PDF ) Rev Osteoporos Metab Miner. 2019; 11 (3): 15-53

 

66. Efectividad, tolerancia y seguridad de denosumab en la práctica clínica: datos de una cohorte de 2.002 pacientes
González SP, Pedro Cárdenas M de, Viuda García E de la
Unidad de Menopausia y Osteoporosis. HM Gabinete Velázquez. Madrid

Objetivos: Denosumab (DEN) constituye el único representante hasta la fecha de un nuevo grupo farmacológico entre las terapias anticatabólicas empleadas en el tratamiento de la osteoporosis. Se trata del primer anticuerpo monoclonal totalmente humano inhibidor del ligando del RANK. Su eficacia ha sido contrastada por un amplio programa de estudios en fase III. Del mismo modo, la tolerancia referida al fármaco resulta excelente, dada su posología (una administración subcutánea semestralmente) y los efectos adversos graves, similares a placebo. Sin embargo, y dadas las notas informativas de la AEMPS sobre potenciales efectos adversos publicadas tras la comercialización del fármaco en nuestro país (octubre de 2011), se hace necesario insistir en datos de efectividad (eficacia en la práctica), así como de tolerancia y seguridad en nuestro medio. El objetivo de nuestro estudio es analizar dichos parámetros tras el control efectuado a los 6 meses de la administración de las prescripciones del fármaco en nuestra Unidad de Osteoporosis y Menopausia.
Métodos: El estudio se desarrolla en una visita basal, una visita de control, a los 6 meses de la primera, así como subsecuentes visitas anuales. Se analizan las características basales de las pacientes postmenopáusicas a las que se les realizó la prescripción de Dmab (edad, prevalencia de los diferentes factores de riesgo de osteoporosis y fractura, contraindicaciones para la prescripción de otros tratamientos, terapias antiosteoporóticas anteriores, T-score lumbofemoral y presencia/ausencia de fractura morfométrica en el estudio radiológico) y las modificaciones de las mismas en la visita de seguimiento. La tolerancia al fármaco se analiza en función de la evaluación cualitativa de la propia paciente, previa constatación de la adherencia. Igualmente, se interroga sobre la presencia de efectos adversos. La efectividad del fármaco se cuantificará en función del porcentaje de modificación de los principales marcadores de remodelado óseo sericourinarios con respecto a la visita basal y variaciones en las DXA periódicas.
Resultados: Se han instaurado hasta la fecha 2.002 tratamientos con Dmab en nuestra Unidad, incluyendo tanto primeras prescripciones como cambios desde un antiosteoporótico anterior. Los resultados definitivos serán presentados durante el congreso.

 

67. ¿Cuál es el papel del ginecólogo en la osteoporosis?
González Rodríguez SP, Pedro de Cárdenas M de, Viuda García E de la
Unidad de Menopausia. HM Gabinete Velázquez. Madrid

La asistencia ginecológica durante las últimas décadas ha supuesto una mejoría considerable en diversos aspectos de la salud de la mujer: la vigilancia del embarazo, la anticoncepción, la fertilidad, la prevención del cáncer, etc. Sin embargo, es llamativa la poca atención que se le ha prestado a la osteoporosis en las mujeres, a pesar de que suponen más del 80% de los casos. Esta contradicción da sentido a la existencia de unidades ginecológicas especializadas, con un perfil de paciente distinto al observado en otros campos de la medicina, como la Reumatología, la Traumatología o la Medicina Interna. Para ilustrar estas diferencias, se ha realizado un estudio descriptivo de las 3.754 primeras visitas realizadas en nuestra Unidad desde agosto de 2005 hasta junio de 2019.
Se trata de mujeres de 64,7 años de media, aunque el rango incluye a pacientes entre 26 (por insuficiencia ovárica primaria) y 97 años. El 40% presenta antecedentes familiares y, lo más llamativo, el 10% ya tienen antecedentes personales de fractura osteoporótica. Su IMC medio es de 23,8 (rango entre 15 y 44) y respecto a su estilo de vida, en su mayoría (75%) son activas, con un porcentaje bajo pero no despreciable de fumadoras (18%). Entre la clínica referida destaca la lumbalgia en una tercera y los síntomas vasomotores en una cuarta parte de las pacientes. Los valores densitométricos resultan altos en comparación con los pacientes controlados en otras especialidades, pero se explican sobre todo por el protocolo de nuestro centro, que indica derivar a las pacientes con un T-score de -2,5 en cadera o en columna, o de -1,5 en presencia de factores de riesgo. Así, el T-score medio en columna es de -2,7 (rango entre 1,60 y -5,57) y en cadera -1,37 (entre 1,90 y -5,25). Por otro lado, los niveles observados de vitamina D ya en la primera visita (29,7 ng/mL de media) podrían explicarse por el inicio del tratamiento de forma previa. El porcentaje de diagnósticos previos de hiperparatiroidismo es muy bajo (0,2%), pero se incrementa considerablemente hasta un 9,2% una vez realizada la primera batería de pruebas a las pacientes.
Por lo tanto, pese a su aparente bajo riesgo, estas pacientes presentan unos porcentajes de fractura osteoporótica (10%) y de hiperparatiroidismo (9,2%) que justifican el papel del ginecólogo a la hora de valorar la existencia de alteraciones del metabolismo óseo y de intervenir precozmente para mejorar su pronóstico a largo plazo.

 

68. La conexina 43 media la sobreexpresión de integrina α2 y el aumento en la adhesividad inducida por el factor promotor del nicho premetástasico óseo espondina-2 en osteocitos
Álvarez Carrión L1, Gutiérrez Rojas I1, Heredero Jiménez S1, Rodríguez de Gortázar A1,2, Ardura JA1,2, Alonso V1,2
1 Instituto de Medicina Molecular Aplicada. Universidad San Pablo CEU. Madrid; 2 Departamento de Ciencias Médicas Básicas. Facultad de Medicina. Universidad San Pablo CEU. Madrid

Introducción: Recientemente demostramos cambios en la microarquitectura y marcadores óseos antes del establecimiento de metástasis óseas inducidos por espondina-2, un factor soluble tumoral prostático. Sin embargo, los mecanismos moleculares implicados en la formación de nichos pre-metastásicos óseos son aún desconocidos.
Las integrinas son proteínas de adhesión implicadas en la progresión de metástasis en diferentes tipos de cáncer. La conexina 43 media la comunicación entre osteocitos y células de cáncer de mama para el establecimiento de metástasis óseas. Las integrinas y conexinas interactúan en la membrana celular y pueden regular vías de señalización intracelulares comunes.
Objetivo: Descifrar los mecanismos moleculares que inducen la formación del nicho pre-metastásico estudiando el efecto de espondina-2 sobre integrinas y conexina 43 en el microambiente óseo.
Métodos: Se indujeron tumores de próstata por inyección ortotópica de células de adenocarcinoma de próstata TRAMP-C1 silenciadas para espondina-2 o no en ratones C57BL/6. Evaluamos por PCR cuantitativa el perfil de expresión de integrinas relacionadas con metástasis óseas (α2, α6, β1, β3, β6) en tibias del modelo y en células, osteoblásticas MC3T3-E1 y osteociticas MLO-Y4 [deficientes en conexina 43 o no (vector vacío)], control o estimuladas con espondina-2. Se estudiaron los efectos de espondina-2 sobre la capacidad adhesiva a matriz de colágeno de las células óseas.
Resultados: El perfil de expresión génica de integrinas, estudiado globalmente en todas las poblaciones celulares óseas en tibias del modelo de ratón, no presentó diferencias significativas. Sin embargo, el estudio de células óseas de manera individual mostró que espondina-2 incrementó los niveles de integrina β6 y disminuyó los de α2 en osteoblastos MC3T3-E1 mientras que indujo efectos opuestos en osteocitos MLOY4, sobreexpresando integrina α2 y disminuyendo la expresión de β6. Estos cambios de expresión de las integrinas se asociaron a incrementos de adhesividad en las células óseas estimuladas por espondina-2. La deficiencia en conexina 43 inhibió los efectos inducidos por espondina-2 sobre la expresión de integrina α2 y adhesividad, pero no los de expresión de integrina β6 en osteocitos MLO-Y4. Las integrinas α6, β1, β3 no se alteraron en el resto de condiciones estudiadas.
Conclusión: La conexina 43 media la sobreexpresión de integrina α2 y el aumento en la adhesividad inducidas por espondina-2 en osteocitos.

 

69. Cambios en las derivaciones a un servicio de reumatología al año de la virtualización de las primeras visitas. Peso de la patología metabólica ósea
Ojeda F1, Ciria M1, Pimienta M2, Martínez Laguna D3, González Saavedra I4, Blanch J1, Sitjas E1, Monfort J1
1 Servicio de Reumatologia. Parc de Salut Mar. Barcelona; 2 CS Ramón Turró. ICS. Barcelona; 3 CS Sant Martí. ICS. Barcelona; 4 CS Baix Guinardó. ICS. Barcelona

Objetivo: Valorar la evolución de las derivaciones a Reumatología desde tres centros de Atención Primaria, tras un programa de virtualización de las primeras visitas realizado el año anterior.
Material y métodos: Se recogen las solicitudes de visita creadas desde tres centros de salud (CS) del entorno de nuestro hospital (RT, SM1 y SM2), desde marzo a mayo de 2019. Se calcula el número de derivaciones creadas por población atendida en cada centro. Se comparan con los datos obtenidos previamente, desde diciembre de 2017 a febrero de 2018, al instaurarse el programa de virtualización de las primeras visitas. La valoración virtual se realiza por parte de la misma reumatóloga del servicio. Las solicitudes de visita se clasifican por patología en: patología mecánica (PM), metabolismo óseo (MO), dolor crónico (DC) y patología inflamatoria articular (PIA). Se recoge la resolución de la reumatóloga evaluadora, como resolución telemática de la solicitud, creación de primera visita presencial en el ABS, o remisión a dispensario hospitalario de reumatología. Se presentan los datos de SM1 y SM2 de forma conjunta.
Resultados: El número de solicitudes creadas aumentó en todos los ABS participantes. Dicho aumento fue mayor en dos de los ABS participantes. La distribución por patología de las derivaciones así como su resolución, se presentan en la Tabla.
Conclusiones: 1) El número de solicitudes de primera visita creadas aumentó en los tres CS, de forma significativa en dos de ellos. 2) La patología metabólica ósea ocupa el segundo puesto como solicitud de visita en ambos periodos temporales estudiados, detrás de la patología mecánica. Su porcentaje sobre el total de patología remitida se mantiene estable. 3) La resolución virtual de las primeras visitas globales solicitadas es elevada, aumentando significativamente en SM1+SM2 (del 29,4% al 45%). 4) La disminución de la resolución telemática de la patología metabólica ósea en RT, unido al aumento de derivaciones a dispensarios hospitalarios, puede indicar una mejoría de la capacidad del equipo de atención primaria en atender dicha patología. Estos objetivos no se cumplieron en los otros dos ABS.

70. El síndrome de hiperlaxitud articular asociado a fibromialgia condiciona una menor densidad mineral ósea en cadera
López Núñez L1, Blanch Rubió J2, Carbonell Abelló J2, Juan Mas A1, Muñoz Giralt E1, Ciria Recasens M1, Monfort Fauré J1
1 Hospital Quirónsalud Palmaplanas. Palma de Mallorca; 2 Hospital del Mar. Barcelona

Introducción: Existe una elevada prevalencia de síndrome de hiperlaxitud articular (SHA) en pacientes con fibromialgia (FM) (Aprox. 40%). Algunas publicaciones sugieren que las pacientes con SHA presentan densidad mineral ósea (DMO) baja. El SHA podría ser considerado un factor añadido a los ya conocidos, (sedentarismo, depresión, baja exposición solar), que predisponen a una menor DMO en la FM.
Objetivo: Determinar si existen diferencias en la DMO entre pacientes con: FM sin SHA y FM con SHA.
Pacientes y métodos: Estudio descriptivo, transversal y concurrente realizado en 75 pacientes. Con FM (46 p.) y con FM y SHA (29 p.). Las pacientes fueron reclutadas consecutivamente de la población de FM atendidas en una Unidad Hospitalaria Especializada de atención a síndromes de sensibilización central. El SHA se diagnosticó según criterios Brighton y la FM según criterios de la American College of Rheumatology de 1990. A todas las pacientes se les realizó entrevista clínica y examen físico. Se recogieron variables antropométricas. Se les práctico medida de la DMO mediante (DXA) (Hologic) de columna y cadera. Parámetros analíticos de metabolismo óseo: calcemia (mg/dL); fosforemia (mg/dL); hormona paratiroidea intacta (PTH-i); fosfatasas alcalinas totales (FA) (UI/L); y concentración hemática de calcifediol (ng/ml).
Resultados: Presentaban osteoporosis densitométrica 9/75 de pacientes (12%). En la Tabla, se muestran las medias de la DMO, y de T-score y Z-score. Al separarlas por grupos observamos que las pacientes del grupo FM-SHA presentaron DMO en cadera total (CT) menor que las del grupo FM. Esta diferencia fue estadísticamente significativa (p=0,038), y se mantuvo tras ajustarse por edad y estado hormonal (premenopausia/postmenopausia). No encontramos diferencias en las concentraciones plasmáticas de calcifediol, PTH-i, FA, calcio y fósforo. La DMO y el índice de masa corporal (IMC) se correlacionaron de forma positiva: columna lumbar (CL) (rho=,250;p=0,033); Cuello de fémur (CF) (rho=,4160; p<0,001); CT (rho=,417;p<0,001)). No hallamos correlaciones de la DMO con la puntuación de Beighton.
Conclusiones: Las pacientes del grupo FM con SHA presentan menor DMO en CT en comparación a las del grupo FM sin SHA. No encontramos diferencias en la DMO en CF, ni de CL.

71. Validación de la escala FRAX para la predicción de fractura de cadera en 11.053 hombres y mujeres mayores de 50 años. Análisis de la cohorte ESOSVAL
Sanfélix Genovés J1, Hurtado I1,2, Santa Ana Téllez Y1,2, Iftimi A1,3, Rodríguez Bernal C1,2, García Sempere A1,2, Peiró S1,2, Sanfélix Gimeno G1,2
1 Fundación para el Fomento de la Investigación Sanitaria y Biomédica de la Comunitat Valenciana (FISABIO); 2 Red de Investigación en Servicios de Salud en Enfermedades Crónicas; 3 INCLIVA

Objetivo: Validar la escala FRAX de predicción de fractura de cadera y comparar su capacidad discriminativa y calibración respecto a un modelo con sólo la edad y el sexo.
Material y método: Cohorte prospectiva de 11.053 hombres y mujeres >50 años reclutados en 2010 aproximando la población de la Comunidad Valenciana. Se identificaron los ingresos urgentes con diagnóstico principal de fractura de cadera en el conjunto mínimo básico de datos al alta hospitalaria para el periodo 2010-2017 (8 años de seguimiento) y se estimó la probabilidad esperada de fractura de cadera mediante el instrumento FRAX y un modelo con sólo edad y sexo como variables explicativas. El rendimiento del FRAX se evalúo estimando el área bajo la curva ROC (AUC) y la razón entre las fracturas esperadas por el modelo y las observadas (E/O). Adicionalmente se estimó la sensibilidad, especificidad y el índice de reclasificación (Net Reclassification Index [NRI]) al pasar del modelo con edad/sexo al FRAX utilizando un punto de corte del 3%.
Resultados: En los 8 años de seguimiento un total de 175 personas (1,68%) sufrieron una fractura de cadera. La escala FRAX mostró un AUC de 0,825 (IC95%: 0,796;0,854), similar al modelo con edad/sexo (0,829; IC95%: 0,798-0,859). Ambos modelos mostraron una buena calibración con una razón E/O en torno a 1. El FRAX tendió a sobreestimar el riesgo de fractura en los quintiles de bajo riesgo (E/O: 1,15-1,29), mientras que el modelo de edad y sexo tiende a sobreestimar el riesgo en los pacientes con riesgos intermedios (E/O: 1,19-1,36) y a infraestimarlo en los extremos (E/O: 0,66-0,94). Utilizando el punto de corte del 3% se obtuvo una sensibilidad del 62% y una especificidad del 85% para FRAX y del 65% y 84% para el modelo con edad/sexo. Pasar del modelo edad/sexo al FRAX produjo una reclasificación neta del 0,4% para los pacientes sin fractura y del -2,3% para los pacientes con fractura (NRI: -1,9%; IC95%: -6,9;3,2%).
Conclusiones: La herramienta FRAX mostró buena capacidad discriminativa respecto a la predicción de fractura de cadera y una calibración adecuada, aunque no aporta ventajas respecto a un modelo simple con sólo la edad y el sexo. El punto de corte del 3%, usado habitualmente para la decisión de tratamiento, parece razonable considerando los valores obtenidos para sensibilidad y especificidad.

 

72. Discos de titanio porosos con un balance de comportamiento tribo-mecánico y capacidad de osteointegración para materiales protésicos
Giner M1, Vázquez MA2, Beltrán AM3, Costa Martins A4, Colmenero MA4, Civantos A5, Torres Y3, Montoya MJ2
1 Unidad de Metabolismo Óseo. HUV Macarena. Departamento de Citología normal y patológica. Universidad de Sevilla; 2 Unidad de Metabolismo Óseo. HUV Macarena. Departamento de Medicina. Universidad de Sevilla; 3 Departamento de Ingeniería y Ciencia de los Materiales y el Transporte. Universidad de Sevilla; 4 UGC M Interna. Unidad de Metabolismo Óseo. HUV Macarena. Sevilla; 5 Micro and Nanotechnology Laboratory. University of Illinois at Urbana-Champaign (USA)

Es ampliamente reconocido el uso del Ti comercialmente puro (Ti cp) para fabricar implantes óseos. Sin embargo, presenta dos importantes problemas que comprometen su éxito clínico: 1) el Ti es bioinerte y se generan micro-movimientos que producen un aflojamiento de éste, y 2) el Ti tiene un alto módulo elástico (100-112GPa) en comparación con la rigidez del hueso cortical (20-25 GPa) y trabecular (1-2 GPa)1. Esta marcada diferencia produce un efecto de apantallamiento de tensiones (toda la carga recae sobre el implante). El tejido óseo se regula en función de las cargas mecánicas y en ausencia de cargas se reabsorbe. El uso de implantes porosos se plantea como la solución a estos problemas.
Objetivo: Fabricar discos porosos de Ti cp, 40% de porosidad y dos tamaños de poros: 100-200 y 355- 500 micras), mediante la técnica de espaciadores para alcanzar un balance bio-mecánico (rigidez, microdureza, resistencia mecánica y al desgaste) y bio-funcional (ingrowth , biocompatibilidad celular y diferenciación osteoblástica).
Material y método: Cultivar la línea celular MC3T3 en las muestras de Ti c.p., y con un 40% de porosidad y dos rangos de tamaño de poros (100-200 μ m y 355-500 μ m). Valorar a los 4, 7, 14 y 21 días: proliferación celular (Alarm Blue), actividad alkalin fosfatasa (ALP) (espectofotometría), expresión génica de Runx2, Osterix, ALP,OPG y RANKL (PCR real time) y estudio morfológico mediante microscopio electrónico de barrido (SEM). Todas las determinaciones se realizaron por duplicado. Análisis estadístico t-Student (SPSS 25.0) y p<0,05 para considerar diferencias significativas.
Resultados: Las muestras porosas no presentaron efecto de citotoxicidad y alcanzando en ambas muestras más del 80 % de viabilidad celular. Las imágenes de SEM nos muestran un crecimiento por toda la superficie de la muestra, siendo mayor en las cavidades de los poros. La adhesión y conexión de los osteoblastos fue mayor en la muestra 40 % (100-200 μ m). La actividad de ALP mejoró en los osteoblastos crecidos en las muestras porosas, observándose también estas diferencias a nivel de expresión génica.
Conclusión: Estos hallazgos sugieren que los implantes de Ti porosos, y en concreto el tamaño pequeño de poros (100 – 200 μm) pueden ser los más adecuados, ya que son capaces de asegurar el mejor equilibrio bio-tribo-mecánico, permitiendo el crecimiento óseo y sugiriendo un mejor potencial de la osteointegración.
1 Rho et al. J Biochem. 26:111-119,1993.

 

73. Nuevas prótesis de TiNbTa para el uso de implantes óseos
Costa Martins A1, Santana L2, Vázquez MA3, Montoya MJ3, Olmo J1, Chicardi E2, Giner M4
1 UGC M Interna. Unidad de Metabolismo Óseo. HUV Macarena. Sevilla; 2 Departamento de Ingeniería y Ciencia de los Materiales y el Transporte. Universidad de Sevilla; 3 Unidad de Metabolismo Óseo. HUV Macarena. Departamento de Medicina. Universidad de Sevilla; 4 Unidad de Metabolismo Óseo. HUV Macarena. Departamento de Citología normal y patológica. Universidad de Sevilla

Introducción: Actualmente, los materiales más utilizados en los implantes óseos son el Ti comercialmente puro (Ti grado IV) y la aleación Ti-6Al-4V. Sin embargo, debido a su elevado módulo elástico (E), mayor a 100GPa, producen el efecto de apantallamiento de tensiones del implante hacia el hueso (stress-shielding), causando una reabsorción ósea alrededor del mismo y, con ello, la fractura prematura del hueso adyacente o el aflojamiento del implante. Para evitar este problema, han ido surgiendo distintas aleaciones de Ti con otros elementos metálicos aleantes biocompatibles1.
Entre estos nuevos materiales, la aleación formada por Ti-Nb-Ta destaca principalmente por su menor módulo elástico (49+3 GPa), cercano al que presenta el hueso cortical (19±1 GPa) y trabecular (12±1 GPa), y su excelente limite elástico (σy>1860 MPa).Esta combinación de propiedades permite el desarrollo de un nuevo biomaterial potencialmente adecuado para la fabricación de implantes óseos, evitando o disminuyendo así la problemática asociada al apantallamiento de tensiones y el deterioro de la resistencia mecánica.
Objetivo: Obtener muestras de una aleación TiNbTa y comparar la biocompatibilidad celular y la diferenciación osteoblástica entre las muestras de Ti puro (Ti c.p.) y la aleación TiNbTa.
Material y método: Cultivos de osteoblastos murinos de la línea celular MC3T3 sobre las distintas muestras fabricadas (Ti cp y TiNbTa) y valorar a los 4, 7, 14 días de cultivo: la proliferación celular (Alarm Blue) y la actividad alkalin fosfatasa (ALP) (espectofotometría). Todas las determinaciones se realizaron por triplicado. Análisis estadístico t-Student (SPSS 25.0) y p<0,05 para considerar diferencias significativas.
Resultados: Se observa una viabilidad celular similar entre ambos materiales a lo largo del tiempo de cultivo, siendo siempre los valores superiores al 75%. Los niveles de actividad de fosfatasa alcalina presentan diferencias significativas entre ambas muestras en las determinaciones realizadas a los 4 y 14 días de cultivo, siendo menores en la muestra de aleación.
Conclusión: El material compuesto por una aleación Ti-Nb-Ta presenta biocompatibilidad con las células osteoblásticas y no presenta tóxicidad. La viabilidad celular es comparable a la que presenta el Ti comercialmente puro (Ti grado IV)
1 Geetha et al. Prog Mater Sci. 54:397-425,2009.
2 Benavente et al. Rev Metal. 46:19-25,2010.

 

74. Evolución del tratamiento tras fractura de cadera osteoporótica en 30.145 pacientes de la Comunidad Valenciana: cohorte PREV2FO
Hurtado I1,2, Peiró S1,2, García Sempere A1,2, Santa Ana Téllez Y1,2, Iftimi A1,3, Rodríguez Bernal C1,2, Sanfélix Genovés J1, Sanfélix Gimeno G1,2
1 Fundación para el Fomento de la Investigación Sanitaria y Biomédica de la Comunitat Valenciana (FISABIO); 2 Red de Investigación en Servicios de Salud en Enfermedades Crónicas; 3 INCLIVA

Introducción: Mientras que la prevención secundaria tras fractura de cadera está recomendada por todas las Guías de Práctica Clínica, la utilización de fármacos antiosteoporóticos ha caído notablemente en la última década, y una gran parte de pacientes no recibe tratamiento tras fractura de cadera.
Objetivos: Describir la evolución del porcentaje de pacientes tratados tras fractura de cadera osteoporótica en el conjunto de la Comunidad Valenciana y por Departamento en el periodo 2008-2015, así como la elección de tipo de fármaco.
Material y método: Estudio poblacional con una cohorte retrospectiva de pacientes mayores de 65 años dados de alta vivos tras fractura de cadera osteoporótica en los 24 Departmentos de Salud de la Comunidad Valenciana en el periodo 2008 a 2015 a los que se siguió durante 3 meses para identificar el tratamiento. Se describió las características basales de dichos pacientes, se calculó el porcentaje que recibieron tratamiento en los 3 meses tras el alta hospitalaria, así como la evolución anual de dicha tasa, total y por Departamento. Finalmente se describió la evolución de la elección de tratamiento, en el tiempo y por Departamento.
Resultados: De los 30.145 pacientes incluidos en la cohorte (88,3% mujeres), 22,5% recibieron tratamiento en los 3 meses tras el alta. El porcentaje de pacientes tratados se redujo de un máximo de 28,9% en 2009 a 16,4% en 2015. Por Departamento de Salud, se aprecia una variabilidad notable en el porcentaje de tratados en el periodo (de 11,1% a 40,9%). La tasa de tratados cayó en 20 de los 24 Departamentos (más del 50% de reducción del número de tratados en 9 de los 24), observándose una cierta reducción de las diferencias entre Departamentos al final del periodo. En cuanto a la elección del tratamiento, se aprecia diferencias notables entre Departamentos, con importante variaciones en el porcentaje de utilización de bisfosfonatos (del 47,7% a 81,4%), PTH (del 4,2% al 23,7%) o denosumab (del 0,8% al 11,3%) en el conjunto del periodo.
Conclusiones: Sólo 1 de cada 4 pacientes recibía tratamiento al inicio del periodo, reduciéndose a 1 de cada 6 en 2015, existiendo una importante variabilidad por Departamento, tanto en el porcentaje de tratados como en la elección del fármaco. Dicha situación sugiere la existencia de un amplio margen de mejora en el manejo de estos pacientes en la Comunidad Valenciana.

 

75. Metabolismo óseo en pacientes con obesidad mórbida candidatos a cirugía bariátrica. Resultados preliminares
Aguilar Zamora M1, Orenes Vera A1, Montolio Chiva L1, Valls Pascual E1, Ybáñez García D1, Sendra García A1, Alegre Sancho JJ1, Trullenque R2, Martínez Ferrer A1
1 Servicio de Reumatología y 2 Servicio de Cirugía General. Hospital Universitario Dr Peset. Valencia

Introducción: La cirugía bariátrica es un tratamiento eficaz para la obesidad. Sin embargo, no está exento de complicaciones, ya que, además de la pérdida de peso, frecuentemente se observan deficiencias nutricionales y metabólicas. Las deficiencias nutricionales incluyen la malabsorción de grasas y de vitaminas liposolubles, además de otros micronutrientes como el calcio. Como consecuencia, pueden desarrollarse alteraciones en el metabolismo mineral óseo como el aumento del remodelado, la disminución de la masa ósea y los trastornos de la mineralización.
Objetivos: El objetivo de nuestro estudio es analizar la evolución de la masa ósea y la presencia de fracturas en pacientes sometidos a cirugía bariátrica.
Material y métodos: Estudio observacional en el que se incluyen todos los pacientes con obesidad mórbida candidatos a cirugía bariátrica derivados desde el Servicio de Cirugía General del Hospital Universitario Dr. Peset. Se determinaron la densidad mineral ósea (DMO) lumbar y femoral, así como los parámetros del metabolismo fosfocálcico (Ca/P, PTH, 25OHD),los marcadores de remodelado óseo y se registraron las fracturas, previo a la cirugía y a los 9 meses. Se describen los datos basales, previos a la cirugía bariátrica.
Resultados: Se incluyeron 56 pacientes (15 varones y 41 mujeres) con una edad media de 48,1±9,5 años. El IMC medio fue 46,6 kg/m2. La mayoría de los pacientes tenía niveles bajos de vitamina D, un 34% mostró niveles bajos de vitamina D.
Conclusiones: Es muy frecuente que los pacientes con obesidad mórbida candidatos a cirugía bariátrica presenten déficit e insuficiencia de vitamina D incluso previo a la intervención quirúrgica, sin embrago la mayoría de ellos tiene una masa ósea normal. Es importante conocer los efectos de la cirugía bariátrica en el metabolismo óseo de estos pacientes para establecer un protocolo de seguimiento y evitar futuras alteraciones.

 

76. Caracterización del crecimiento osteoblástico en distintos tipos de implantes óseos de titanio mediante espectroscopía de impedancia eléctrica
Hernández M1, Montoya MJ2, Vázquez MA2, Costa Martins A3, Colmenero MA3, Olmo A1, Giner M4
1 Departamento de Tecnología Electrónica. Universidad de Sevilla; 2 Unidad de Metabolismo Óseo. HUV Macarena. Departamento de Medicina. Universidad de Sevilla; 3 UGC M Interna. Unidad de Metabolismo Óseo. HUV Macarena. Sevilla; 4 Unidad de Metabolismo Óseo. HUV Macarena. Departamento de Citología normal y patológica. Universidad de Sevilla

La impedancia eléctrica es una variable que representa la oposición de un material al paso de una corriente eléctrica cuando una tensión es aplicada. La caracterización de materiales mediante impedancia eléctrica podría suponer un avance respecto a las técnicas actuales, debido a que en la actualidad las dos principales vías de caracterización de los implantes porosos muestran algunas desventajas. Adicionalmente, el crecimiento celular por la superficie y porosidad de los implantes presentarán resistencias distintas pudiendo evaluar mediante impedancia eléctrica que material es el más adecuado como prótesis en humanos.
Objetivo: Evaluar la validez de la impedancia eléctrica que presenta el crecimiento celular osteoblástico en discos de titanio, material usado en implantes óseos, como parámetro a tener en cuenta para caracterizar su viabilidad celular.
Material y método: Se realizó el crecimiento celular de las células MC3T3 (osteoblásticas murinas) con medio osteogénico, sobre discos cilíndricos creados a partir de polvo de titanio comercialmente puro (pureza > 99,0% Ti) grado IV, con un diámetro de unos 12 mm aproximadamente y un grosor de 4 mm. Se utilizaron discos macizos y con un 40% de porosidad y dos tamaños de poros distintos (100-200 y de 355-500 micras). Se determinó la impedancia eléctrica a los 4 y 10 días de crecimiento mediante un analizador de redes, espectros e impedancia (Hewkett-Packard 4395). Los resultados fueron analizados con el programa estadístico SPSS 25.0. Significación p < 0,05.
Resultados: El disco macizo presenta unos valores de impedancia eléctrica muy superiores al resto. Esto es a causa de las células que se encuentran dispersas en su superficie, las cuales provocan un incremento muy notorio de aproximadamente 1,85 ohmios con respecto a su control negativo. Para el caso de los discos porosos la mayor parte de la corriente eléctrica no está circulando a través de los poros. En consecuencia, y al contrario que en la probeta maciza, la corriente eléctrica toma el camino de la estructura metálica pese a su mayor tortuosidad, evitando así pasar a través de las células.
Conclusión: La medición de la impedancia eléctrica permite la caracterización del material y la cuantificación del crecimiento celular en su superficie siendo potencialmente efectiva para controlar el crecimiento celular por efecto de la electroestimulación en los implantes.

 

77. Análisis genético del perfil de marcadores en pacientes con artrosis y ligamento cruzado anterior
Bravo B1, Ardura JA1, Guisasola MC2, Forriol F1, Rodríguez de Gortázar A1
1 IMMA-Universidad CEU San Pablo; 2 Hospital Universitario Gregorio Marañón. Madrid

Introducción: La artrosis de la rodilla es causada por factores genéticos y hormonales y está influida por la inflamación. Se caracteriza por pérdida de cartílago articular, inflamación sinovial y esclerosis del hueso subcondral. La rotura de ligamento cruzado anterior, es una patología también de la rodilla en la que se produce un daño agudo. Se desconoce el papel que podría tener la expresión temprana de citoquinas y factores de crecimiento durante la inflamación aguda y crónica y cómo esta expresión génica podría regular el desarrollo y progresión de estas patologías que afectan tanto al cartílago como al hueso subcondral.
Objetivo: Este trabajo pretendió realizar un estudio comparativo de la expresión de diversas citoquinas en tejido cartilaginoso de dos patologías de rodilla, con distintos orígenes y progresiones: rotura del ligamento cruzado anterior (LCA-aguda) y artrosis (OA-crónica).
Material y métodos: Se utilizaron muestras de pacientes con artrosis, obtenidas durante la cirugía de prótesis (37 pacientes) y pacientes operados de rotura de ligamento cruzado anterior, a los que se les practicó una cirugía por artroscopia (24 pacientes). Se obtuvieron muestras de cartílago de la articulación de la rodilla, se procesaron y se procedió a realizar extracción de ARN de tejido por pulverización, tras lo cual se analizaron por RT-PCR los siguientes factores: IL-6, IL-8, HSPA1A, CXCL10, CCL5.
Resultados: En cartílago no se observó expresión de IL6, IL8 o CCL5, en el grupo de pacientes con rotura de LCA. Así mismo se observó una menor expresión de HSPA1A y CXCL10 en los pacientes con rotura de LCA respecto a los pacientes con artrosis.
Conclusiones: En las muestras de cartílago de pacientes con artrosis, considerada una patología crónica, se observó una mayor expresión de citoquinas proinflamatorias como IL6 e IL8, comparada con la expresión de estas citoquinas en pacientes con rotura de LCA. Los resultados de análisis de cartílago, también mostraron, una menor expresión de HSPA1A, CXCL10 y CCL5.

 

78. Características de los pacientes con fractura por fragilidad en una cohorte de artritis reumatoide
Malave J, Braña I, Rojas SM, Priego M, Fernández D, Carrasco C, Chamizo E
Hospital de Mérida. Badajoz

Introducción y objetivos: La artritis reumatoide (AR) se asocia con una disminución generalizada de la masa ósea y mayor riesgo de fractura en comparación con la población general. El objetivo de este estudio es valorar el efecto de diversas variables sobre las fracturas por fragilidad en pacientes con AR.
Material y métodos: Estudio observacional realizado en una cohorte de pacientes con AR (ACR 1987 y 2010) para conocer la frecuencia de fracturas osteoporóticas, las variables clínicas y densitométricas asociadas y las diferencias por sexo. Desde 2013 se invita de forma consecutiva a los pacientes con AR a participar en el estudio y realizarse DMO DXA (GE Lunar Prodigy®).
Resultados: Se incluyeron 365 pacientes, con una edad media de 63,4 (±11,7) años y una media de evolución de AR de 122,56 (±99,4) meses, de los que 46 (12,6%) tenían fractura ósea por fragilidad, que se asoció al sexo femenino (14,7% de mujeres vs. 5,1% de hombres; p=0,03), menor talla y peso (p<0,01) y mayor edad (p=0,035). La Tabla muestra las características y las diferencias entre pacientes con y sin fracturas por fragilidad. Las mujeres presentaron mayor riesgo de OP que los hombres [OR=1,77 (1,02-3,09)], a expensas de OP CL [OR=4,82(1,55-14,99)]. El valor T de DMO fue normal en 2 (4,3%).
Conclusiones: Las mujeres con AR presentan mayor riesgo de fractura que los hombres. El indicador más sensible para el riesgo de fractura parece ser la DMO de cuello femoral.

79. Cambios en el manejo del paciente con trasplante renal y su influencia en la incidencia de fractura
Napky G1, Rodríguez Merlos P1, Hernández Y2, León L2, López M2, Balsa A1, Jiménez C2, Aguado P1
1 Servicio de Reumatología y 2 Servicio de Nefrología. Hospital Universitario La Paz. Madrid

Introducción: El manejo de las alteraciones del metabolismo mineral óseo en pacientes con enfermedad renal crónica y postrasplantados renales se ha visto modificado en los últimos años con la aparición de las guías de tratamiento. Es importante saber si esto ha podido influir en la incidencia de fractura de los pacientes con trasplante renal.
Objetivo: Comparar la incidencia de fractura clínica y los factores que pueden influir en su aparición en dos cohortes distintas de pacientes con trasplante renal (2005/2006 y 2010/2011).
Métodos: Se hizo un estudio longitudinal retrospectivo comparando 2 grupos de pacientes trasplantados con una diferencia de 5 años: grupo 1 (n=64) trasplantados entre 2005-2006 y grupo 2 (n=83) trasplantados entre 2010-2011. Se siguieron durante un mínimo de 5 años y se compararon factores de riesgo clínico de fractura, fármacos utilizados (para manejo del trasplante renal y de las alteraciones del metabolismo mineral óseo) y datos bioquímicos y densitométricos óseos en el primer año postrasplante. Las variables se analizaron utilizando la técnica de chi-cuadrado, prueba exacta de Fisher y t de Student para muestras independientes.
Resultados: En la comparativa de características basales hay diferencia significativa en edad (46,5±14,5 y 53,18±13,7, P=0,05), IMC (24,6±3,9 y 26±4,2, p=0,05) y tiempo medio en diálisis en meses (24,1±15,8 y 37,2±24,8, p=0,01). No hubo diferencias estadísticamente significativas en la incidencia de fractura clínica durante el seguimiento (15,6% vs. 13,6%). Se observaron diferencias significativas en: uso de calcidiol entre G1 y G2 (4,7% vs. 51,8%), dosis media de corticoide al año del trasplante (6,9±4,6 y 5,26±1,54, p=0,02), uso de tacrólimus (82,8% y 90,4%, P=0,03), uso de calcitriol (32,8% y 37,7%, p=0,02) y uso de calcidiol (4,7% y 51,8%, p=0,001). Se observaron además diferencias en la realización de DEXA entre ambos grupos, tanto pretrasplante (10,9% y 25,3%, p=0,02) como postrasplante (51,6% y 66,3%).
Conclusiones: La práctica clínica ha cambiado hacia un mayor uso de la DEXA como método de evaluación ósea pre y postrasplante y un empleo más frecuente de la terapia con vitamina D nativa. Además, disminuye la dosis media de corticoide y el uso de ciclosporina en la terapia inmunosupresora. En nuestras cohortes, estos cambios no se han visto reflejados en la incidencia de fractura de cadera.

 

80. Estudio de polimorfismos en genes implicados en estrés oxidativo en la enfermedad ósea de Paget
Gestoso Uzal N1,2, Usategui Martín R1,2, Corral Gudino L1,3, Martínez González O1,4, González Sarmiento R1,2,5, Pino Montes J del1,4
1Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca (IBSAL); 2 Unidad de Medicina Molecular. Departamento de Medicina. Universidad de Salamanca; 3 Servicio de Medicina Interna. Hospital del Bierzo. Ponferrada; 4 Servicio de Reumatología. Hospital Universitario de Salamanca; 5 Instituto de Biología Molecular y Celular del Cáncer (IBMCC). Universidad de Salamanca-CSIC

Introducción: La enfermedad ósea de Paget (EOP) es una alteración focal del proceso de remodelado óseo. Las mutaciones germinales en el gen SQSTM1, que codifica p62, constituyen el principal factor genético asociado al desarrollo de EOP, pero no explican la etiopatogenia de todos los pacientes. Además, hay portadores de mutaciones en este gen que no desarrollan EOP. De este modo, podrían existir otros factores genéticos relevantes en la enfermedad.
P62 es una proteína multifuncional que además de regular la autofagia participa en el proceso de estrés oxidativo por la vía de Keap1/Nrf2. Por otro lado, estudios recientes han asociado la presencia de polimorfismos en genes reparadores del DNA con un mayor riesgo a desarrollar EOP. El aumento de daño en el DNA se puede asociar a un aumento del estrés oxidativo celular. Por todo ello y considerando que la EOP se diagnostica por encima de los 60 años, nos planteamos la hipótesis de que variantes en genes implicados en estrés oxidativo podrían modificar la susceptibilidad a sufrir EOP.
Objetivo: El objetivo de este estudio fue determinar si polimorfismos en los genes Keap1 y Nrf2 , implicados en el estrés oxidativo, estaban relacionados con un mayor riesgo de padecer EOP.
Pacientes y métodos: Se incluyeron 293 pacientes con EOP y 336 sujetos sanos sin historia previa de enfermedad metabólica ósea. Los polimorfismos se analizaron mediante qPCR con con sondas TaqMan. Se estudiaron las variantes Keap1 rs1048290, Nrf2 rs2706110 y Nrf2 rs13035806.
Resultados y discusión: No se encontraron diferencias estadísticamente significativas en la distribución genotípica o alélica en ninguno de los polimorfismos estudiados entre el grupo de sujetos sanos y el grupo de pacientes. Esto sugiere que habría que analizar otros polimorfismos de genes implicados en las rutas redox para confirmar o descartar nuestra hipótesis. El análisis de los polimorfismos en función de las variables clínicas reveló que el genotipo AA del polimorfismo rs13035806 se asoció con un mayor riesgo a desarrollar coxopatía.
Conclusiones: Los resultados presentados no permiten concluir que la presencia de variantes alélicas estudiadas en genes implicados en estrés oxidativo se asocie a un mayor riesgo a desarrollar EOP. Sin embargo, nuestros resultados sugieren que polimorfismos en estos genes podrían estar relacionados con la sintomatología de los pacientes. Por todo ello, sería interesante ampliar el trabajo con el estudio de otras variables génicas.

 

81. Perfil de los pacientes con osteoporosis en una cohorte de mujeres con artritis reumatoide
Braña I, Malave J, Rojas SM, Priego M, Fernández D, Carrasco C, Chamizo E
Hospital de Mérida. Badajoz

Introducción y objetivos: La prevalencia estimada de osteoporosis (OP) lumbar en mujeres mayores de 50 años es del 22,8% en la población general. En las mujeres con artritis reumatoide (AR) la OP es más prevalente y comienza a una edad más temprana. El objetivo del estudio es valorar el efecto de diversos factores de riesgo en el desarrollo de osteoporosis en mujeres con AR.
Material y métodos: Estudio observacional en mujeres con AR (ACR 1987 y 2010) para conocer la influencia de variables clínicas en el desarrollo de OP. Desde 2013 se ofreció realizar DMO DXA (GE Lunar Prodigy®) a las mujeres con AR sin estudio previo.
Resultados: Participaron 286 mujeres con edad media de 62,5 (±11,8) años y un tiempo medio de seguimiento de AR de 121,6 (±100,9) meses. La Tabla muestra las características de la población. Solo 22% de las mujeres tenían valores DMO normales, 78% un valor T <-1 y 27% un valor T<-2,5 en CF y/o CL. Casi un 15% habían tenido al menos una fractura por fragilidad y 37% tenían riesgo elevado de fractura mayor y de cadera, según FRAX, especialmente en mayores de 50 años (p<0,001). En el análisis bivariante, la OP (77) se asoció a menor talla, peso e IMC y mayor edad, pero no a la presencia de FR, ACPA, tabaquismo, déficit de vit D o terapia biológica. Los corticoides se asociaron a DMO.
Conclusiones: La OP y fracturas por fragilidad ocurren más temprano y con mayor frecuencia en mujeres con AR. La DMO de cadera es un predictor útil del riesgo de fractura.

 

82. ¿Es la fractura de muñeca y la fractura de cadera el mismo tipo de fractura osteoporótica?
García Romero D1, Marcos Rabanillo R2, Conde Albarracín A1, Olmo J3, Montoya García MJ4
1 Hospital Universitario Virgen Macarena; 2 Universidad de Sevilla; 3 UGC M Interna. Unidad de Metabolismo Óseo. HUV Macarena. Sevilla; 4 Departamento de Medicina. Universidad de Sevilla

Introducción: La fractura de la extremidad distal del radio (FrEDR) de baja energía es común en el paciente osteoporótico, teniendo una clara relación con una baja DMO y además se asocia con otros factores de riesgo específicos.
Objetivo: El objetivo de este estudio es presentar las características diferenciales entre la fractura de muñeca y la fractura de cadera (FrC) por fragilidad, comparando entre ellas la distribución epidemiológica, DMO y factores de riesgo.
Material y método: Presentamos un estudio observacional, descriptivo, usando la base de dato de registro de fractura osteoporótica de la FLS Hospital Universitario Virgen Macarena, incluyendo los pacientes que fueron atendidos entre abril de 2018 y junio de 2019.
Resultados: Del total de fracturas incluidas, las FrEDR suponen el 16,4% y las FrC el 45,5%. La edad media de los pacientes que presentan una fractura de cadera es sensiblemente mayor, 77 años con respecto a los 68 años de media en los pacientes que presentan FrEDR, encontrando además una mayor polimedicación en el primer grupo. En un 28,6% de los pacientes con FrEDR existe un antecedente de fractura por fragilidad previa, siendo muy llamativo que la fractura que antecede con mayor frecuencia a la FrEDR es una FrEDR previa, lo cual ocurre en el 62,5% de nuestros pacientes. Otro dato a destacar es la hipovitaminosis D, encontrando menor nivel de Vit D en los pacientes que padecen una FrEDR, de los cuales un 83% tienen deficiencia o insuficiencia de Vit D. Un 70 % de los pacientes con FrC tienen una DMO
Conclusión: La fractura distal de radio y la fractura de cadera permanecen como entre las más comunes de las fracturas por fragilidad, si bien, cada una de ellas tiene unas características específicas y diferenciales. El paciente que presenta una fractura de cadera suele ser un paciente de mayor edad, con mayor polimedicación y menor densidad mineral ósea, encontrando como factor de riesgo el tener una fractura de cadera previa. Si bien, la fractura de radio se suele presentar a una edad más precoz, siendo llamativo como factor de riesgo el tener una hipovitaminosis D y tener una FrEDR como antecedente. Por lo tanto, podemos concluir que es la misma enfermedad, pero con distinto comportamiento.

83. Leve mejoría en la deficiencia de vitamina D en los pacientes con fractura de cadera
Navarro L1, Parra V2, Avilés C2, Rosa C2, Santisteban Y2, Navarro A2, Blázquez JA2
1 Laboratorio de Análisis Clínicos y 2 Medicina Interna. Hospital Universitario de Albacete

Introducción: En los últimos años han aumentado de forma acusada las peticiones analíticas de vitamina y consecuentemente esperar un incremento en la prescripción de vitamina D y una mejoría del déficit de la misma, de forma específica en los pacientes con fractura de cadera.
Objetivo: Conocer el déficit de vitamina D en los pacientes con fractura de cadera y comparar con datos previos de nuestro hospital.
Material y métodos: Hemos realizado un estudio retrospectivo de todos los pacientes ingresados en nuestro hospital por fractura de cadera por fragilidad, durante el primer semestre de 2019, con los datos demográficos y clínicos básicos. Se han evaluado los resultados de los análisis de 25 (OH) vitD, realizados en el laboratorio mediante HPLC. Se han comparado con los de otro estudio similar en 2011, realizados entonces en un laboratorio externo mediante ECLIA
Resultados: El número de pacientes atendidos ha sido 173, con una media de edad de 83,1±8,8 años. 123 (71,1%) eran mujeres (edad 84±7,7 años) y 50 (29,9%) varones (edad 80,4±10,9 años). Se encontraban institucionalizados 28 pacientes (16,2%). 40 pacientes (23,3%) estaban recibiendo tratamiento con vitamina D. Se ha realizado análisis de 25(OH)vitD y PTH a 94 pacientes, con los siguientes valores de 25 (OH)D (ng/ml): mediana 13,4 (rango 1,70-89,80). Los valores de PTH (pg/ml) fueron: mediana 60 (rango 21-165). Encontramos correlación entre ambas magnitudes: r=-0,332, p=0,002. 67% de los pacientes tenían deficiencia de vitamina D, frente a 94% en 2011 (Tabla). Se observa una diferencia significativa en los niveles de 25(OH)D entre los pacientes tratados (28, 2±11,4 ng/ml) y los no tratados (15,13,4± ng/ml): p<0,01.
Conclusiones: 1) En los pacientes con fractura de cadera hay una prevalencia de déficit de vitamina D cercana al 70%, con una disminución apreciable respecto a 2011. 2) Las mayores diferencias comparativamente se observan en las categorías extremas. 3) Este cambio se debe a que cerca del 25% de los pacientes de 2019 estaban recibiendo tratamiento. 4) Se observa una clara diferencia en los valores de vitamina D entre pacientes tratados y no tratados.

 

84. Niveles de vitamina D en pacientes con fractura de cadera por fragilidad y su relación con la composición corporal
Montoya MJ1, Vázquez A1, Olmo FJ2, Colmenero M2, Jiménez MD2, Giner M3
1 Unidad de Metabolismo Óseo. HUV Macarena. Departamento de Medicina. Universidad de Sevilla; 2 UGC M Interna. Unidad de Metabolismo Óseo. HUV Macarena. Sevilla; 3 Unidad de Metabolismo Óseo. HUV Macarena. Departamento de Citología normal y patológica. Universidad de Sevilla

Introducción: La vitamina D (VitD) es una hormona pleotrópica con acciones multiorganiocas. A nivel musculoesquelético es esencial para la salud del metabolismo óseo y función muscular.
Objetivos: Comparar los niveles de VitD en pacientes con y sin fractura de cadera por fragilidad (FX-C y Grupo-Control), así como la relación de estos niveles con la masa ósea (lumbar y de fémur proximal) y composición corporal (tejido muscular y graso).
Material y método: Estudiamos 165 personas, edad ≥ 50 años, 32 hombres y 133 mujeres. 133 eran FX-C ocurridas hacía menos de 1 año y 62 sujetos como Grupo-Control. Valoramos datos antropométricos, niveles sanguíneos de VitD (25OHD3- Elisa), densidad mineral ósea lumbar y de fémur proximal (DMO-L1-L4; DMO-C; DMO-CT) y composición corporal (SMI-B+P=índice de masa muscular apendicular; T. graso-total; T. graso/H2; T. magro-total y T. magro/H2) mediante DXA (Hologic Discovery). Análisis estadístico: T-Student (SPSS v.25). Nivel de significación p≤0,05.
Resultados: Los niveles de VitD, IMC, T-graso y T-graso corregido por la altura, DMO-C y DMO-CT fueron significativamente inferiores y la edad más elevada en el grupo Fx-C, frente a controles (Tabla). Los sujetos con valores insuficientes de vitamina D (<20ng/ml) presentaron menores niveles de DMO-CT (0,876±0,224 vs. 0,806±0,147gHA/cm2; p<0,005), vs. niveles>20 ng/ml, pero los valores de tejido magro y graso fueron comparables. Estos valores insuficientes se identificaron más frecuentementes en los pacientes con Fx-C (73,8% vs. 61,3%). Atendiendo al IMC, las personas con obesidad frente a las personas con sobrepeso o normales no mostraron diferencias significativas en los valores medios de VitD.
Conclusiones: En nuestra cohorte, los niveles insuficientes de vitamina D ocurren frecuentemente entre personas de edad avanzada, son más comunes entre los pacientes con Fx de cadera, y si bien están relacionados con menor DMO de cadera, no lo hacen con el tejido graso o muscular. Son necesarios estudios que evalúen la fuerza y función muscular y su relación con estos niveles de vitamina D.

85. Incidencia de fracturas vertebrales tras la discontinuación de denosumab en la práctica clínica
Casado E, García Cirera S, Navarro N, Arévalo M, Gratacós J
Servicio de Reumatología. Hospital Universitari Parc Taulí (UAB). Sabadell

Introducción: La discontinuación del tratamiento con denosumab produce un efecto rebote, con un aumento de los marcadores de remodelado, una pérdida de densidad mineral ósea, y un aumento del riesgo de fracturas vertebrales, habitualmente múltiples, cuya incidencia no se conoce.
Objetivos: Describir la incidencia de fracturas vertebrales en pacientes con osteoporosis procedentes de una consulta monográfica de metabolismo óseo a los que por cualquier motivo se les ha discontinuado el tratamiento con denosumab.
Pacientes y métodos: Se revisaron las historias clínicas de los 301 pacientes de una consulta monográfica de metabolismo óseo que habían recibido al menos una dosis de denosumab entre octubre 2011-diciembre 2018, y con al menos 6 meses de seguimiento. Se excluyeron 40 pacientes por presentar diagnóstico diferente, deficiencia en el registro o fallecimiento durante el tratamiento. Se incluyeron 261 pacientes (220 mujeres y 41 varones). Edad media 70,4±10,9 años.
190 pacientes (73%) habían presentado al menos una fractura vertebral antes del inicio del tratamiento con denosumab, con una media de 2,6 fracturas vertebrales (rango 1-14), y 113 (43%) al menos una fractura no vertebral.
80/261 pacientes (30,6%) discontinuaron el tratamiento con denosumab por diferentes motivos: buena o mala evolución densitométrica, fractura durante el tratamiento, efectos secundarios o manipulación dental.
2/80 pacientes (2,5%) presentaron al menos una fractura vertebral en los meses posteriores a la discontinuación del tratamiento con denosumab (Tabla).
Conclusión: La incidencia de fracturas vertebrales tras la suspensión del tratamiento con denosumab en pacientes con osteoporosis parece muy baja (2,5%), y en nuestra población se han observado en mujeres menores de 70 años, con varias fracturas previas y a los pocos meses de la suspensión del tratamiento.

86. Utilidad de la 3D-DXA en la valoración del riesgo de fractura en pacientes varones con enfermedad pulmonar obstructiva crónica
Casado E1, Río L del2, Gallego M3, García Cirera S1, Domingo C3, Gratacós J1
1 Servicio de Reumatología. Hospital Universitari Parc Taulí (UAB). Sabadell; 2 CETIR Centre Mèdic. Barcelona; 3 Servicio de Neumología. Hospital Universitari Parc Taulí (UAB). Sabadell

Introducción: Los pacientes con EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica) presentan un elevado riesgo de fractura vertebral. La densitometría ósea convencional (2D) no siempre ayuda a la predicción de este riesgo pues muchos pacientes se fracturan con densidad mineral ósea (DMO) no muy baja.
Objetivos: Describir la densidad mineral ósea volumétrica en sus componentes trabecular y cortical en una cohorte de varones con EPOC, y analizar si la 3D-DXA tiene utilidad en la predicción del riesgo de fractura en esta población.
Pacientes y métodos: A partir de la densitometría ósea de 104 pacientes varones con EPOC se realizó a partir de un software específico una reconstrucción 3D (3D-SHAPER® v2.10.1, Galgo Medical, España) para generar modelos 3D específicos similares a QCT, y a partir de aquí calcular la densidad ósea volumétrica trabecular (vDMO trabecular), y la densidad ósea volumétrica cortical (vDMO cortical). Para comparar los valores de los pacientes con población sana de su misma edad y sexo se utilizó la Z-score.
Resultados: Los pacientes presentaban una Z-score de -1,2±1,5 en columna lumbar, -0,4±0,9 en cuello de fémur, y -0,3±0,9 en cadera total. La Z-score para la vDMO trabecular fue de -0,4±1,0 y para la vDMO cortical de -0,1±1,1. No se observaron diferencias entre los 27 pacientes que habían presentado alguna fractura vertebral y los 74 sin fracturas en la Z-score de la DMO de columna lumbar (-1,3±1,4 vs. -1,09±1,5; p=NS), cuello de fémur (-0,6±0,9 vs. -0,4±0,9; p=NS) ni de cadera total (-0,6±0,9 vs. -0,2±1,0; p=NS). A pesar de que tampoco se observaron diferencias significativas en los parámetros volumétricos de densidad mineral ósea, los pacientes con fracturas tendían a tener valores de Z-score inferiores de vDMO cortical (-0,4±0,9 vs. 0,01±1,1; p=0,06), y no así de vDMO trabecular (-0,5±0,8 vs. -0,3±0,9; p=0,23).
Conclusiones: El análisis de 3D-DXA puede ser de mayor utilidad que la densitometría ósea convencional en la valoración del riesgo de factura de los varones con EPOC, pues los pacientes que se fracturan tienden a tener una peor densidad mineral ósea volumétrica del componente cortical.