PDF )   Rev Osteoporos Metab Miner. 2021; 13 (1): 39-40
DOI: 10.4321/S1889-836X2021000100007

Moreno-Ballesteros A, García-Gómez FJ, De la Riva-Pérez PA, Calvo-Morón MC
Unidad de Gestión Clínica de Medicina Nuclear. Hospital Universitario Virgen Macarena. Sevilla (España)

 

Presentamos el caso de un varón de 43 años con dolor e impotencia funcional de muñeca izquierda de un año de evolución, evidenciándose en la exploración una tumoración indurada y adherida a planos profundos en dicha localización. Tras hallazgos en la tomografía axial computarizada (TAC) de imágenes compatibles con osteocondroma versus condrosarcoma periférico (Figura 1), se solicitó estudio gammagráfico óseo.
El estudio gammagráfico óseo en tres fases de miembros superiores e imagen tardía de cuerpo completo (Figura 2), evidenció la llegada precoz del trazador con aumento del pool vascular de leve-moderada intensidad en porción distal de radio izquierdo (flecha), que persistió con mayor intensidad en las imágenes tardías. En el resto del esqueleto no se observaron otros hallazgos patológicos. Dichos hallazgos revelaron un aumento de la vascularización y de la actividad osteoblástica en extremo distal de radio izquierdo.
Se decidió realizar biopsia, con resultado anatomopatológico de proliferación osteocondromatosa compatible con una lesión de Nora, confirmándose dicho diagnóstico tras la resección quirúrgica.
La lesión de Nora se presenta predominantemente en la segunda o tercera década de vida [1,2], sin diferencias de género [3], afectando principalmente a las extremidades. De etiología incierta [4,5], consiste en una lesión excrecente y exofítica que se origina en la cortical ósea, formada por tejido óseo, cartilaginoso y fibroso, con atipias nucleares [6,7]. La gammagrafía ósea permite conocer las características metabólicas de esta lesión. Dado su carácter agresivo, debe realizarse un diagnóstico diferencial con lesiones malignas como el osteosarcoma [8].

Conflicto de intereses: Las autoras declaran no tener conflicto de intereses.

Bibliografía

1. Nora FE, Dahlin DC, Beabout JW. Bizarre parosteal osteochondromatous proliferations of the hands and feet. Am J Surg Pathol. 1983;7:245-50.
2. Meneses MF, Unni KK, Swee RG. Bizarre parosteal osteochondromatous proliferation of bone (Nora’s lesion). Am J Surg Pathol. 1993;17:691-7.
3. Mahajan S, Chandra R, Mohan Lal Y. “Nora lesion” – Bizarre parosteal osteochondromatous proliferation. J Clin Orthop Trauma. 2012;3:119-21.
4. Matsui Y, Funakoshi T, Kobayashi H, Mitsuhashi T, Kamishima T, Iwasaki N. Bizarre parosteal osteochondromatous proliferation (Nora’s lesion) affecting the distal end of the ulna: a case report. BMC Musculoskelet Disord. 2016;17:130.
5. Joseph J, Ritchie D, MacDuff E, Mahendra A. Bizarre parosteal osteochondromatous proliferation. A locally aggressive benign tumor. Clin Orthop Relat Res. 2011. 469:2019-2027.
6. Gruber G, Giessauf C, Leithner A, Zacherl M, Clar H, Bodo K, et al. Bizarre parosteal osteochondromatous proliferation (Nora lesion): a report of 3 cases and a review of the literature. Can J Surg. 2008;51:486-9.
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8. Berber O, Dawson-Bowling S, Jalgaonkar A, Miles J, Pollock RC, Skinner JA, et al. Bizarre parosteal osteochondromatous proliferation of bone.Clinical management of a series of 22 cases. J Bone Joint Surg. 2011;93-B:1118-21.