Cx43 and efficiently spread senescence, inflammatory and dedifferentiation factors involved in wound healing failure to neighbouring tissues, spreading OA among cartilage, synovium and bone and probably from one joint to another. These results highlight the importance for futures studies to consider Cx43-EVs as a new target to inhibit disease progression in patients.

 

25. Asociación entre ácido úrico, trabecular bone score (TBS) y 3D-DXA en mujeres postmenopáusicas
Campillo Sánchez F, Usategui Martín R, Ruiz de Temiño A, Gil J, Ruiz Mambrilla M, Pérez Castrillón JL
Departamento de Medicina. Facultad de Medicina. Universidad de Valladolid

Introducción: El ácido úrico tiene un efecto antioxidante que puede tener un efecto beneficioso sobre la masa ósea. Aunque se han publicado diversos estudios que describen la relación entre ácido úrico, densidad mineral ósea y fracturas en diferentes grupos poblacionales; no existen estudios que analicen la relación entre ácido úrico y densidad mineral ósea volumétrica, cortical y trabecular, ni con otras técnicas que determinen calidad ósea.
Objetivos: El objetivo de este estudio fue analizar la relación entre el ácido úrico y la calidad del hueso medido mediante TBS y 3D-DXA en mujeres postmenopáusicas con la determinación de los compartimentos cortical y trabecular.
Pacientes y métodos: Se realizó un estudio transversal en mujeres postmenopáusicas con sospecha o diagnóstico de osteoporosis. Los criterios de inclusión fueron la ausencia de menstruación durante más de 1 año y la sospecha del diagnóstico de osteoporosis. EL ácido úrico se calculó usando el auto-analizador Hitachi 917, y se distribuyó a las pacientes en cuartiles de acuerdo a los mismos. Se realizaron mediciones DXA, 3DDAX, y TBS. El análisis estadístico se procesó mediante el programa SPSS.
Resultados: Incluimos 187 mujeres postmenopáusicas observándose que las mujeres situadas en Q4 tenían mayores valores de vBDM pero no TBS. El incremento era mayor en el compartimento trabecular (16,4%) que en el compartimento cortical (6,4%) Se describió que al ajustar por IMC persistía la relación entre vBMD y ácido úrico. No se observó ninguna relación entre TBS y ácido úrico.
Conclusiones: En población postmenopáusica hay una relación directa entre el ácido úrico y vBDM cuyo efecto se mantenía tras ajustar por edad y BMI. TBS no mostraba ninguna relación con ácido úrico a pesar del efecto antioxidante del mismo.

 

26. Asociación entre resistencia a la insulina (HOMA), trabecular bone score (TBS) y 3D-DXA en mujeres postmenopáusicas no diabéticas
Campillo Sánchez F, Usategui Martín R, Ruiz de Temiño A, Gil J, Ruiz Mambrilla M, Pérez Castrillón JL
Departamento de Medicina. Facultad de Medicina. Universidad de Valladolid

Introducción: La insulina juega un papel anabólico en el metabolismo óseo, estimulando las vías de los osteoblastos. Sin embargo, los estudios al respecto no son uniformes, obteniendo resultados que van desde la desaparición de la asociación a al ajustar por IMC a incluso asociaciones negativas de insulina y masa ósea.
Objetivo: Estudiar la relación entre resistencia a la insulina (medida mediante HOMA) y dos procedimientos para medir la calidad ósea, la TBS y 3D-DXA.
Pacientes y métodos: Se analizó una cohorte de mujeres postmenopáusicas no diabéticas con posible osteoporosis. Se determinó la glucosa basal, la insulina y HOMA. El estudio de la densitometría ósea se realizó mediante DXA (GE-Lunar, iDXA). El TBS mediante software TBS Nsightv2.1 (Med-Imaps, Pessec, France) de la DXA lumbar (L1-L4). La densidad mineral volumétrica ósea (vBDM) se analizó partiendo de imágenes DXA de cadera con software3D-Shaper v2.7 (Galgo Medical). Los resultados se analizaron con SPSS v22. El estudio fue aprobado por el comité de ética en investigación clínica del Hospital Universitario Río Hortega.
Resultados: Se incluyeron 381 mujeres postmenopáusicas con edades de 62±9 años, y se las dividió en cuartiles para el análisis de datos. Los valores analíticos fueron 90±24 mg/dl de glucosa, 13±14 IU/l de insulina y HOMA de 3,3±4,6. Las mujeres en el cuartil Q4 tuvieron mayores valores de vBMD pero no TBS. El aumento fue mayor en compartimento trabecular (16,4%) que en cortical (6,4%), con resultados similares para la insulina. Analizando los cuartiles mediante HbA1c no demostró diferencias en valores densitométricos pero las mujeres en Q4 sí tuvieron menores niveles de TBS. Una vez ajustados por IMC, la significación estadística solo se mantuvo para TBS y HbA1c.
Conclusión: En mujeres postmenopáusicas no diabéticas se encontró una relación directa entre resistencia a la insulina y vBMD, efecto está directamente relacionado con un mayor peso. TBS tuvo una relación inversa con HbA1c, sin relación con el peso. Esto puede ser explicado por la formación de productos de glicosilación avanzada (AGEs) en la matriz ósea, reduciendo la capacidad de deformación y resistencia del hueso, además de incrementar su fragilidad.

 

27. Asociación de factores de riesgo en niños de nuestro entorno y repercusión densitomérica
Magallares B1, Cerdá D2, Betancourt J3, Fraga G3, Gich I4, Quesada Masachs E5, López Corbeto M5, Torrent M3, Marín A6, Herrera S6, Casademont J7, Corominas H1, Malouf J6
1 Unidad de Reumatología del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau. Barcelona; 2 Servicio de Reumatología del Hospital Moises Brogi. Barcelona; 3 Servicio de Pediatría del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau. Barcelona; 4 Departamento de Epidemiología del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau. Barcelona; 5 Servicio de Reumatología Pediátrica del Hospital Vall d’Hebrón. Barcelona; 6 Unidad de Metablismo Óseo. Servicio de Medicina Interna del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau. Barcelona; 7 Servicio de Medicina Interna del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau. Barcelona

Objetivo: Evaluar la prevalencia y número factores de riesgo (FR) en población pediátrica en riesgo de desarrollar BMO/OPi. Valorar su influencia en la DMO.
Métodos: Recogida prospectiva de datos demográficos y clínicos de pacientes de 2 a 20 años de edad, con al menos un factor de riesgo para BMO/OPi. Se realizó determinación de calcemia, calciuria, fosforemia y calcidiol en sangre y se realizó DXA de cuerpo entero y lumbar. Se recogió el consumo de calcio, el número de fracturas previas y el resto de FR.
Resultados: 103 pacientes, con edad media de 9,8 años, 52,4% de sexo femenino, 80% caucásicos. 9 eran preescolares (2-3 años), 33 escolares (4-9a), 55 adolescentes (10-17a) y 6 jóvenes (18-20a) Los diagnósticos más frecuentes fueron: malabsorción/alergias alimentarias: 46,6%, AIJ: 17,5%, nefropatías: 17,8%, enfermedades hematológicas: 6,8%, y vasculitis y conectivopatías: 3,9% cada una.
El 4,3% de la muestra presentaba 1 FR aislado, el 38% asociaba 2 FR, el 31% 3, el 15% 4 y el 12% 5 ó más.
El 8,7% de la muestra presentaba una BMO y el 4,8% cumplía criterios para Opi por fracturas vertebrales, en 3 de ellos asintomáticas y descubiertas por morfometría.
En el análisis de regresión lineal múltiple el 73% de la variabilidad de DMO lumbar se justificaba por el efecto positivo de la edad y la hipovitaminosis D y el efecto negativo del sexo masculino y la etnia latina. El 82% de la variabilidad de DMO de cuerpo entero sin cabeza se justificaba por el efecto positivo de la edad y negativo de la etnia latina y el sedentarismo.
Conclusiones: La población infantil con riesgo de BMO/OPi asocian 2 o más factores de riesgo Un 8,7% de niños con factores de riesgo presenta una BMO y un 4,8% OPi Los FR relacionados con cambios en la DMO son la edad, el sexo, el sedentarismo y la etnia. La hipovitaminosis D se correlacionó de forma positiva con la DMO.

 

 

28. Prevalencia de fracturas por fragilidad, diagnóstico y tratamiento de la osteoporosis tras una fractura por fragilidad en sujetos con edad igual o superior a 70 años en Atención Primaria en España (estudio PREFRAOS)
Martínez Laguna D1,2,3, Carbonell Abella C2,4, Bastida Calvo JC5, González Bejar M6, Micó Pérez RM7, Vargas Negrín F8, Balcells Oliver M9, Canals L9
1 CAP Sant Martí de Provençals. Barcelona; 2 Grupo de investigación GREMPAL. IDIAP Jordi Gol; 3 CIBERFes; 4 CAP Vía Roma. Barcelona; 5 Centro de Salud de Marín. Pontevedra; 6 Centro de Salud Montesa. Madrid; 7 Centro Fontanars dels Alforins. EAP Ontinyent. Valencia; 8 Centro de Salud Dr. Guigou. Santa Cruz de Tenerife; 9 Departamento Médico. Amgen S.A. Barcelona

Introducción: Los resultados del registro español de fracturas de cadera mostraron que el 36,6% de los pacientes tenían antecedentes de fractura. No se dispone de datos sobre la prevalencia de fracturas por fragilidad en población de edad avanzada (≥70 años) en el ámbito de la Atención Primaria (AP) en España ni del manejo diagnóstico y terapéutico de la osteoporosis (OP) por parte de los médicos de AP en pacientes con fractura por fragilidad documentada. Algunos estudios sugieren un infradiagnóstico y tratamiento insuficiente de la OP en este perfil de pacientes en España.
Objetivo: Estimar la prevalencia de fracturas por fragilidad en la población ≥70 años en AP en España y describir las características sociodemográficas, factores de riesgo (FR) de fractura, diagnóstico y tratamiento de la OP en pacientes ≥70 años con al menos una fractura por fragilidad documentada.
Material y método: Estudio observacional, retrospectivo y multicéntrico de revisión de historias clínicas en centros de AP en España. El estudio se divide en dos fases. En la Fase A se seleccionarán todos los sujetos ≥70 años asignados al investigador en el momento de la recogida de datos (periodo: noviembre 2018-enero 2020).
En la Fase B se seleccionarán aproximadamente 20 pacientes por centro (de los sujetos de la Fase A) que hayan presentado una fractura por fragilidad previa, dispongan de una consulta previa por cualquier motivo registrada en la historia clínica, y den su consentimiento informado.
La Fase A permitirá estimar la prevalencia de fracturas por fragilidad (total, según localización y género). La Fase B describirá las principales características de la OP (FR de fractura; intervenciones farmacológicas y no farmacológicas).
Resultados: Se han seleccionado 37 centros de AP distribuidos en 15 Comunidades Autónomas. Actualmente 7 centros han iniciado el estudio. En la Fase B del estudio se han incluido un total de 109 pacientes de los 800 previstos que han cumplido los criterios de selección de la Fase B.
Conclusiones: Este estudio observacional, retrospectivo, de revisión de historias clínicas proporcionará datos actualizados sobre la prevalencia de fracturas por fragilidad en sujetos ≥70 años en España, así como datos de las características sociodemográficas, FR, diagnóstico y tratamiento de la OP tras una fractura por fragilidad en este perfil de pacientes.

 

29. Análisis de subgrupo del efecto de denosumab (DMAb) comparado con risedronato (RIS) en el porcentaje de cambio de densidad mineral ósea (DMO) de columna lumbar (CL) a los 24 meses (M) en pacientes (PTS) tratados con glucocorticoides (GC)
Malouf Sierra J1, Saag K2, Pannacciulli N3, Geusens P4, Adachi J5, Lespessailles E6, Langdahl B7, Butler PW3, Yin X3, Lems WF8
1 Hospital de la Santa Creu i Sant Pau. Barcelona; 2 University of Alabama. Birmingham (EE.UU.); 3 Amgen Inc. Thousand Oaks (EE.UU.); 4 Maastricht University, Maastricht (Países Bajos); 5 McMaster University. Hamilton (Canadá); 6 University Hospital Orleans (Francia); 7 Aarhus University Hospital. Aarhus (Dinamarca); 8 VU University Medical Centre. Amsterdam (Países Bajos)

Introducción: Hemos demostrado previamente que DMAb incrementa de forma significativa la DMO-CL y fémur total (FT) más que RIS a los 12 y 24 m en pts tratados con GC (Saag ACR 2016; Saag ECTS 2018 ). Los análisis de subgrupos pre-especificados de DMO-CL a los 12 m indicaron que DMAb era superior a RIS en 7 subgrupos de pts tratados con GC (Saag ASBMR 2018 ).
Objetivo: Explorar los efectos de DMAb y RIS sobre la DMO-CL a los 24 m en los mismos subgrupos de pts tratados con GC.
Métodos: Estudio fase 3, aleatorizado, doble ciego, doble enmascaramiento, controlado con principio activo, reclutó mujeres y hombres ≥18 años que recibían ≥7,5 mg/día de prednisona o equivalente durante <3m (GC-iniciadores [GC-I]) o ≥3 m (GC-continuadores [GC-C]) antes del cribado. Todos los pts <50 años debían tener una fractura osteoporótica previa. Los pts GC-C ≥50 años debían tener una puntuación-T de DMO-CL, FT o cuello femoral ≤-2,0; o ≤-1,0 con una fractura osteoporótica previa. Los pts se aleatorizaron 1:1 a DMAb 60 mg SC cada 6 m o RIS 5 mg PO diario durante 24 m. Todos los pts recibieron calcio (≥1.000 mg) y vitamina D (≥800 UI) diarios. La diferencia entre tratamientos en el porcentaje de cambio a los 24 m desde el momento basal de DMO-CL se estimó para las subpoblaciones GC-I y GC-C, tanto de manera global como en los 7 subgrupos pre-especificados en los que el efecto del tratamiento podría diferir (sexo, raza, edad, puntuación-T de DMO basal, región geográfica, estado menopáusico y dosis diaria basal de GC).
Resultados: El estudio reclutó 795 pts (290 GC-I, 505 GC-C) con características basales homogéneas entre los grupos de tratamiento de cada subpoblación. DMAb fue superior a RIS en incremento de DMO-CL a los 24 m en ambas subpoblaciones (GC-I y GC-C). DMAb se asoció sistemáticamente con un mayor incremento en la DMO-CL a los 24 m comparado con RIS en cada subgrupo. Se observaron interacciones cuantitativas significativas solo en los subgrupos de sexo y raza en la subpoblación GC-I. Sin embargo, los test cualitativos indicaron que la dirección del efecto de DMAb no difirió significativamente por sexo o raza en esta subpoblación.
Conclusión: DMAb aumentó más que RIS la DMO-CL a los 24 m en ambas subpoblaciones (GC-I y GC-C), sin indicios de una heterogeneidad direccional del efecto del tratamiento en los 7 grupos pre-especificados de pts tratados con GC. DMAb podría ser una incorporación terapéutica útil en la práctica clínica habitual en pts con osteoporosis inducida por GC.

30. Consenso de expertos sobre estrategias de actuación para la prevención secundaria de fracturas por fragilidad
Blanch J1, Bastida JC2,3, Canals L4, Carbonell C5,6, Casado E7, Lizán L8,9, Pérez Castrillón JL10
1 Servicio de Reumatología. Hospital del Mar. Barcelona; 2 Medicina de Familia. Centro de Salud de Marín. Pontevedra; 3 Coordinador nacional Grupo de Osteoporosis SEMG; 4 Amgen. Barcelona; 5 Instituto Catalán de la Salud (ICS). Barcelona; 6 Universidad de Barcelona; 7 Servicio de Reumatología. Hospital Universitari Parc Taulí (UAB). Sabadell; 8 Outcomes’10. Castellón; 9 Universitat Jaume I. Castellón; 10 Servicio Medicina Interna. Hospital Universitario Río Hortega. Valladolid

Introducción: Las personas con una fractura por fragilidad tienen mayor riesgo de sufrir futuras fracturas. Sin embargo, existe una brecha importante en el tratamiento dirigido a la prevención de nuevas fracturas, por lo que es necesario intensificar los esfuerzos para optimizar la prevención secundaria de fracturas.
Objetivo: Establecer un consenso de actuación multidisciplinar entre profesionales sanitarios para mejorar la prevención secundaria de fracturas osteoporóticas en España.
Material y método: Estudio basado en la técnica Delphi. Un comité científico (2 reumatólogos, 2 médicos de familia, 1 internista) elaboró un cuestionario, basado en la revisión de la literatura y las aportaciones de un panel de expertos (n=12). Se presentaron 20 estrategias de actuación (43 ítems), planteadas desde tres perspectivas (presente, deseo y pronóstico), y valoradas en una escala de 7 puntos (1=nada de acuerdo, a 7=totalmente de acuerdo). Se estableció el consenso (perspectivas deseo y pronóstico) cuando al menos el 75% de las respuestas se situaron en el rango de desacuerdo (puntos 1-3) o acuerdo (puntos 5- 7). Los ítems que no alcanzaron consenso en la primera ronda se incluyeron en una segunda ronda de consulta.
Resultados: En la primera ronda participaron 75 profesionales sanitarios de hasta 17 sociedades científicas (24% reumatólogos, 21% médicos de familia, 14% geriatras, 8% internistas, 8% ginecólogos, 8% rehabilitadores, 7% endocrinólogos y 10% otras disciplinas) y 69 en la segunda ronda. El 79% de los ítems planteados alcanzaron consenso. Si bien todos los ítems alcanzaron acuerdo desde la perspectiva deseo, en algunos de ellos su factibilidad de implementación se consideró menos probable, en particular con relación a: 1) Existencia/aplicación de campañas de educación, políticas y estrategias para la prevención de fracturas; 2) Homogeneidad de los informes clínicos, 3) Promoción de la comunicación hospital-atención primaria, 4) Mejora de la información proporcionada al paciente, 5) Control de la adherencia al tratamiento o, 6) Uso de cuestionarios de calidad de vida.
Conclusiones: Aunque existe un consenso multidisciplinar respecto al deseo de implementar estrategias para optimizar la prevención secundaria de fracturas, algunos aspectos se consideran de difícil aplicación. Los esfuerzos deberán centrarse en aquellas cuestiones con mayores divergencias entre el deseo y el pronóstico, definiendo acciones que mejoren la gestión de la prevención secundaria.

 

31. Evaluación densitométrica y mediante 3D-SHAPER de pacientes adultos con fosfatasa alcalina baja persistente y test genético positivo y negativo para hipofosfatasia en comparación con un grupo de controles sanos
Tornero C1, Coronado M2, Humbert L3, García S1, Lanchas C, Monachello D2, Mateo C4, Montero A4, Domínguez L2, Balsa A1, Aguado P1
1 Departamento de Reumatología. Hospital La Paz. Madrid; 2 Medicina Nuclear. Hospital La Paz. Madrid; 3 Galgo Medical. Barcelona; 4 Centro de Atención Primaria de Fuencarral. Madrid

Introducción: Existe poca evidencia sobre la densidad mineral y microestructura ósea de los adultos con HPP. Estudios recientes apuntan que la densitometría ósea (DXA) pudiera no predecir adecuadamente su riesgo de fractura.
Objetivos: Evaluar la densidad mineral ósea (DMO) en femur proximal (FP) mediante DXA en sujetos con hipofosfatasemia persistente y test genético HPP positivo (HPP TG +) y test genético negativo (HPP TG -) así como en un grupo de controles sanos. Analizar mediante 3D-SHAPER, la DMO volumétrica (DMOv)del FP.
Métodos: Estudio transversal en el que se incluyó a 52 sujetos con hipofosfatasemia persistente –al menos dos determinaciones a 45 UI/L– y estudio genético HPP realizado y 78 controles sanos emparejados por edad, IMC y sexo. Los sujetos con hipofosfatasemia persistente se distribuyeron en 2 grupos según su status genético. Se excluyeron causas secundarias de hipofosfatasemia mediante revisión de historias clínicas. La DMO se evaluó mediante GE-LUNAR iDX y el software 3D-SHAPER (Galgo Medical, Barcelona).
Resultados: Las características demográficas, hallazgos densitometricos, y de 3D-SHAPER se muestran en la Tabla. De los 52 sujetos con hipofosfatasemia, la mitad presentaron mutaciones patogénicas en el gen ALPL. Al comparar dichos grupos, se observó menor DMO en cuello femoral (CF) en el grupo HPP TG + en comparación con el grupo HPP TG – (0,886±0,11 vs. 0,972±0,12, p<0,05) y no hubo diferencias en otras localizaciones. La evaluación mediante 3D-SHAPER de fémur proximal mostró una menor DMOv integral y cortical en CF en el grupo HPP TG + (p<0,05) así como menor DMOv trabecular en esa región (p=0,055). La DMOv cortical total también fue inferior en ese subgrupo (819±95 vs. 867±84, p<0,05). Por otro lado, en el grupo HPP TG +, no hubo diferencias en DXA y 3D-SHAPER en comparación con los controles sanos. La DMO en CF fue superior en el grupo HPP TG –
(0,972±0,11) en relación con los controles sanos (0,914±0,1, p<0,05) y en la evaluación mediante 3D-SHAPER, se observó mayor DMOv en CF, en contraste con la DMOv total, que no mostró diferencias.
Conclusión: El grupo HPP TG + no mostró diferencias densitométricas y en 3D-SHAPER en la comparación con el grupo control, probablemente reflejando formas leves o moderadas de HPP del adulto. Se observaron diferencias en DMO y DMOV en CF en el grupo HPP TG -, sugiriendo que es preciso explorar los posibles mecanismos genéticos que regulan la fosfatasa alcalina.

32. Prevalencia de fracturas previas en pacientes con fractura vertebral: experiencia de una nueva FLS
Córdoba Martín C, Montesa Cabrera MJ, Magdalena Armas L, González Álvarez B
Servicio de Reumatología. Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria. Santa Cruz de Tenerife

Introducción: Las fracturas por fragilidad ósea suponen un elevado coste sanitario, así como una elevada morbilidad. Además, los pacientes con fractura osteoporótica tienen un 86% más de probabilidad de experimentar una segunda fractura. Por ello son de gran importancia las Fracture Liaison Services (FLS) en la prevención secundaria de las mismas.
Objetivo: Establecer cuántos pacientes derivados por fractura vertebral a una nueva FLS presentaban una fractura osteoporótica previa.
Material y métodos: Estudio observacional prospectivo en el que se recogieron pacientes consecutivos remitidos por fractura vertebral reciente entre los meses de enero y octubre de 2018. Se recogieron entre los antecedentes de fracturas previas las localizadas a nivel vertebral (dorsal o lumbar), cadera, hombro, muñeca, tibio-peroné, pelvis y/o costal.
Resultados: Se valoraron un total de 80 pacientes, 66 mujeres (82,5%) y 14 hombres (17,5%), con una mediana de edad de 69 años. Un 57,5% de los pacientes no habían tenido fracturas previas a la actual. De los restantes, un 20% habían presentado una única fractura, un 17,5% habían sufrido entre dos y cuatro y solo un 5% de los pacientes habían tenido 5 o más fracturas. En la Figura se describe la localización de las mismas, siendo las más prevalentes son las localizadas a nivel dorsal y lumbar, suponiendo un total del 70% (ver Figura). Las fracturas de pelvis fueron las menos frecuentes entre las analizadas.
Conclusiones: Nuestro estudio indica que menos de la mitad de los pacientes derivados por fractura vertebral han tenido fracturas previas. En caso de presentarlas, la gran mayoría se localizan también a nivel vertebral.

 

33. Tratamiento antiosteoporótico y seguimiento tras la fractura de cadera: diferencias por grupos de edad
Estrada R, Elvira J, Pernía B, Urrejola L, Bascones J, Aznal M, Estrada S, Calvo I, Mendoza F
Servicio de Medicina Interna y Servicio de Traumatología. Hospital Galdakao-Usansolo. Vizcaya

Introducción: Aunque la fractura de cadera (FC) afecta esencialmente a ancianos, también puede ocurrir en pacientes de menor edad. Esto obliga a individualizar tratamiento antiosteoporótico (TAO) y seguimiento, dadas las diferencias en situación funcional, comorbilidades, pronóstico y objetivos. Nuestra FLS valora pacientes ingresados por FC e inicia TAO teniendo en cuenta estos factores. Al alta, los más jóvenes, con mejor situación funcional u osteoporosis secundaria seguirán control en consulta de fragilidad ósea, mientras que los más ancianos y dependientes lo harán en Atención Primaria (AP).
Objetivo: Conocer las diferencias en cuanto a TAO elegido al alta y método de seguimiento para nuestros pacientes según su edad.
Material y métodos: Estudio descriptivo retrospectivo sobre pacientes valorados por nuestra FLS hospitalizados por FC entre enero y junio de 2018 (ambos incluidos). Se recogen edad, sexo, TAO al alta y método de seguimiento para diferentes grupos de pacientes según su edad.
Resultados: Fueron valorados 156 pacientes (71,8% mujeres). Se establecieron tres grupos: A) <75 años (12,8% del total), B) 75-85 años (35,9%) y C) >85 años (51,3%). El 71,1% fue dado de alta con TAO (60,4% bifosfonato, 29,2% denosumab y 10,4% teriparatida). En el grupo de menor edad la prescripción de TAO alcanzó el 95% y teriparatida fue el más empleado (42,1%), seguido de denosumab (31,6%) y bifosfonato (26,3%). El 83,9% del grupo B fue tratado, mayoritariamente con bifosfonato (70,2%) y, en menor porcentaje, denosumab (25,5%) y teriparatida (4,2%). Para los más ancianos la tasa de TAO desciende a 55% y de nuevo bifosfonato es el más pautado (59,1%), por encima de denosumab (38,6%) y teriparatida (2,3%). Al alta, un 10,6% de los pacientes fue seguido en consulta, y el 89,4% restante, en AP. Por grupos, en el 55% del A y el 9,3% del B se optó por remitir a consulta, mientras que en la totalidad del C el control se realizó a nivel de AP.
Conclusiones: La FC afecta principalmente a pacientes de edad avanzada. En nuestra serie, la tasa de TAO al alta es >70%, bifosfonato es el más empleado y el seguimiento se realiza mayoritariamente en AP. No obstante, los pacientes más jóvenes presentan un perfil diferente: el 95% recibe TAO –más frecuentemente teriparatida– y son, por lo general, controlados en consulta de osteoporosis, poniendo de manifiesto la importancia de individualizar el manejo post-fractura.

 

34. Impacto del hipoparatiroidismo crónico en la calidad de vida relacionada con la salud, los síntomas, el empleo y las relaciones: resultados de una encuesta de pacientes realizada en 13 países
Oguiza A1, Siggelkow H2, Clarke BL3, Germak J4, Marelli C4, Chen K4, Dahl-Hansen H5, Glenister E6, Bent-Ennakhil N7, Judge D7, Mycock K7
1 Shire Pharmaceuticals Ibérica (Spain). A member of the Takeda group of companies; 2 Clinic of Gastroenterology and Endocrinology. University of Göttingen (Germany); 3 Mayo Clinic Division of Endocrinology. Diabetes. Metabolism and Nutrition. Rochester. MN. (EE.UU.); 4 Shire International GmbH. Zug (Switzerland). A member of the Takeda group of companies; 5 Hypopara Norge. Oslo (Norway); 6 Hypopara UK. East Grinstead (United Kingdom); 7 Adelphi Real-World. Bollington (United Kingdom)

El impacto del hipoparatiroidismo (HypoPT), un trastorno raro y debilitante está aún por definir.
Se hizo una encuesta anónima a pacientes con HypoPT crónico no controlado para describir la carga de enfermedad desde su perspectiva, a pesar de recibir terapia convencional. Se excluyeron los pacientes tratados alguna vez con PTH. La calidad de vida relacionada con la salud (CVRS) y el estado de salud se evaluaron utilizando la SF-36 y EQ-5D-5L. Los síntomas se evaluaron con el Diario de Síntomas del HypoPT. Niveles de productividad laboral y discapacidad se evaluaron utilizando la herramienta WPAI.
Se encuestaron 398 pacientes (octubre 2017-maro 2018) e indicaron cómo percibían la gravedad de sus síntomas generales: sin/leve/moderado/grave (3%/32%/53%/12%). La media de las puntuaciones del SF-36 (0-100) fue 45,4/44,6/37,1/28,7 (componente físico) y 53,2/44,9/35,2/31,6 (componente de salud mental) para sin/leve/moderado/grave, respectivamente. La puntuación media de la escala EQ-5D-5L (0-1) fue 0,9/0,8/0,7/0,4 y la de EVA EQ-5D-5L (0-100) de 86,9/72,5/57,7/41,1 para sin/leve/moderado/severo, respectivamente. Los pacientes reportaron síntomas físicos moderados/graves/muy graves de fatiga (39%/25%/9%), calambres musculares (38%/12%/4%) y pesadez de extremidades (37%/14%/4%). Los síntomas cognitivos moderados/graves/muy graves se reportaron en el 28%/13%/6%. El 29%/14%/3% y 28%/10%/4% de los pacientes indicaron efectos de ánimo moderados/graves/muy graves de ansiedad y tristeza/depresión, respectivamente. El 63%, 75%, 78% y 84% de los pacientes reportaron impacto en relaciones familiares, trabajo, sueño y capacidad para hacer ejercicio, respectivamente. El 50% tenía empleo y la puntuación WPAI mostró que trabajaban al 59% de su capacidad total. El impacto en el trabajo aumentó con la gravedad de los síntomas: 18%/28%/49%/68% en pacientes sin/leve/moderado/grave, respectivamente. El cambio de empleo por enfermedad se reportó en 0%/29%/67%/83% de los pacientes sin/leves/moderados/graves, respectivamente. Los pacientes con “impacto importante” en las relaciones también aumentaron con la gravedad de los síntomas: cónyuge/pareja (0%/14%/33%/55%), familia (0%/13%/34%/61%) y amigos (0%/16%/45%/65%), para pacientes sin/leves/moderados/graves, respectivamente.
Los resultados de la encuesta global demuestran cargas importantes asociadas con HypoPT crónico no controlado vs la CVRS, los síntomas relacionados con la enfermedad, la situación laboral, la productividad y las relaciones.

 

35. Estudio del mecanismo compensatorio de la ausencia de pleiotrofina en tejido óseo
Portal Núñez S1,2, Messa L1,2, Ardura JA1,2, Sevillano J3, Ramos MP3, Rodríguez de Gortázar A1,3
1 Instituto de Medicina Molecular Aplicada. Universidad San Pablo CEU. Madrid; 2 Departamento de Ciencias Médicas Básicas. Facultad de Medicina. Universidad San Pablo CEU. Madrid; 3 Departamento de Química y Bioquímica. Facultad de Farmacia. Universidad San Pablo CEU. Madrid

Introducción: La pleitrofina (PTN) es una citoquina expresada en cerebro y hueso siendo un importante mediador de la inflamación. Se ha descrito que la ausencia de PTN no afecta al desarrollo óseo. Se ha demostrado que es un factor proliferador y diferenciador de células óseas y que su sobreexpresión protege parcialmente de la pérdida de masa ósea en ingravidez.
Objetivo: Caracterizar los posibles mecanismos compensatorios de la ausencia de la PTN en hueso y comprobar como un estado inflamatorio afecta a la expresión de genes relacionados con el metabolismo óseo en ausencia de PTN.
Métodos: Se usaron ratones de 3 meses deficientes en PTN (KO) y de genotipo normal (WT) n=6 por grupo. Para el modelo de inflamación se inyecto i.p, Lipopolisacarido (LPS, 7,5 mg/kg de peso) 16 horas antes del sacrificio. El RNA total fue extraído de las vértebras por medio de trizol retrotranscribiéndose 2 mg. La PCR cuantitativa se realizó en un termociclador AB 7500 HD. Los genes analizados fueron osteoprotegerina (OPG), ligando de receptor activador para el factor nuclκe aBr (RANKL), osteocalcina (OCN), péptido relacionado con la parathormona (PTHrP), podoplanina (E11), conexina 43 (Cx43) y el receptor del factor de crecimiento del endotelio vascular 2 (VEGFR2) y Dickkopf1 (DKK1). En cortes histológicos de tibias, se realizaron el contaje de los osteocitos y de megacariocitos normalizándose su número por el área de hueso o médula ósea. Para los ensayos de supervivencia en preosteoblastos, se incubaron células MC3T3 en presencia de etopósido 50 mM (agente apoptótico) sin suero fetal bovino y en presencia o ausencia de PTN (5.5 nM) por 48 horas.
Resultados: En los huesos de los ratones KO, aumento la expresión de OCN y disminuyó la ratio OPG/RANKL (p<0,05; ambos). La administración de LPS disminuyó (p<0,01) los niveles de expresión de DKK1 en WT y KO, aumentando (p<0,05) los de Cx43, E11 y PTHrP en KO. El LPS disminuyó la expresión de OCN y de VEGFR2 en ratones WT (p<0,05). No se hallaron cambios significativos en el número de osteocitos y de megacariocitos. Los porcentajes de apoptosis inducidos por etopósido se redujeron (p<0,05) del 21 al 11% en células MC3T3.
Conclusiones: La ausencia de PTN produce un aumento en los niveles de expresión de OCN y altera la expresión de Co43, E11 y PTHrP en procesos inflamatorios. No existen diferencias en el número de osteocitos entre ratones WT y KO. La PTN tiene acciones antiapoptóticas en células preosteoblásticas.

 

36. Incidencia de fractura clínica en pacientes con trasplante renal
Rodríguez P1, Hernández Y2, Napky G1, León L2, Navarro V1, López M2, González E2, Jiménez C2, Balsa A1, Aguado P1
1 Servicio de Reumatología y 2 Servicio de Nefrología. Hospital Universitario La Paz. Madrid

Introducción: La enfermedad renal crónica está asociada a un aumento del riesgo de fractura, pero existen pocos estudios en población española que analice su incidencia tras el trasplante.
Objetivo: Estudiar la incidencia de fractura clínica en pacientes con trasplante renal y analizar los posibles factores que puedan influir en su aparición.
Material y métodos: Estudio observacional retrospectivo de pacientes trasplantados entre 2005 y 2015 en un hospital de nivel terciario. Se recogió mediante revisión de historia clínica datos sociodemográficos, antropométricos, factores de riesgo para fractura, fármacos y suplementos utilizados, así como datos bioquímicos del metabolismo y densitometría óseos. Se registró la aparición de fracturas clínicas tras el trasplante y durante el seguimiento. Se realizó análisis estadístico mediante chi-cuadrado y técnica exacta de Fisher en variables cualitativas y T-Student o U de Mann-Whitney en las cuantitativas, así como análisis multivariante mediante regresión logística.
Resultados: Se evaluaron 163 pacientes, 63 de ellos mujeres (38%) con una edad media de 51 años. La principal causa de enfermedad renal fue la GMN (23,6%), siendo secundario a conectivopatía el 2,4%. La dosis media de corticoide al año del trasplante fue de 5,8±4,4 mg/d. Presentaron una fractura clínica 24 pacientes (14,5%) con un tiempo medio de aparición de 67±42 meses. Se localizaron en cadera 6 (26,1%), vértebras 2 (8,7%), extremidades 9 (39,1%), manos y pies 6 (26%). En los pacientes con DEXA pretrasplante (27, 19,6%) presentaban osteopenia 10 (37%) y osteoporosis 7 (25,9%). Al año del trasplante el 65,6% presentaban hipovitaminosis D con un 12,2% en rango osteomalácico (<10 ng/dl). El riesgo clínico de fractura osteoporótica mayor a 10 años (FRAX) pretrasplante era de 2,6±2,6. Los pacientes con y sin fractura postrasplante presentaron diferencias estadísticamente significativas en edad, sexo, FRAX global clínico pretrasplante, iPTH y FA séricas al año del trasplante. El análisis multivariante mostró asociación independiente y estadísticamente significativa con la aparición de fracturas el sexo femenino [OR 3,8 (p 0,01)] y los niveles de FA [OR 1,04 (p0,02)].
Conclusiones: En los pacientes con trasplante renal se observa una incidencia de fractura clínica del 14%. La población femenina parece especialmente susceptible. La persistencia al año de un posible hiperparatiroidismo secundario autónomo previo parece influir en el riesgo de fractura.

 

37. Polimorfismos genéticos en las vías moleculares del remodelado óseo. ¿Influyen en la gravedad de la enfermedad y la masa ósea de pacientes con artritis de inicio?
Lamana A1, Montes N1, Ortiz A1, Martínez Quintanilla D1, Valero C1, Llorente I1, Moreno P1, Martín J2, Martínez C3, Gomáriz R3, Triguero A1, Castañeda S1, González Álvaro I1
1 Hospital Universitario La Princesa. IIS-IP. Madrid; 2 IPBLN-CSIC. Granada; 3 Facultad de Medicina. UCM. Madrid; 4 Facultad de Ciencias Biológicas. UCM. Madrid

En los últimos años se ha descrito una asociación entre masa ósea e inicio y gravedad de la artritis reumatoide (AR). Analizar la variabilidad genética en las moléculas implicadas en el remodelado óseo podría ayudar a identificar variantes relacionadas con la gravedad de la enfermedad, lo cual permitiría realizar un pronóstico y tratamiento más adecuados.
Objetivos: Identificar polimorfismos de único nucleótido (SNPs) en genes relacionados con el remodelado óseo (RO) asociados con la gravedad de la enfermedad y la densidad mineral ósea (DMO) en pacientes con artritis de inicio.
Métodos: Se incluyeron 268 pacientes del registro PEARL (Princesa Early Arthritis Register Longitudinal) genotipados con el Immunochip de Ilumina Inc. Este array incluye 556 SNPs con diferente grado de densidad en semaforinas 4b, 4d y 4f, DKK1, 2 y 3, esclerostina, OPG, RANK y RANKL. Se eliminaron todos aquellos SNPs con tasa de genotipado <98%, con frecuencia del alelo menor <1% y los que no se encontraban en equilibrio de Hardy-Weinberg. Además, entre los SNP en desequilibrio de ligamiento se eligió uno representativo, de manera que finalmente se estudiaron solo 159. Como variables subrogadas de gravedad se eligieron: intensidad de tratamiento recibido, actividad de la enfermedad mediante los índices DAS28 y HUPI, así como haber alcanzado, al menos, baja actividad a los 2 años de seguimiento. Se analizó la asociación de cada uno de los SNPs con estas variables mediante regresión lineal, regresión logística o regresión logística ordenada según la variable, y se ajustó por variables potencialmente confusoras, como edad, sexo y presencia de ACPA. Se seleccionaron aquellos SNPs asociados de forma coherente con ≥3 variables subrogadas de gravedad, y se analizó la relación de los SNPs seleccionados con la DMO de antebrazo, columna lumbar y cadera (densitómetro Hologic-4500 QDR), mediante regresión lineal ajustada por edad y sexo.
Resultados: Como se muestra en la Tabla anexa, 11 SNPs se asociaron con la gravedad de la enfermedad; 7 de ellos con la DMO, aunque solo 3 confirmaron la relación previamente descrita entre gravedad y masa ósea.
Conclusiones: Este estudio pone de manifiesto la relación entre variantes de genes del remodelado óseo y la gravedad de la artritis de inicio. Sin embargo, se precisan más estudios para confirmar esta relación y validarla en otras poblaciones para confirmar su implicación en la actividad de la enfermedad y la variación de la masa ósea.

23. Síndromes hipofosfatémicos hereditarios: formas clínicas, comorbilidades y datos de laboratorio en una serie de casos Ávila Rubio V, Quesada Charneco M, Muñoz Torres M UGC Endocrinología y Nutrición. Hospital Universitario San Cecilio de Granada Introducción: Los síndromes hipofosfatémicos hereditarios (SHH) son un grupo de enfermedades raras caracterizadas por la pérdida renal de fosfato, que ocasionan raquitismo/osteomalacia. La forma más común es la hipofosfatemia ligada a X (XLH), causada por mutaciones en el gen PHEX. Las otras formas, menos prevalentes, incluyen el raquitismo hipofosfatémico autosómico dominante (RHAD), causado por mutaciones en el gen FGF23; el raquitismo hipofosfatémico autosómico recesivo tipos 1 (gen DMP1) y 2 (gen ENPP1); y el raquitismo hipofosfatémico hereditario con hipercalciuria (gen SLC34A3). Material y métodos: Estudio descriptivo observacional retrospectivo de una serie de 5 pacientes con SHH evaluados en la Unidad de Metabolismo Óseo del Hospital Universitario San Cecilio de Granada. Se recogen variables demográficas, clínicas y analíticas desde el diagnóstico hasta mayo de 2019. Resultados: 5 casos pertenecientes a 3 familias: 2 XLH y 1 RHAD. Los datos demográficos se describen en la Tabla. Datos clínicos: talla baja 80% (talla adulta 1,55±0,03 m, p9, -1,87 DE), deformidad de miembros inferiores 80%, cirugía correctiva 60%, fracturas 60%, problemas dentales 80%, hipoacusia 60%. Tratamiento farmacológico y dosis medias actuales: fósforo 100% (1g/24h), calcitriol 100% (0,5 mcg/24h), cinacalcet 40% (30 mg/48h). Duración del tratamiento: 15±8 años. Complicaciones: nefrocalcinosis 80%, nefrolitiasis 20%, hiperparatiroidismo secundario 40%, ERC 20%. Datos analíticos (inicio/fin del seguimiento): P 1,6±0,5/2,6±0,3 mg/dl, Ca 9,4±0,9/9,4±0,6 mg/dl, RTP 45±15/ 64±14%, FA 316±500/83±24 U/L, calciuria 95±0/96±42 mg/24h, PTHi 50±23/100±66 pg/ml, 25OHD 21±7/20±3 ng/ml, creatinina 0,7±0,2/ 0,9±0,6 mg/dl, CDK-EPI 112±19/92±33 ml/min/1,73 m2. Conclusiones: La XLH y el RHAD tienen una presentación clínica similar y afectan de manera muy diversa a familias enteras con diferente expresividad. Esta serie de casos muestra su historia natural y las complicaciones derivadas del tratamiento convencional.

 

38. Los estados de fragilidad en el anciano se asocian con mayor riesgo de fractura y de muerte: análisis de cohortes de base poblacional
Reyes C1, 2, Poveda JL2, Orfila Pernas F3, Carbonell Abella C1,2, Nogués X2,4, Díez Pérez A2,4, Martínez Laguna D1,2, Prieto Alhambra D1,2,4,5
1 GREMPAL Research Group. Idiap Jordi Gol. Universitat Autónoma de Barcelona; 2 CIBERFes. Instituto de Salud Carlos III; 3 FRAGICAP Research Group. Idiap Jordi Gol. Universitat Autónoma de Barcelona; 4 URFOA y Departamento Medicina Interna. Parc de Salut Mar; 5 Centre for Statistics in Medicine. NDORMS. University of Oxford (United Kingdom)

Introducción: La fragilidad se puede definir como déficits que incrementan el riesgo de resultados adversos en el anciano. El eFRAGICAP es un índice validado de fragilidad basado en los déficits registrados en la historia clínica de atención primaria (AP).
Objetivos: Estudiar la asociación entre la fragilidad en el anciano, el riesgo de fracturas y muerte.
Métodos: Estudio de cohortes de base poblacional. Criterios de inclusión: sujetos ≥75 años a fecha 1/1/2012 de la base de datos SIDIAP con ≥1 año de datos disponibles. Seguimiento: hasta la muerte, migración o finales de 2018. Medición fragilidad: mediante la escala eFRAGICAP (37 déficits identificados en base a los diagnósticos (CIE10), fármacos (ATC), exploración física y cuestionarios registrados en AP. Según la puntuación se clasificó a los participantes en robustos, fragilidad leve, moderada o severa según puntos de corte pre-establecidos. Los eventos de interés fueron la fractura incidente y la mortalidad. Mediante modelos Cox ajustados por edad, género y nivel socio-económico se calculó hazard ratios (HR) e intervalos de confianza al 95% para el riesgo de fractura y de muerte, tomando el grupo robusto como categoría de referencia.
Resultados: Un total de 893.211 sujetos fueron incluidos, de edad media (DE) 78,9 (5,2) años, y un 59,7% mujeres. Las tasas de fractura fueron 17,67/1.000 persona-año [IC 95% 17,46-17,87] en sujetos robustos 18,76 [18,57-18,95] con fragilidad leve; 20,07 [19,73-20,42] moderada y 22,60 [22,04-23,16] severa. Los HR ajustados fueron de 1,16 [1,14-1,18] para fragilidad leve;1,35 [1,32-1,38] para moderada; y 1,68 [1,63-1,72] para severa (Figura). Comparado con los pacientes robustos, los frágiles (leves, moderados y severos) presentaron mayor riesgo de fractura vertebral (HR ajustado (95%IC) de 1,14 (1,07-1,21), 1,43 (1,33-1,54) y 1,81 (1,64-1,99) respectivamente) y de cadera (HR ajustado (95%IC) de 1,07 (1,21-1,05), 1,33 (1,54-1,17) y 1,64 (1,99-1,39) respectivamente), aumentando el riesgo con la severidad de la fragilidad. Las tasas de mortalidad fueron de 73,69/1.000 persona-año [73,28-74,10]; 73,74 [73,38-74,10]; 84,97 [84,28-85,66] y 117,97 [116,72-119,22] respectivamente. Los HR ajustados: 1,15 [1,14-1,16] para fragilidad leve, 1,72 [1,70-1,73] para moderada, y 3,14 [3,10-3,20] para severa (Figura).
Conclusiones: La presencia de fragilidad (medida por eFRAGICAP) se asocia a un mayor riesgo de fracturas y de mortalidad, de tal forma que, a mayor déficit, mayor riesgo.

 

 

39. Estudio de calidad ósea medida por TBS en población pediátrica con factores de riesgo
Magallares B1, Cerdá D2, Betancourt J3, Fraga G3, Quesada Masachs E4, López Corbeto M4, Torrent M3, Marín A5, Herrera S5, Casademont J6, Río L del7, Corominas H1, Malouf J5
1 Unidad de Reumatología del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau. Barcelona; 2 Servicio de Reumatología del Hospital Moises Brogi. Barcelona; 3 Servicio de Pediatría del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau. Barcelona; 4 Servicio de Reumatología Pediátrica del Hospital Vall d’Hebrón. Barcelona; 5 Unidad de Metablismo Óseo. Servicio de Medicina Interna del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau. Barcelona; 6 Servicio de Medicina Interna del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau. Barcelona; 7 Grupo CETIR. Barcelona

Objetivo: Evaluar el comportamiento de TBS en población pediátrica con factores de riesgo para desarrollar baja masa ósea para la edad cronológica y su relación con medidas densitométricas de cantidad ósea.
Métodos: Aplicación del software TBS a las imágenes vertebrales obtenidas por DXA, entre 2016 y 2018, de pacientes de 4 a 20 años de edad, con al menos un factor de riesgo para desarrollar baja masa ósea para la edad cronológica (BMO).
Resultados: 82 pacientes, con edad media de 11,2 años, 62% de sexo femenino, 80% caucásicos. Su distribución por edad se puede ver en la Tabla 1.
Los factores de riesgo recogidos más frecuentes y su % fueron: insuficiente aporte de calcio en la dieta (84,5), medicamentos con potencial osteopenizante (no corticoides) (31), corticoides (39), sedentarismo (13,6), historia de fracturas de huesos largos o vertebrales (12,6), hipovitaminosis D en sangre (8,1).
Se puede observar un menor TBS en el grupo de pacientes con BMO con respecto a los que presentan un Z-score >-2, que resultó estadísticamente significativo en la medición de Z-score de cuerpo entero.
Se observa un descenso de TBS en adolescentes, que no se asocia a un descenso en DMO y que ya se había descrito en población pediátrica sin factores de riesgo. Este descenso se puede observar en la Figura 1.
Conclusiones: TBS fue menor en el grupo de pacientes con BMOec medido por Z-score de cuerpo entero .Tanto la población infantil sana, como aquella con factores de riesgo, presentaron un descenso de TBS en edades de adolescencia, que no se corresponde con un descenso de DMO y no se deben interpretar como un hallazgo asociado a patología.

 

40. Mediadores del metabolismo óseo (DKK1, esclerostina OPG y RANKL) en una cohorte de pacientes con artritis de inicio en el anciano
Brandy García AM1, Martínez Morillo M1, Coras R2, Mateo Soria L1, Holgado Pérez S1, Aparicio Espinar M1, Prior Español A1, Sangüesa Gómez C1, Riveros Frutos A1, Camins Fàbregas J1, Casafont Solé I1, Nack A1, Olivé A1, Gumá M1,2, Gifre L1
1 Servicio de Reumatología. Hospital Universitario Germans Trias i Pujol. Badalona; 2 Departament of Medicine. School of Medicine. University of California. San Diego (EE.UU.)

Introducción: La artritis de inicio en el anciano (AIA) conlleva una mayor comorbilidad que la del paciente joven, con una incidencia superior de osteoporosis (OP), probablemente mediada por un incremento de la resorción ósea. Sin embargo, existen pocos datos de los mediadores del metabolismo óseo (MMO) en esta población.
Objetivo: Analizar los MMO (DKK1, esclerostina, osteoprotegerina [OPG] y RANKL) en pacientes con artritis de inicio en el anciano y su relación con la densidad mineral ósea.
Método: Estudio observacional longitudinal. Se incluyeron pacientes con AIA sin OP previa ni tratamiento antiosteoporótico. A todos ellos se les realizó: analítica con metabolismo fosfo-cálcico, índeces de actividad de AR (DAS28VSG), cuantificación de MMO (ELISA, R&D systems) y densitometría ósea, basal y 12 meses.
Resultados: Se incluyeron 73 pacientes (37M:36V), con una media de edad de 75±7años. La mayoría fueron diagnosticados de AR (n=43), seguido de PMR (n=16). Tan solo 3/73 pacientes tenían fracturas por fragilidad previas (2 vertebrales y 1 fémur). En el momento basal, los pacientes con AIA presentaron mayores niveles de DKK1 y CTX que el grupo control, sin observar diferencias estadísticamente significativas en los valores de esclerostina, OPG y RANKL (ver Tabla). Además, los valores de DKK1 se correlacionaron de forma negativa con los valores de esclerostina (r=-0,286, p=0,016) y OPG (r=-0,276, p=0,020). El 31,9% tenían OP densitométrica en el momento basal. No encontramos diferencias significativas en los MRO entre los pacientes con/sin OP basal. La dosis media de corticoides fue 5,5 mg/día con una dosis acumulada de 1.630±426 mg. El 45,8% recibió tratamiento antiosteoporótico (28 pacientes bifosfonatos y 5 denosumab).
A los 12 meses, la prevalencia de OP fue de 31,3% y a nivel analítico, se observó una marcada disminución de los valores de DKK1 (-18,89%, p<0,001) y esclerostina (-46,76%, p<0,001) y un incremento de OPG (11,97%, p=0,018). No encontramos ninguna relación entre los MMO y la dosis acumulada de corticoides. Tampoco observamos diferencias en función del diagnóstico (AR o PMR) ni el tratamiento con bifosfonatos.
Conclusiones: Los pacientes con AIA presentan mayores valores de Dkk1 que el grupo control, y estos se correlacionan de forma negativa con la esclerostina y la OPG. La marcada disminución de Dkk-1 y esclerostina a los 12 meses, y el incremento de OPG, sugiere un papel de estos MRO del paciente con AIA.

 

41. La fractura de cadera precede a la caída en más de un tercio de los casos
Blázquez JA1, Avilés C1, Parra V1, Rosa C1, Sáez L1, Portero E2, Navarro L3
1 Medicina Interna, 2 Traumatología y 3 Laboratorio de Análisis Clínicos. Hospital Universitario de Albacete

Introducción: Habitualmente se asocia la fractura de cadera a la caída, como factor precipitante. En los estudios sobre fractura de cadera y caídas, estas se clasifican como de causa intrínseca o extrínseca, pero siempre atribuyendo a la caída el factor causal.
Objetivo: Conocer la circunstancia en que se produjo la fractura de cadera y tratar de esclarecer su mecanismo.
Pacientes y métodos: Hemos realizado un estudio retrospectivo de todos los pacientes ingresados en nuestro hospital por fractura de cadera por fragilidad, durante el primer semestre de 2019, con los datos demográficos y clínicos básicos. A continuación, hemos seleccionado a los pacientes vistos por un mismo médico, que preguntaba de forma sistemática cómo se produjo la fractura de cadera: si hubo o no caída previa a la fractura, y la circunstancia de la misma. Definimos como fallo cuando el paciente cae al suelo por un déficit motor agudo en una de las extremidades inferiores, como consecuencia de fractura de cadera.
Resultados: El número de pacientes atendidos ha sido 173, con una media de edad de 83,1±8,8 años. 123 (71,1%) eran mujeres (edad 84±7,7 años) y 50 (29,9%) varones (edad 80,4±10,9 años). 70 (40,5%) fueron fracturas del cuello de fémur, 92 (53,2%) pertrocantéreas, 6 (3,5%) subtrocantéreas y 5 (2,9%) de otra localización. Situación basal funcional: camina sin ayuda 90 (52%), bastón 26 (15%), andador 40 (23,1%), gran ayuda 14 (8,1%), no camina 1 (0.6%), nd 1 (0,6%).
De los 173 pacientes totales, se investigó el mecanismo de fractura en 111, de ellos, 80 mujeres y 31 varones. No hubo caída previa en 43 pacientes (38,7%). Las circunstancias en que se produjo la fractura fueron (n, %): fallo 37 (33,3%), tropiezo 10 (9%), resbalón 5 (4,5%), mareo 6 (5,4%), otra 7 (6,3%), no especificada 44 (39,6%). Se ha evaluado la asociación de caída previa con la edad (caída previa 82,2±8,8, no caída previa 83,7±7,1, ns), sexo (ns), con el tipo de fractura, de cuello de fémur o pertrocantérea, sin diferencias en la distribución (ns).
Conclusiones: 1) En más de un tercio de pacientes, la caída es consecuencia y no causa de la fractura de cadera. 2) Este hecho indica una gran fragilidad ósea que lleva a la fractura sin mediar traumatismo. 3) No encontramos asociación de fractura sin/con caída previa con la edad, sexo ni tipo de fractura, si bien la muestra es pequeña. 4) Es necesario profundizar más en el estudio del mecanismo de la fractura de cadera.

 

42. Regulación de los ARN largos no codificantes de proteína en células mesenquimales de pacientes con osteoporosis
Real A del, Sañudo C, Laguna E, Alfonso A, García Ibarbia C, López Delgado L, Menéndez G, Fakkas M, Valero C, Pérez Núñez MI, Riancho JA
Servicios de Medicina Interna y Traumatología. Hospital UM Valdecilla. Universidad de Cantabria. IDIVAL. Santander

Los ARN largos no codificantes (lncRNA) son una clase de ARN que se transcriben, pero que no son traducidos a proteína y tienen más de 200 nucleótidos en su secuencia. Son importantes reguladores de la actividad génica y del desarrollo celular y, por tanto, son también relevantes en el desarrollo de distintas enfermedades. En la osteoporosis existe un desequilibrio en el remodelado óseo, predominando la resorción sobre la formación de hueso. El objetivo de este estudio fue determinar la expresión de los lncRNA en las células madre mesenquimales (MSCs) derivadas de pacientes con osteoporosis y su relevancia sobre la función osteogénica.
Las MSCs se aislaron de la médula ósea de la cabeza femoral de pacientes con fractura de cadera y controles con artrosis. Tras alcanzar la confluencia, se recogió una parte para extracción de ARN y el resto se cultivó en medio de diferenciación osteogénica durante tres semanas. Se realizó una secuenciación de ARN de un total de 19 muestras (8 fracturas prediferenciadas; 8 artrosis prediferenciadas; 3 parejas prediferenciación-diferenciación). Los lncRNA candidatos se validaron por PCR cuantitativa a tiempo real y experimentos funcionales con plásmidos de expresión.
Al comparar los grupos de muestras pre-diferenciadas, encontramos 85 genes diferencialmente expresados entre osteoporosis y controles, de las cuales 33 eran de tipo lncRNA. Con respecto a las tres muestras emparejadas, pre- y post-diferenciadas, hubo 163 genes expresados diferencialmente, de los cuales 99 eran de tipo lncRNA. Utilizamos los genes comunes en los distintos análisis (n=53), de los cuales 21 eran lncRNA, para seleccionar nuestros candidatos (n=6). Replicamos un total de 2 lncRNA (lncRNA-3 y lncRNA-6). Al sobreexpresar lncRNA-3 (que aumentas su expresión tras la diferenciación) en líneas celulares derivadas de hueso, hemos encontrado cambios de expresión en marcadores óseos como fosfatasa alcalina o colágeno tipo I. Además, en el caso de lncRNA-6 (disminuye su expresión tras la diferenciación) no se dan cambios en estos marcadores de expresión.
Como conclusión, el análisis de expresión de los lncRNA en MSCs muestra diferencias entre pacientes con fracturas osteoporóticas y controles, así como cambios asociados a la diferenciación osteogénica. La regulación de genes óseos a través de lncRNA abre una nueva ventana a su uso como diana terapéutica.
Financiado con la beca del Instituto de Salud Carlos III PI16/915.

 

43. Factores asociados a la adherencia al tratamiento en una Unidad de Prevención de Fracturas (FLS)
Olmo Montes FJ1, Hernández Cruz B2, Miranda García MJ1, Giner García M3, Montoya García MJ3
1 Servicio de Medicina Interna. Hospital Universitario Virgen Macarena. Sevilla; 2 Servicio de Reumatología. Hospital Universitario Virgen Macarena. Sevilla; 3 Departamento de Medicina. Universidad de Sevilla

Introducción: La falta de adherencia al tratamiento preventivo es una de los principales problemas en los pacientes con osteoporosis. Las FLS podrían mejorar la correcta adherencia.
Objetivo: Tratamos de describir la tasa de adherencia al tratamiento a los 6 meses tras valoración en una FLS y los factores que pudieran estar implicados en la correcta cumplimentación.
Material y método: Se recogieron 141 pacientes tratados en una FLS de abril a diciembre de 2018, y se les realizó un seguimiento durante 6 meses, verificando si retiraban la medicación de la farmacia. Se analizan posibles factores relacionados con la adherencia como el tipo de tratamiento, el tipo de fractura, la presencia de fracturas previas, si existía causa secundaria, la polimedicación y el índice de Barthel. Se realizan curvas de supervivencia de Kaplan Meier y análisis Log Rank, con el paquete estadístico spss v25.
Resultados: De los 141 pacientes (edad media de 73,64 años) el 80,1% eran mujeres y el 19,9% hombres. De los tratamientos prescritos, 96 fueron bifosfonatos orales, 30 denosumab y 15 teriparatide. Las fracturas más prevalentes fueron cadera (87), vértebra (27) y EDR (13). 41 pacientes tuvieron al menos 1 fractura previa a la índice. Se detectó polimedicación en 89 pacientes. En 61 casos había algún grado de dependencia. La adherencia global al tratamiento a 6 meses fue del 81,6%. Con respecto a los factores asociados, hemos encontrado significación estadística en la polimedicación; siendo la adherencia en pacientes no polimedicados del 84,3% vs. los pacientes polimedicados que fue del 65,7% (p=0,014) Aunque sin significación estadística, existen diferencias que podrían ser clínicamente relevantes: Mejora la adherencia la medicación subcutánea (93,3% para teriparatide y 83,3% para denosumab) vs. los bifosfonatos orales (79,2%). Mejora la adherencia en pacientes independientes (93,8%) vs. pacientes con dependencia levemoderada (75,0%) y con dependencia severa–total (75,9%). Son más adherentes los pacientes con fracturas de cadera (85,1%) y EDR (84,6%) vs. fracturas vertebrales (77,8%) y de húmero (50%). Los pacientes con ≥2 fracturas previas tuvieron una adherencia del 100%.
Conclusiones: Las FLS pueden mejorar la adherencia al tratamiento. La polimedicación es uno de los factores principales asociados a la falta de adherencia. Hará falta ampliar el seguimiento y el número de pacientes de nuestro estudio para verificar estas hipótesis.

 

44. Evaluación del grosor de recto femoral mediante ecografía en pacientes con fracturas por fragilidad y desnutrición
Olmo Montes FJ1, Jiménez Moreno MD1, Vázquez Gámez MA3, Colmenero Camacho MA1, Montoya García MJ3
1 Servicio de Medicina Interna. Hospital Universitario Virgen Macarena. Sevilla; 2 Servicio de Reumatología. Hospital Universitario Virgen Macarena. Sevilla; 3 Departamento de Medicina. Universidad de Sevilla

Introducción: La ecografía muscular se está posicionando como técnica para la evaluación de cantidad/calidad muscular, por su accesibilidad, bajo coste y escasa curva de aprendizaje. Los pacientes con fracturas por fragilidad tienen una alta incidencia de desnutrición. Por su relación con la sarcopenia, la valoración muscular es fundamental en una unidad de prevención de fracturas.
Objetivo: Describir una muestra de 29 pacientes con fractura por fragilidad y MNA por debajo de 11 puntos (riesgo de desnutrición o malnutrición establecida) a los que se le realizó ecografía muscular. Describir la relación entre diferentes parámetros (IMC, Barthel, FRAX cadera, Dinamometría, SPPB, MNA) y la medida del grosor muscular del recto femoral.
Material y método: De enero a mayo de 2019 se incluyeron 29 pacientes a los que se le realiza ecografía muscular según protocolo de nuestra unidad. Se utiliza estadísticos descriptivos y análisis de correlación lineal simple para describir la relación entre los diferentes parámetros medidos y el grosor muscular en cm.
Resultados: De los 29 pacientes, con una edad media de 77,52 (rango 63-92 años), la mayoría sufrió una fractura de cadera (22), seguido de vertebral (6) y EDR (1). La relación mujer/hombre fue de 20/9. Sólo se encontró IMC compatible con bajo peso en 2 casos, sin embargo el MNA indicó Riesgo o Malnutrición establecida en todos los casos (29). El 96,6% (28) tenían algún grado de dependencia. La escala FRAX para fractura de cadera predijo un alto riesgo en 19 pacientes (65,5%). El SPPB mostró un estado funcional compatible con sarcopenia en 24 pacientes (82,8%). La dinamometría en hombres fue compatible con sarcopenia en el 88,9% y en mujeres en el 85%.
En el análisis de correlación encontramos los siguientes resultados:
Correlación lineal débil positiva entre grosor muscular e IMC (R2=0,179), Dinamometría (R2=0,109), SPPB (R2=0,113), MNA (R2=0,035) . La correlación fue moderada positiva entre el grosor muscular y el índice de Barthel (R2=0,374).
Correlación lineal débil negativa entre grosor muscular y FRAX cadera (R2=-0,097).
Conclusiones: La correlación encontrada concuerda con lo esperado en la práctica clínica. Hace falta estandarizar las mediciones ecográficas y correlacionarlas con el patrón oro para definir cantidad muscular (DMO). La ecografía es una herramienta que en el futuro podrá ser de utilidad para valorar cantidad y calidad muscular.